Kerly Ruiz: “Aquí no hubo liposucción”

  • En Farándula
  • Hora actualización: 16/05/2017 | 2:40 pm
  • Por Redacción



—A cuatro meses de dar a luz, ¿cómo ha vivido este tiempo siendo madre primeriza?

—Es la mejor de tapa de mi vida. Tiene sus sacrificios y responsabilidades, además te cambia la vida. Es increíble el giro que toma la vida con esta nueva etapa, ya no pienso en mí, sino en una segunda persona que colocas por encima de todas las cosas, porque ahora es mi prioridad y todo gira en torno a Gail.

— ¿De dónde nace el nombre “Gail”?

—Bueno, yo elegí el nombre. Su apellido es Gómez, y su segundo nombre es Gabriela al igual que su hermana Sophia,  y quería un nombre que empezara con la letra g. Quería un nombre corto y con un significado hermoso, entonces me encontré Abigail, y extraje Gail que significa alegría y, que combinado con Gabriela significa la alegría del padre, del padre superior, de Dios. Significado que me gusta porque soy muy católica.

— Durante el embarazo las mujeres se van a alistando e instruyendo, pero, ¿se enfrentó  a algo para lo que no estaba preparada?

—A mucho. Durante los nueves meses de embarazo leí cualquier cantidad de libros sobre maternidad para estar atenta a todo lo que venía, cada día leía esos materiales. También descargué la aplicación Baby Center,  herramienta muy útil para embarazadas.  Hasta hice  varios cursos (risas). Hay muchos cambios hormonales, de cuerpo, y de actitud, y quería estar preparada para todo, las ansias se hicieron presente y cada madre se llena de expectativas y dudas. Tuve muchos temores, es algo normal para una madre y un padre, sobre todo si son primerizos. Pero nada es comparado con la realidad que viví, porque cada experiencia es única,  cada embarazo es diferente, y cada bebé es distinto.


— ¿Cuánta sensibilidad de despertó Gail en usted?

— A flor de piel. Con la llegada de mi princesa me siento más sensible, aparte de que siempre he tenido esa esencia altruista  desarrollada y, me he involucrado en ayudar a los demás, al prójimo. Pero ahora que soy mamá, la sensibilidad se ha desarrollada mucho más, me siento más identificada con las causas sociales. Ahora quiero prestar mi ayuda cuando veo que niños mueren en los hospitales por falta de insumos, de medicina y de alimentos. Me he  unido a muchas fundaciones para ayudarlos a conseguir medicamentos y a brindarles mi total apoyo. Cuando veo niños en la calle quiero cargarlos, quiero abrazarlos.

 

—¿Se llegó a deprimir?

—¿A deprimir? Totalmente, creo que toda mujer atraviesa  la depresión a muchas edades y en diferentes niveles. La depresión durante el embarazo es más notable. Las hormonas hacen de las suyas, nuestro cuerpo y hasta mi manera de pensar cambia. Las madres nos sentimos muy nerviosas, llena de miedos, de dudas... Mis actividades cambiaron, mi prioridad era de que mi bebé creciera en buen estado, cualquier cosa que iba a comer, la investigaba, porque no quería comer mal. 

 

—¿Ahora que anhela en su nueva etapa  como escritora de textos de maternidad?

—Durante mi embarazo todo el mundo quería opinar... La familia, los amigos,  la abuela y mi mamá, todo el mundo opinó sobre cómo llevar mi embarazo y cómo cuidar a un hijo. Por ser figura pública, en mis redes sociales he recibido cualquier cantidad de críticas fuertes, tengo dos millones de seguidores, y diariamente recibo crítica y consejos de ellos. Por ejemplo, la gente me decía que si me vestía de negro mi hija no tenía la alegría plena dentro de mi placenta, ¿y qué hice? Seleccioné todos los comentarios  y con la ayuda de un especialista los sometimos a prueba y evaluación para saber cuáles son verdades y cuáles eran mentiras. Con el libro quiero crear una ayuda para aquellas madres en el proceso de la maternidad, y que lleven un embarazo a plenitud bajo mi experiencia.

— ¿Cómo titulará el libro?

—Esa es la parte que más tiempo me he demorado… he tenido muchas ideas, he anotado varios nombres y luego los cambio. Tengo listo todo el material, las fotos están listas y editado cada capítulo completo. El nombre es lo único que me falta, es difícil y complicado ponerme de acuerdo con un nombre.

— ¿Cuáles eran tus antojos?

— Me da mucha pena cuando me daban mis antojos (risas), porque  en mis lista de deseos estaban las arepas, el arroz con pollo, y demás; y la gente me decía: ¡Wao Kerly, esos no son antojos, esa  es la comida normal de un venezolano! La cuestión es que mi dieta era muy estricta, cuando quedé en estado y me daban mis antojos, lo que quería era comerme una arepa en el desayuno y otra en el almuerzo, y la gente me decía que lo que me daba eran ganas de comer.

 

—La hemos visto luciendo sus curvas en tiempo récord, ¿cuál fue el secreto?

—Luego de dar a luz, fui blanco de muchas críticas, no solo en las redes sociales, sino que también por medios impresos que en sus artículos reseñaban que yo me había sometido a una operación estética, a una dermo o una liposucción, al salir de mi cesárea, pero aquí no hay nada de eso. El hecho es que después de mi cesárea me sometí a un tratamiento para cerrar la cicatriz  que había quedado porque Gail estaba una mala posición y por estética lo hice. Solo aumenté ocho kilos. Pero la gente no sabe que durante mi embarazo hacía ejercicios  y cuando tenía antojos no cometía mis atracos excesivos con los dulces y los carbohidratos. Siempre mantuve mi alimentación, además soy muy disciplinada con mis ejercicios, diariamente hago más de 40 minutos de ejercicios, entreno con pesas y siempre estoy en constante actividad física. Y todo esto, me ha ayudado a recuperar el cuerpo que tenía antes del embarazo, incluso estoy mucho más delgada de lo que estaba antes.

— ¿Cuánto la ayuda su esposo, Irrael Gómez?

— Mucha. Él tiene una hija de 12 años, y para mi esposo es como tener una hija por primera vez. Estaba muy atento  de todos los detalles, también estaba nervioso. Gail nos cambio la vida como pareja, ahora nos vemos de otra manera, estamos más unido como matrimonio porque ahora tenemos más actividades de viaje, en nuestro hogar se respira otro ambiente. Ella vino a dar luz a nuestras vidas.

 

— ¿Regresás a Portada’s?

—Sí, a pesar de que no tome mi permiso prenatal, en diciembre estuve hasta el último día con mis compañeros en Portada’s. Luego debía estar de reposo en mi casa, sin embargo nunca he parado de trabajar. No he suspendido mis actividades, mi hija ha sido una guerrera desde que está en la barriga y ha estado conmigo siempre desde que nació en todas mis pautas, campañas y eventos. Además soy muy activa con mis redes sociales. Sí, voy a regresar a Portada’s, solo estoy cumpliendo con mi período posnatal más la lactancia exclusiva como lo estipula la ley. A Portada’s regreso el 26 de junio.

— ¿Qué extrañas del programa?

—Ya voy para cinco años en Portada’s, seis años en Venevisión. Durante cincos años, las personas que trabajan contigo se vuelven tu familia,  por más de 3 horas que dura el programa en el aire, pero estoy en el canal desde las 6:20 am para prepararme, estudiar, tratar con maquilladores, estilistas, equipo técnico, productores, los talentos como Ángel Lozano, Jordan, Osmariel, Jesús, Daniel, Gesaria, Marie Claire, Mariela… ellos se han vuelto parte de mi familia, y Venevisión mi segunda casa. Extraño llegar a las pantallas de Venezuela todas las mañanas. 

“Por ser primeriza, desconozco muchas cosas, y mi madre siempre está allí, apoyándome y ayudándome muchísimo”

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