Alimca ha beneficiado a 123.000 familias en 7 meses

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  • Hora actualización: 04/08/2017 | 1:20 pm
  • Por Yulimar Malpica

Serán beneficiados los sectores que nunca han recibido el aporte. 

La ausencia de la harina precocida en la zona motivó a las personas a consumir la arepa pelada pura; en un principio el maíz fue un sustituto de fácil acceso y asequible precio en el eje occidental, manteniendo así la tradicional arepa en la mesa de los venezolanos. 


Pero ante la inestabilidad económica y la mega inflación que vive el país, este rubro también se unió a la lista de productos que se están tornando inalcanzables comprar para las personas que cobran el salario mínimo nacional. Reportes de usuarios de Dabajuro afirman que el costo de este producto para la primera semana del mes de agosto oscilaba entre los 4.800 y 5.800 bolívares, dependiendo de si es en la presentación amarillo o blanco. 

El comportamiento del precio de este producto ha variado en los últimos días, manteniéndose su costo en alza. Vendedores aseguran que ellos aumentan porque sus proveedores les aumentan. “Hoy lo compramos en un precio, lo vendemos y cuando vamos a comprar nuevamente tiene un nuevo precio”, comentó Luis Granadillo, un expendedor de maíz de la avenida Bolívar de Dabajuro. Como él, otros comerciantes señalaron el alza del precio del maíz todas las semanas, motivo por el cual muchas veces se ven obligados a trabajar a poca ganancia con tal de vender el producto. 

Algunos comerciantes informales han dejado de expender el producto y comienzan a comercializar otros rubros como el plátano, la yuca o la masa de maíz, ya que el alto precio del maíz les limita reinvertir. “Una semana compraba el saco de maíz en 120.000 bolívares, lo vendía y cuando hacía un nuevo pedido estaba en 140.000 o 150.000 bolívares y así iba aumentando, con lo que había ganado no me daba para volver a comprar y decidí mejor vender hortalizas porque salen más económicas”, expuso un vendedor informal apostado cerca del casco central. 

Los usuarios manifestaron que los costos por kilo son muy elevados, por lo que se ven en la obligación de buscar otros sustitutos como comprar la masa de maíz lista o el trigo. En cuanto a su existencia en el mercado, las opiniones fueron diversas, algunos manifestaron que era difícil conseguirlo y otros dijeron que “caro, pero lo conseguían”, aunque coincidieron en que el maíz blanco era el más difícil de encontrar y el más caro.  

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