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Embutidos Belilla: sabor que enganchó el paladar paraguanero

marzo 13, 2018

admin

Redactado por: Orlando Manuel Gómez

La planta de producción ubicada en Punto Fijo procesa mensualmente entre 80 y 100 toneladas de embutidos para un mercado local que se ha ido expandiendo, y planean cubrir más regiones y ampliar su gama de productos.


“Es en la crisis que nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias”, decía el filósofo Albert Einstein, y tal vez tenía razón. De la crisis han nacido en Paraguaná destacados emprendedores cuyo trabajo ha aportado al crecimiento industrial y empresarial del país, como es el caso en Punto Fijo de la procesadora de alimentos, pionera en embutidos, Belilla, quienes llegaron para cautivar paladares con su sabor único e inconfundible sello paraguanero.

Embutidos Belilla lleva un lustro en el mercado: cinco años donde el empeño por posicionarse ha sido un trabajo de constancia. El primer paso fue analizar el público al que irían principalmente los alimentos; recetas, sabores y alcances les abarcó el primer año, para luego iniciar la producción con la que han consolidado la marca en los últimos tres años.

Desde su planta ubicada en el sector Nuevo Pueblo, municipio Carirubana, la industria produce mensualmente entre 80 y 100 toneladas de embutidos con un capital humano de 65 empleados directos y aproximadamente 100 indirectos.

Inicialmente, su producto fuerte eran las salchichas; no obstante, frente a los altos costos de importación de los insumos para elaborarlas, fue dejándose de producir, para abrir espacio a lo que hoy día es su mejor carta de presentación: el chorizo ahumado Belilla.

Su cartilla está compuesta actualmente por 20 productos y subproductos: jamones, mortadela, chuleta y huesos ahumados, tocineta, fiambre, entre otros cortes especiales que preparan para algunos restaurantes y chacuterías; pero el propósito es seguir creciendo, y estudian la posibilidad de incluir nuevas propuestas que sean factibles al mercado. “Estamos en proceso de desarrollo, pruebas y mejoras, a manera de poder ofrecer lo mejor de nuestra marca”, mencionó el gerente de planta, Juan Rosendo.

Su mercado esencial es Punto Fijo, del 100% el 80 se queda en la ciudad, el resto llega a Coro, La Vela y zonas aledañas. Por razones de seguridad, ha bajado el despacho a regiones como Zulia y Táchira; no obstante, planean recuperar esta importante plaza. La materia prima de sus productos (90% cerdo) e insumos provienen de la región central y occidental como Cojedes, Carabobo y Lara.

Pionera en la región

Aunque la pujante ciudad del viento ya contaba para entonces con industrias pesqueras, avícolas y de otros aspectos, no existía aún una procesadora de embutidos, lo que aunado al hecho de ser una zona alejada de los grandes centros de producción del país, fueron los motivos que impulsaron a los inversionistas y socios a la instalación de la planta en Punto Fijo, además de ser vista como un área de oportunidad para desarrollar una marca más de consumo que de comercialización.

La industria nació de una mezcla de talentos: expertos con vasta experiencia en área cárnica provenientes de estados centrales y profesionales locales en el área industrial y química dieron vida al proyecto inédito y pionero en la región en este tipo de alimentos, o por lo menos de manera formal o legal. Desde entonces, Belilla ha sido una escuela que ha formado a especialistas en alimentos con calidad para trabajar en cualquier empresa.

“Hoy nuestro personal está capacitado en cuanto a cómo formar una receta, cuáles son los indicadores que se deben manejar, cómo emplear los químicos y sus dosificaciones, cuáles son las normas que rigen la producción de embutidos, entre otros aspectos que han hecho crecer y mejorar a nuestros profesionales, y créeme que la calidad se nota en los productos que se están generando”, resaltó Rosendo sobre la formación del personal.

Sabor y precios han sido la clave

La calidad y los precios han sido la clave con la que se han manejado durante estos cinco años y han sabido calar en el gusto y preferencia de los consumidores paraguaneros. A diferencia de otras marcas, explicó el gerente de planta, los embutidos Belilla están compuestos de 100% carne de primera, condimentos naturales y un sabor que, reconoció, ha sido su secreto mejor guardado.

Belilla se distingue de otros centros de producción por su distribución directa al cliente; es decir, no usa intermediarios en virtud de controlar los precios finales de los productos y hacerse más competitivos. “Eso lo hemos eliminado nosotros porque queremos ser los número uno en ventas y producción de la zona”, destacó Rosendo como su principal misión para seguir creciendo y aportando a la nación.

El propósito de continuar expandiéndose es una meta en la que trabajan sin descanso. Actualmente, la capacidad instalada de la planta está en un proceso de aumento, por lo que aspiran a llegar a niveles que oscilan entre los 300 y 350 toneladas de alimentos y llegar a cubrir más sectores del estado y el país.


Proceso de producción

Aproximadamente 65 empleados directos trabajan en la producción de los alimentos embutidos, apegados a un riguroso proceso sanitario.

 

 

Foto/ José Sánchez

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