Lo último

Posada El Duende, un emprendimiento ecológico para emular

junio 22, 2018

Anailys Vargas

La clave del éxito para los Coronado ha consistido en crear un ambiente cálido, ideal para el descanso, sin irrespetar a la naturaleza, “nosotros hemos aprendido de ella”.


Hipnotizados por la belleza natural de Cabure, municipio Petit, hace 22 años Muma Coronado y sus hijos idearon el concepto de la posada El Duende, un sitio perfecto para el descanso dentro del Parque Nacional Juan Crisóstomo Falcón, en la sierra falconiana.

Se trata de una casa de bahareque con 174 años de historia, cuya estructura original fue rehecha por los Coronado una vez que la adquirieron. En principio funcionó como la primera Escuela para Niñas de Cabure; luego pasó a ser una finca de café. Posteriormente, se realizaron en ella actividades de ganadería; y desde el 19 de marzo de 1993, Día de San José, es conocida como la posada El Duende.

Víctor Coronado, hijo de Muma, recuerda que su papá compró la propiedad como ruinas, tras jubilarse como trabajador petrolero y regresar a Cabure. Él tenía la intención de criar gallos de pelea allí, “pero a nosotros no nos gusta eso y cuando descubrimos la belleza natural que encerraba el espacio, nos vino la idea de hacer una posada para compartir toda esa riqueza con los visitantes”.

Como lugareños, los Coronado eran y son conscientes de las potencialidades y atractivos naturales de la zona, así que decidieron desarrollarlas mediante este proyecto que más allá de generarles un ingreso económico, impulsaría el turismo local y fomentaría, además, el cuidado del medio ambiente.

Víctor Coronado es ingeniero agrónomo “y yo he aprendido aquí todo lo que no aprendí en la universidad. Ser posadero es algo que me encanta, no solamente atender a la gente, sino la parte pedagógica, enseñarle sobre ecología. Aquí no es difícil ver ardillas, pájaros, nidos de albañil, arañas y un jabillo de 300 años que merecen todo el respeto del mundo”.

El concepto original del proyecto implicaba ocho habitaciones, pero el paisaje natural sólo les permitió construir cinco: “Nosotros en este espacio no hemos tumbado un sólo árbol; tampoco nos hemos metido con los manantiales, animales y las piedras originales. Lo que hicimos fue arrimarnos y adaptarnos, hemos tenido como aliada fundamental a la naturaleza y pienso que ése ha sido nuestro mayor éxito”.

Una vez que reorientaron los espacios, los Coronado procedieron a levantar las cinco habitaciones con adobe de Pecaya. Dos de ellas tienen capacidad para seis personas (cada una) y las restantes, para tres (cada una). La ocupación total de la posada es de 21 huéspedes.

El misterio detrás de El Duende

Víctor Coronado explica que el nivel freático en la zona (agua acumulada en el subsuelo) es alto y por eso hay muchos manantiales. Según la mitología campesina, donde existen estos ojos de agua viven duendes que los cuidan.

“Como nosotros nos hemos empeñado en no solamente cuidar las aguas, sino también la flora, fauna y piedras del lugar, adoptamos el nombre de El Duende, como guardián de la naturaleza”.

Aunque la posada trabaja con previa reservación, “no apresamos a nadie con paquetes ni hay apetencia económica”, lo cual ha sido la clave para mantener el emprendimiento a lo largo del tiempo.

A juicio de Víctor Coronado, lo que hace única a la posada El Duende, es su calidez, “hacemos sentir a los visitantes como en su propia casa y mi papá es el artífice de esta idea”.

Para los Coronado es importante que el visitante sienta que está en Cabure, que disfrute de su clima, del calor humano de su gente y de todas las bondades naturales que ofrece la Sierra, de manera que se enamore del lugar y regrese.

Asimismo, enseñan a los huéspedes a conectarse con las cosas verdaderamente importantes en la vida.

“A veces antes de venir algunos turistas nos preguntan si hay televisión y ponen peros cuando les decimos que no. Sin embargo, cuando entran en contacto con la naturaleza y descubren lo maravilloso que es sentarse a conversar en familia y entre amigos, nos dicen antes de retirarse: ‘no hace falta’, eso nos llena y nos da vida”.

Los Coronados están convencidos de que el hombre y la naturaleza pueden convivir perfectamente en armonía, “hay espacios para todos”. 

Otra manera que encontraron los visitantes de manifestar su satisfacción con el servicio prestado por los Coronado fue a través de un recuerdo que espontáneamente dejan antes de retirarse de la posada, los cuales con mucho orgullo son exhibidos por Víctor y Muma en “el Rincón de los Agradecidos”, un espacio que habilitaron en la casa donde guardan todos los objetos recibidos.

“La gente antes de irse deja su recuerdo como una manera de decir yo vine y tengo mi espacio en esta posada, se crea un sentido de pertenencia”.

El mejor consejo que los Coronado le pueden dar a quienes tienen la inquietud de querer emprender un proyecto de este tipo en el estado Falcón, es que se atrevan y sigan sus instintos: “No irrumpan la naturaleza, hay espacio para todos, abran el corazón y ella los va a guiar por el camino que deben seguir, solo hay que adaptarse al medio donde estemos”.

Los interesados en visitar la posada El Duende y conocer más sobre su gente, pueden contactarlos a través del número de teléfono 0416-2256491 o escribir al correo electrónico: vcoronado55@hotmail.com


Lugares para visitar:

Durante su estadía en la posada El Duende, en Cabure, pueden acercarse al Haitón de Guarataro —cueva vertical de unos 300 metros de profundidad y unos 10 metros de diámetro— situada en la vía Curimagua, otro pueblo de la Sierra falconiana.

Otro lugar a dónde ir es el salto ubicado en el caserío Piedra de Agua de San Luis, donde nace el rio Mitare.

También pueden visitar la posada Los Bucares, situada justamente frente a la posada El Duende. Contacto: 0416-6539172.

 

 


Fotos/ David Zárraga

Etiquetas: , , , , ,