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Cambiar la suela de los zapatos en Punto Fijo alcanza los Bs. 3.000.000

La variación de precios en los insumos utilizados por los zapateros para la reparación de calzados ha llevado a que los trabajos que ellos efectúan estén inalcanzables por los usuarios, quienes llegan a los talleres, preguntan por los precios y al notar que no está a su alcance, se retiran.


Reparar los zapatos era una opción ante lo cuesta arriba de comprar unos nuevos. Sin embargo, hoy en día ambas posibilidades están alejadas de la realidad de los usuarios, ya que el precio de los insumos ha ocasionado que los zapateros incrementen aún más los costos de los servicios que ofrecen.

El usuario está en tres y dos, si comprar un calzado que puede alcanzar los 6.000.000 de bolívares o colocarle las suelas a sus zapatos que está entre 2.500.000 y 3.000.000 de bolívares, porque menos no se puede dejar su precio, expuso entre lamentos el zapatero, Imasmul Mustafá.

La variación de precios en los insumos es increíble, precisó el trabajador, las suelas están sobre el 1.000.000 de bolívares, más la pega, el hilo a utilizar, y la mano de obra, el trabajo oscila los 3.000.000 de bolívares, especificó.

En lo que va de año el hilo utilizado por los zapateros pasó de 50.000 bolívares a 2.000.000 de bolívares, la pega de 60.000 a 95.000 bolívares y la pintura de 40.000 a 150.000 bolívares. Los clientes llegan, preguntan los precios y se van, explicó el zapatero mientras piensa que labor efectuar para dar de comer a cuatro niños que tiene.

Sin embargo, para Sami Shaban, refiere que lo más difícil que viven ellos como zapateros es conseguir los materiales para trabajar. “Actualmente hay muchos clientes, pero no todos son atendidos porque las suelas no se consiguen y otros preguntan el precio y se van”, aclaró.

Shaban recupera hasta 10 zapatos diarios, pero la mejor temporada para él son los meses de septiembre y octubre cuando los estudiantes van iniciar el nuevo año escolar donde los padres y representantes, optan por reparar los calzados de sus hijos antes de adquirirlos nuevos.

Por su parte, el zapatero Francisco Rojas, quien se ubica en el centro de Punto Fijo se conforma con reparar 10 unidades diarias y aunque no tiene un establecimiento para atender a sus clientes, refiere que le va bien, ofrece precios accesibles y acepta transferencias ante la escasez de efectivo.

A pesar de la crisis económica de la cual no escapan los zapateros, ellos se mantienen en sus espacios a la espera de los clientes para reparar los calzados con los pocos materiales con los cuales cuentan.

 


Foto/ Yohan Gómez

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Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

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