Sentí un golpe en el corazón cuando supe que mi hijo murió

  • En Sucesos
  • Hora actualización: 13/01/2018 | 7:50 am
  • Por Gerardo Morón Sánchez

El saldo de fallecidos en el naufragio sigue en cinco, el de detenidos aumentó a cinco, mientras que el paradero de los desaparecidos, al menos 21, es lo que está generando angustia e incertidumbre en sus familiares.

El muchacho moreno de los bóxer verdes y las botas negras de suela blanca, que fue hallado muerto boca abajo tras el naufragio de la embarcación de inmigrantes falconianos en la costas de Koraal Tabak, dejó de ser incógnito. “No he tenido el valor de ver la foto, pero quienes la han visto me dicen que es mi hijo. Tanto que luché para que no se fuera del país y se me murió ahogado buscando una vida mejor”, expresó al borde del llanto Heiro Loaiza.

La foto comprobó lo que familiares del dueño de la embarcación le habían dicho a Heiro en su casa en el sector El Empuje, carretera Coro-Churuguara, adonde llegaron para decirle que Jaires Leomar Loaiza Sorett, conocido como “el Flaco”, había fallecido en el naufragio. Inicialmente se creía que era Oliver.

“Sentí un golpe en el corazón, como una puñalada, cuando supe que mi hijo murió. Fue su primer y último viaje a Curazao”, lamentó Heiro a las afueras del Instituto Nacional de Espacios Acuáticos (Inea) en La Vela, a donde acudió este jueves para saber cuándo podrá recibir, velar y sepultar a su muchacho.

Se iba para Colombia y cambió de planes

Jaires Leomar estudió algunos semestres de ingeniería civil en la Unefm﷯, en Los Perozo, y trabajó como conductor de avance en una buseta de la línea San José, pero lo que ganaba no le alcanzaba y quería irse del país. “Su pareja, quien se encuentra en Colombia, estaba reuniendo para pagarle el pasaje y que se fuera con ella, pero un amigo conocido como ‘Tipo’ lo entusiasmó para que se fuera a Curazao. Yo no quería y aproveché que el gobierno suspendió el tráfico marítimo hacia la isla para insistirle en que se quedara, pero no me hizo caso. Mi muchacho era del campo, honrado, muy cariñoso, tranquilo;﷯ lo único que quería era trabajar y prosperar”, relató.

El riesgo de volver tras ser deportado

Jóvito Washkanky Gutiérrez Yance, de 32 años, residente de la urbanización Cardonal de la parroquia Las Calderas y quien eventualmente trabajaba como administrativo en Cadafe, es uno de los desaparecidos. Génesis Vásquez, su esposa, estuvo en contra de ese viaje que jamás imaginó iba a terminar de esa manera o deportado, como a mediados de 2017, cuando luego de 7 meses en la isla, los 2 últimos trabajando, fue devuelto en avioneta a Falcón. Este martes intentó ingresar de nuevo a la isla, con la ropa que llevaba, una muda aparte y sueños de triunfar. Solo eso llevaba.
“El mayor riesgo era que lo metieran preso. Por eso él insistió en irse, volver a entrar a Curazao. Se fue sin pasaporte, gestionó la prórroga, pero salió el viaje y no lo esperó, ojalá esté con vida”, imploró Génesis.

Luto e incertidumbre

En el sector Barrio Nuevo, están de luto, a la espera de lo que autoridades venezolanas y curazoleñas hagan para repatriar el cuerpo de Danny José Sánchez Piña, de 33 años, conocido popularmente como “Tico”, quien abandonó su oficio de mototaxista para aspirar a un trabajo en Curazao que le diera estabilidad a él, su esposa Nolmerys Razz y sus 2 hijas, la mayor de 16 años.
“¡Cuídame a mis hijas. Las amo. Todo va a estar bien. No se pongan tristes!”, fue lo último que dijo a su familia Danny José, antes de emprender el viaje acompañado de su cuñado Oliver Cuahuromatt Velásquez, de 32 años, un exparamédico de Protección Civil que hasta hace poco estuvo trabajando como maquinista en Construpatria, y su hermana Joselyn Piña, de 24 años, una triatlonista que se cuenta entre las desaparecidas, pero que familiares presumen pudo haber llegado a la orilla por ser una experta nadadora.

Las víctimas, según familiares

Además de Jaires Leomar Loaiza Sorett y Danny José Sánchez Piña, identificados por familiares por las fotos, también está Janaudy Guadalupe Jiménez Chirinos, de 17 años, residente del sector Reina Luisa de La Vela, quien según su madre, Aury Chirinos, abandonó los estudios de administración en la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt, para ir a buscar prosperidad en Curazao.

La otra ciudadana fallecida, extraoficialmente, sería de Cumarebo, municipio Zamora. En cuanto a los desaparecidos, distintos organismos de seguridad se encuentran desde el miércoles de sector en sector entrevistando a habitantes de La Vela,﷯ allegados de las víctimas y algunos sobrevivientes en función de lograr una lista de viajeros y así precisar la cantidad que viajaba en la barca.

Tres días de duelo y carnavales en vilo

El alcalde del municipio Colina, Argenis Leal, decretó tres días de duelo con motivo de la tragedia. El burgomaestre envió palabras de pésame a los familiares de las víctimas y anunció que el gobierno nacional, así como del gobernador Víctor Clark, están en coordinaciones con autoridades de Curazao para la repatriación de los cuerpos, así como el traslado de los cinco sobrevivientes que están bajo resguardo de las autoridades de la isla, los cuales se efectuarán a través de aerolíneas en las próximas 48 horas, tal como se acordó en conversaciones bilaterales. “Nuestro municipio se encuentra de luto activo, por lo que estamos prestos a atender de manera directa a cada uno de los familiares, a quienes acompañaremos en las exequias, al tiempo que destinaremos desde el área social, los recursos para apoyar con los casos que requieran”, prometió el alcalde, quien suspendió el arranque de Carnaval en el municipio Colina, el cual estaba previsto para este sábado.

Investigación binacional


El naufragio que ha dejado un saldo preliminar de 4 fallecidos por inmersión, 5 detenidos y al menos 21 desaparecidos es investigado por autoridades venezolanas y curazoleñas; de lado falconiano con la ayuda de la Interpol, Protección Civil, al frente del cual está el director Gregorio José Montaño.
También participan en las investigaciones la Capitanía de Puertos, el Inea, la Secretaría de Seguridad y Secretaría Social de la alcaldía de Colina, gobernación de Falcón y Secretaría de Seguridad Ciudadana al mando del comisario general Oswaldo Rodríguez León, todos bajo rectoría del ministerio de Interior y Justicia. Del lado de Curazao, la Guardia Costera del Caribe Holandés, policía y otros organismos continúan las operaciones de búsqueda por aire, mar y tierra.
 
Señales de que algo fatal ocurriría


El viaje a Curazao fue pospuesto en más de una oportunidad, algunas veces por fallas de motor y otras como la del 17 de diciembre, porque el agua se filtraba hacia el peñero perteneciente a Willy, un pescador de San José de la Costa que, junto a su esposa Diana, organizaba los viajes, según familiares de algunos de los occisos y desaparecidos.

Tráfico de inmigrantes en boga


Regnal Lugin, del cuerpo de policía de Curazao, reveló tras el naufragio, que 12.000 venezolanos viven en la isla en situación de migración irregular
poniendo en evidencia la existencia de la industria del tráfico de migrantes que se aprovecha de la crisis que atraviesa Venezuela. Tal es el incremento de viajes que, de 60 embarcaciones interceptadas por guardacostas de esa isla en 2016, en 2017 detuvieron más de 300.

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