Lo último

Raúl Pérez transforma conciencias a través del arte

enero 31, 2018

Anailys Vargas

Redactado por: Adriana Pérez Gilson

Aunque no nació en Coro, este artista se siente un nativo de esta ciudad, por ello se esfuerza en llenarla de color y esperanza, ayudando a las personas a confiar en sí mismos y así alcanzar sus metas.


A Venezuela llegó con 13 años, junto a sus hermanos y su mamá y una pequeña maleta con apenas dos mudas de ropa y una sabana para todos. Caracas sólo sería una escala para tramitar los papeles que le permitirían a la familia entrar a los Estados Unidos, ya que para esas fechas (años 80) los cubanos que querían entrar a ese país debían hacer escala en otra nación y sacar ahí esa documentación reglamentaria.

Lo que sería un viaje estimado para una semana se transformó en 34 años de estancia. Raúl Pérez considera que Venezuela no era el destino, pero si el propósito de Dios para su vida. Las opciones eran limitadas, regresar a Cuba no era una de ellas, “no quedaba más que echar pa´lante”.

De su tierra natal, además de la pequeña maleta familiar, se trajo una precoz y reconocida carrera como pintor, habiendo participado en muestras donde obtuvo, además de varios premios, una beca completa para estudiar en la Academia Nacional de Bellas Artes, en La Habana, de la cual no pudo sacar provecho por el viaje a estas tierras. Ya era un apasionado de la pintura, pero como él mismo afirma, en Venezuela estalló su mente cuando conoció el dibujo.

Su peregrinar ha estado lleno de altibajos, en sus comienzos las puertas para aprender no se abrían por ningún lado. A la edad de 21 años comenzó a trabajar como ilustrador en Estudios Sanchos con Carlos Galindo Sánchez, donde inició su vínculo con la formación, impartiendo clases de dibujo, y con el diseño gráfico, lo cual le brindó la oportunidad de venir a Coro en el año 99. Tras la crisis económica que trajo el colapso del mercado del diseño, Pérez, con la actitud propia de un emprendedor, apostó al ticket ganador y volvió a su vocación original:  el dibujo. Cuando las personas comenzaron a ver su obra por la calle, la pregunta constante era saber dónde estaba dando clases.

Esa interrogante permanente, además de constatar lo que consideró una manera liviana de tratar el arte y al estudiante ansioso de aprender, lo motivó a retomar la enseñanza y posteriormente fundar su academia Arte Real, un espacio que, más allá de formar artistas, pretende afectar de forma positiva el entorno.

Muchos de los estudiantes que pasan por la academia, como el mismo profesor refiere, están en condición de becados, “a veces no tienen oportunidad  de pagar los materiales y yo no tengo ningún problema en tomar mi lápiz y dárselos, les digo: yo te ayudo, pero quiero que te esfuerces,  tenemos chicos cuyos cambios han sido impresionantes, con los que hemos podido intercambiar un revólver o un cuchillo por un lápiz para dibujar”.

—No hablamos sólo de aprender una técnica artística, ¿aprenden una técnica para la vida?

—Es un cambio de actitud, de que puedas ver que tus manos, de manera productiva y honrada,  pueden llevarte a un nivel de satisfacción personal y profesional, a metas por encima de tus propias expectativas, pero necesitas creer que puedes hacerlo. Todo esto lo he hecho en función de principios bíblicos, no es sólo enseñar dibujo, es formar carácter y disciplina en una persona, aquí viene estudiantes  de entre 6 y 80 años.

—¿Nunca es tarde para empezar a dibujar?

—Nunca es tarde para alcanzar una bendición, ese criterio mal concebido de que una persona de determinada edad ya no tiene oportunidad de aprender es falso, basta tener el anhelo  y vas a poder, puede que no lo vayas a hacer solo, pero si buscas la ayuda correcta lo puedes lograr, para eso estamos nosotros, para poder propiciar tanto la oportunidad como la ayuda que te pueda motivar, mostrarte un camino,  una senda que puedas seguir e impulsarte por ahí para que transformes tu vida

—Usted habla desde la esperanza y actualmente vivimos tiempos de desesperanzas, de desánimo porque la crisis golpea y a unos los golpea más que a otros ¿cómo se puede sobrellevar esta situación?

—A veces uno escucha historias y tenemos que hacer de tripas corazón porque llegas golpeadito, pero tienes que mostrar una sonrisa porque si vas a hablar de esperanza tienes que hacerlo sonriendo, tienes que hacerlo con convicción, los chicos me dicen profe no consegui ni el lápiz y les digo no importa, trabajemos con el que tenemos, siempre busco una oportunidad; me preguntan  cuál es el mejor pigmento para trabajar y les digo el que tienes en la mano. Lo único que te limita como artista es tu pensamiento, porque lo que te llega a la mano es color, es pigmento y eso no puede limitar tu capacidad de crear, la necesidad es la madre de inventiva.

—Entonces, ¿qué hacer en estos tiempos de necesidad?

Hay que ser creativos, esos es algo que siempre trato de infundir a los muchachos, este tiempo de necesidad tiene dos oprotunidades posibles, la de reprimirte hasta hacerte morir o la de demostrarte que si eres creativo y audaz puedes generar oportunidades impresionantes para salir adelante, toda persona que hoy vemos como millonarios, y no solo en el valor económico, sino en el valor que lo hizo trascender a nivel histórico, es que en medio de una necesidad fueron capaces de cambiar, adaptarse y transformar su futuro, pero creyeron en lo que podían hacer, por eso hoy son personas que marcan la pauta, le digo a los muchachos, tu eres uno de esos, ¿qué te diferencia? Cuando ellos empezaron estaban en tu misma posicion, ahora si te vas a mover por plata eres una persona pobre porque podrás comprar una casa, pero no hogar, mucha plata no te hace libre, más plata te hace esclavo; cambia tu manera de pensar, comienza a dar para que veas el valor de recibir, pero no se hace esperando recibir, sino por la gracia de dar, eso es lo que te va a hacer grande, lo que va a hacer que tu nombre sea recordado con valor, con honor, con orgullo, poder decir oye, a ese chico, a ese hombre, tuve oportunidad de mostrarle el camino que con disciplina se movio y hoy  está parado en un lugar memorable, mañana Raúl Pérez va a morir y de pronto dejará dos cuadros, pero si  dejé al menos una persona transformada, podré decir mi vida valió la pena.

—¿Se queda en Coro? ¿se queda en Venezuela?

He tenido la oportunidad para retornar a Caracas, pero me quedé en Coro, me enamoré de Coro, aquí puse mi corazón, me siento coriano, por eso lucho por Coro, por eso me esfuerzo en transformar el Coro que tenemos por ver el Coro que anhelo.

 

Raúl Pérez: “Poder influenciar a estos jóvenes ha sido algo que nunca estuvo dentro de mi presupuesto, pero me honra mucho, que me tengan confianza, que de uno puedan recibir un buen consejo es algo que trasciende, que ha superado mis expectativas”. Foto/ Carlos García

 

—¿Cuál es el Coro que anhela ver?

—Un Coro lleno de color, no color en murales, color en sonrisas, en gente que puede caminar sin miedo, en un Coro de gente que dice puedo alcanzar metas, con bien, con propósito, con la intención no sólo de enriquecerte económicamente sino enriquecerte como persona, esa es la cultura que estoy esforzandome en proyectar desde Arte Real, creyendo en el Señor en que podremos afectar muchos más en otras areas, ya Él traerá a quienes me van a apoyar en esta caminata.

 

Frases:

  • Si vas a hablar de esperanza tienes que hacerlo sonriendo.

 

  • Nunca es tarde para alcanzar una bendición.

 

  • Lo único que te limita como artista es tu pensamiento.

 

  • Si  dejé al menos una persona transformada, podré decir mi vida valió la pena.

 

  • Me esfuerzo en transformar el Coro que tenemos por ver el Coro que anhelo.

Etiquetas: , ,