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OPINIóN

Recuperar la confianza

junio 21, 2018

La pérdida de la confianza se asienta en la pérdida de la dimensión ética. En Venezuela se ha impuesto la inmoralidad y el cinismo.


En Venezuela necesitamos urgentemente recuperar la confianza en el país, en las instituciones, en las leyes, en los poderes públicos, en la Fuerza Armada Nacional, en los gobernantes, en los líderes de la oposición y en nosotros mismos. De no hacerlo, seguiremos hundiéndonos en la desesperanza que está robándonos el coraje y la capacidad de reaccionar para salvar el país y enrumbarlo por los caminos del progreso, la dignidad y la paz. No podemos acostumbrarnos y resignarnos a la ineficiencia, a las limosnas, a los apagones, a la escasez de casi todos los productos esenciales, a la impunidad, a la inflación y especulación que aumenta los precios sin control, a los abusos de poder, a las mentiras y promesas falsas, a la inseguridad. ¿Cómo es posible que varios millones de compatriotas se hayan ido de Venezuela o estén planificando irse para garantizarles la comida a los hijos y porque aquí no ven futuro?

La pérdida de la confianza se asienta en la pérdida de la dimensión ética. En Venezuela se ha impuesto la inmoralidad y el cinismo. Estamos adormecidos por discursos grandilocuentes que no son acompañados por acciones y políticas coherentes. Si un buen sistema económico se sustenta sobre un sistema político estable, la buena política se sustenta sobre un capital de confianza que debe construirse sobre reglas claras y conductas éticas. Pero estas escasean cada vez más. La reciente actuación del Consejo Nacional Electoral, que una vez más, demostró ser un instrumento servil del poder, es una expresión evidente de que la política ha abandonado la ética y es meramente un ejercicio de vivismo y manipulación. Frente a la grandilocuencia discursiva, vemos cómo se impone la política mezquina, que busca esencialmente las conveniencias personales y grupales. Resulta de un gran cinismo escuchar a todos los voceros del Gobierno decir que las superescuálidas elecciones fueron una demostración de civismo y de participación democrática.

¿Qué debemos hacer para recuperar la confianza? No es tarea fácil. La confianza toma tiempo en ser construida y muy poco en ser destruida. Pero es urgente que trabajemos por recuperarla, si queremos salvar a Venezuela. Recuperar la confianza en las instituciones pasa por ser capaces de exigir estándares de competencia y ética más altos a los que quieren representarlas públicamente. Es hora de que los poderes públicos, las instituciones y la Fuerza Armada Nacional empiecen a dar muestras concretas y evidentes de que están al servicio de la constitución y de la nación, y no del proyecto de unos pocos o de sus propios interese. Y excluyamos de una vez a todos aquellos sospechosos de corrupción, de conductas inmorales o que asumen la política como un medio para figurar y aprovecharse y no para servir al país.

 


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