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La calidad y el ingenio mantienen a prestadores taquenses

abril 2, 2018

Irene Revilla

Redactado por: Irene Revilla

Se prepararon con al menos 15 días de anterioridad para ofrecer a los temporadistas variedad de productos.


Pensar en la crisis económica que atraviesa el país no es la primera opción de los prestadores de servicios del municipio Los Taques.

Así lo afirma la docente —de profesión— Hipólita Yamarte, quien desde hace seis años se unió al trabajo y sueño de su esposo de tener un restaurante a la orilla de la playa de Villa Marina. La docente, que ahora es famosa por sus exquisitos platos, recordó que la crisis económica la llevó a abandonar las aulas de clases para dedicarse de lleno al negocio.

Recuerda que antes de ella llegar, solo se alquilaban los toldos y las sillas, pero con esmero y dedicación logró poner el restaurante e iniciar un camino en la cocina basada en recetas familiares. Asegura que el alza de los precios hace que cada día los insumos se pongan más difícil de adquirir; sin embargo, entre la red de restaurantes unen esfuerzos para mantener la calidad.

Con el efectivo que entra al negocio se adquiere el pescado a orilla de playa, sino llega el efectivo entonces se compra por transferencia que es mucho más caro, lo que genera que los platos se aumenten de precio. En su restaurante los precios varían según se hayan conseguido los insumos en la semana.

Aseguró que la calidad de sus platos no baja, incluso semana tras semana se trata de mejorar el servicio para que la comida sea cada vez mejor. “Tenemos un gran flujo de clientes, no solo nos visitan los turistas, sino los prestadores de servicios, los heladeros y demás vendedores ambulantes”.

Para la temporada de Semana Santa, se preparó con anterioridad, desde hace semanas compró los insumos y los almacenó, incluso el gas doméstico.

Muchos kioscos estuvieron cerrados por falta de gas; sin embargo, esto no fue impedimento para que los prestadores de servicios trabajaran en la Semana Mayor, unos alquilaron sus enramadas a los temporadistas que no le gustan los toldos, mientras que otros se unieron a ofrecer los platos de comida al turista en orilla de playa y así generar un empleo extra.

El restaurante de la profesora Yamarte es el que más se ofrece, a través de los prestadores de servicios que salen con su carta “bajo la manga” para ofrecer los productos. El pago puede ser en efectivo, transferencia del mismo banco o a través del punto de venta, pero al hacerlo de las últimas dos modalidades se les cobra un 20% por encima ya que el punto de venta es alquilado.

 


Foto/ David Jordán

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Irene Revilla

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