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FALCÓN

Pueblo Nuevo, populoso sector de Coro, en el más absoluto abandono

febrero 26, 2018

Gerardo Morón Sánchez

Redactado por: Gerardo Morón

Sin alumbrado público, calles intransitables, anegadas con botes de aguas blancas y cloacas; bocas de visita sin tapas, aceras repletas de basura y el hampa que juega garrote, han conducido al abandono a este populoso sector Pueblo Nuevo.


La calle Palmasola de Pueblo Nuevo, en Coro, se degradó a trocha o quizá a algo peor. La que fue una de las calles centrales de este populoso sector que limita con la antigua avenida Roosevelt, es eludida a diario por los conductores que temen quedarse atollados o dañar el tren delantero de sus carros en cualquiera de los huecos recubiertos por el barro y cloacas que desde septiembre del año pasado siguieron su cauce por la superficie al no poder hacerlo por las tuberías colapsadas.

Solo el verdulero, en su tarantín ambulante que rueda con un caucho lucio de moto y dos de carros, con un caucho adentro del otro, se atreve a pasar dos o tres veces a la semana, procurando correr con la suerte de vender algún kilo de yuca, de lechosa o patilla y así salvar el día, y la travesía de chapotear en el agua o el barro.

“Mientras no repongan las tuberías de aguas negras, imposible que asfalten”, afirmó Víctor Aldana, quien recuerda que en septiembre Pueblo Nuevo comenzó a experimentar el colapso de las aguas servidas y, por consiguiente, el deterioro de la vialidad, incluso a sufrir los embates de la contaminación que desde entonces les han impedido poder respirar aire puro.

Hidrofalcón intentó destaponar el desagüe: colocó unas mangueras en la calle Girardot a través de la cual succionaron de una boca de visita hacia otra, pero en Pueblo Nuevo quieren una solución definitiva a esta problemática de insalubridad, deterioro y abandono que conllevó a que, por primera vez en 25 años, la tradicional fiesta de Carnaval fuese suspendida.

Un problema genera otro

Al desborde de cloacas y deterioro de la vialidad se le suma la falta de alumbrado público, que favorece al hampa y el vandalismo que tiene preocupados a los habitantes, pues ni las patrullas se atreven a pasar por las estropeadas calles, en cuyas bocas de visita, en vez de tapas, están escombros, palos, lavadoras viejas y cauchos. “Hace poco fue que repusieron los cables de telefonía, pues se los habían robado y estábamos incomunicados”, dijo uno de los residentes alreconocer que el hurto de material estratégico también los ha venido afectando.

Noel Colina aseguró que el ambulatorio, además de estar entre dos calles intransitables, está en una jungla, en alusión al monte que ha crecido en sus alrededores y que se ha convertido en nido de culebras y roedores. “Es grave que un animal de esos muerda a uno, porque además de que no hay medicinas, el ambulatorio solo atiende de lunes a viernes, de siete y media de la mañana a cuatro de la tarde. Aquí no podemos enfermarnos sábado o domingo”, lamentó.

Abandono no dio motivos para celebrar

El estado de abandono y olvido en el que se encuentra el sector Pueblo Nuevo es tal que por primera vez en los últimos 25 años no hubo las tradicionales fiestas de Carnaval. Lo que reinó este febrero en el barrio fue la desolación por primera vez desde principios de los años noventa cuando Freddy Miquilena, junto a los bodegueros y un grupo de habitantes, hicieron la primera fiesta que se convirtió en toda una tradición que hasta los últimos años recibieron el aporte y apoyo de los algunos diputados.

 

 

Foto/ Luymar Mota

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, especializado en la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".