Sucesos

Murieron en siniestros aéreos en Falcón sin ser parte de la tripulación

En la avioneta siniestrada en horas nocturnas en el sector Uveros, vía El Isidro, de San José de la Costa, solo iba el piloto, quien quedó calcinado. Endyomar de 18 años y Carlos , de 24 años, quienes estaban iluminando la pista clandestina para que el piloto aterrizara, murieron arrollados, sumando así cuatro cuatro señaleros aeroportuarios ocasionales fallecidos en Falcón en menos de un año en aterrizajes forzosos y aparatosos.


Endyomar Jesús Cueva Savala y Carlos Eduardo Avendaño Álvarez sumaron sus nombres a una particular lista de fallecidos en accidentes aéreos, cuatro, ninguno de los cuales viajaba en la aeronave, sino que estaban en tierra. De la noche del 25 de septiembre del 2017 era el antecedente inmediato de un accidente con estas características, ocurrido en la pista de aterrizaje del antiguo aeropuerto ubicado en el sector Cadafe de la población de Dabajuro, hecho que le costó la vida al motorizado Kelvin Leal, de 29 años, y al oficial de Polifalcón Enmanuel Ferrer, de 33 años.

Arrollados mientras orientaban al piloto para que aterrizara

Que Endyomar Cueva y Carlos Avendaño quedaran muertos, sin ninguna quemadura, alrededor de la pista de aterrizaje clandestina ubicada en el sector la vía El Isidro, sector Uveros de San José de La Costa, municipio Píritu del estado Falcón,  reveló que los mismos estaban fuera de la avioneta que se desintegró y calcinó cuando el piloto, quien si quedó calcinado, trató de aterrizar de noche, guiado por los los hoy occisos, aparentemente con linternas.

Esto habría ocurrido la noche del jueves 12 de julio, pero fue transcurridos dos días, la tarde del sábado 14, que pobladores dieron con los dos cuerpos a ambos lados de la pista de tierra, y el tercero, entre los restos calcinados de la avioneta cuyas siglas quedaron irreconocibles tras el siniestro.

El piloto quedó calcinado entre los restos de la avioneta y los guías, alrededor, uno al fondo del cerro. Foto/Cortesía

Desde el jueves andaban los organismos de seguridad buscando algún rastro de la avioneta siniestrada, pero cuando presuntamente estaban por abandonar la búsqueda, de Valencia, estado Carabobo, Eudomar Cueva Acosta, un hombre de 52 años, residente del sector Los Guayos, dijo a los funcionarios policiales acantonados en la alcabala de Guamacho, que le había informado que su hijo había sufrido un accidente y estaba muerto en algún sector de San José de la Costa.

Retomada la búsqueda y el hallazgo definitivo

Así se reactivó la búsqueda que se tradujo en el hallazgo del los tres cadáveres, uno de ellos irreconocible, casi con seguridad que el piloto de la avioneta cuya procedencia no ha sido precisada, como tampoco si transportaba algún alijo de droga, lo que se supone si se toma en cuenta que en esa zona del municipio Píritu se ha reportado mucha actividad de narcotráfico. De haber transportado algún cargamento de droga, los pobladores presumen que el tiempo transcurrido del accidente y el hallazgo,  es suficiente para desaparecer cualquier vestigio.

Hasta ahora no está claro, pero forma parte de las investigaciones, la presencia de estos dos valencianos en San José de la Costa, así como la actividad qué desempeñaban. Ninguno registraba antecedentes y en el caso de Endyomar, era bachiller en ciencias.

Primera avioneta siniestrada este año dejó un fallecido

El viernes 9 de febrero del año en curso tuvo lugar otro siniestro aéreo en San José de la Costa, en esa oportunidad en los terrenos de la finca Ciénega Linda. El siniestro aéreo ocurrió en horas de la noche del pero fue a los tres días, domingo por la tarde-noche, cuando el dueño de la finca lo reportó a las autoridades luego que lugareños le advirtieran que estaban dispersos y calcinadas en un radio de 40 metros los fragmentos de la avioneta, así como el tronco, cabeza, brazos y pierna derecha con un zapato de cuero.

Una comisión del Destacamento 132de la Guardia Nacional, otra de la Unidad Regional de Inteligencia Antidrogas (URIA) y posteriormente una de la subdelegación Coro del Cuerpo de Investigaciones  Científicas, Penales y Criminalísticas se apersonaron en el lugar con el fin de colectar elementos de interés criminalístico, sin embargo, la magnitud del siniestro y el hecho de que el área fue devastada por el incendio generado por el siniestro, borró muchas evidencias; incluso, el tiempo transcurrido entre el hecho y el hallazgo, pudo dar lugar a que terceras personas desaparecieran piezas de la aeronave, así como evidencias relacionadas a un posible alijo.

Primera avioneta incautada del 2018 en Falcón dio positivo en cocaína

El lunes 15 de enero de este año, en la parroquia Casigua, municipio Mene Mauroa, efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana encontraron abandonada una avioneta Cessna, modelo Centurión II, blanca con franjas negras. Las siglas N781YB que usaba, eran falsas. La avioneta dio positivo en cuanto a restos de cocaína, que demuestran fue usada por el narcotráfico. Se investigó procedencia de República Dominicana, esto a partir de que registros de esa placa, el último del 27 de mayo del 2017, indican que esa misma avioneta realizó un vuelo desde Puerto Plata hacia Las Bahamas.

La GNB localizó abandonada en Casigua una avioneta con siglas falsas, la cual dio positivo en cocaína. Foto/Cortesía

Las avionetas del narcotráfico

Basado en la topografía del lugar, en informes elaborados por policías antinarcóticas del mundo y algunas reseñas periodísticas relacionadas a aterrizajes y despegues en terrenos accidentados o lo que serían pistas clandestinas, una de las probabilidades es que esa avioneta precipitada en febrero pudo haber sido una Cessna, Centurión 206, de plano alto, mono motor. Luego se determinó era una Cessna TC A25CE. En cuanto a la procedencia de la aeronave, pudo provenir de México o Honduras, de donde proceden la mayoría de vuelos fantasmas.

Pilotos y copilotos casi siempre terminan en tumbas anónimas

En cuanto a la identificación de fallecidos en siniestros aéreos no parece una tarea sencilla, al menos en Falcón. Casos sobran, uno de ellos el siniestro de la avioneta Aero Commander identificada con las siglas  N577ZB, ocurrido la noche del 5 de octubre del 2015 en el sector Los Hatos, un caserío ubicado entre los poblados de Zazárida y Miramar, municipio Buchivacoa.

Los restos, de los que se suponían el piloto y copiloto, permanecieron meses guardados en bolsas especiales en el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forense, en las instalaciones de la subdelegación Coro del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), hasta ser sepultados con el tiempo sin que pudieran ser identificados.

A pesar de que registros de la Federal Aviation Administration (FFA) revelaron que la avioneta pertenecía a Steven Bonner, un californiano residente en San Francisco, Estados Unidos, no hubo dolientes o algún representante de la embajada norteamericana que confirmara que se trataba de esa persona. Y respecto al otro posible tripulante, a la semana y media del accidente, representantes de la embajada de Honduras tuvieron interés en saber quién era y quedaron en acercarse a Coro, sin embargo nunca llegaron.

Avioneta del Cartel de La Guajira

Otro caso ocurrió el 10 de febrero del año 2009. Una avioneta, en la que andaban dos personas, se desintegró y calcinó a precipitarse en las montañas de Borojó, municipio Buchivacoa. La avioneta pertenecía, según indicaron autoridades policiales, al Cartel de La Guajira. Los restos de los dos tripulantes fueron trasladados hasta Caracas para los estudios antropológicos y biológicos. Se conoció que fueron sepultados como desconocidos debido a que nadie los reclamó, sino hasta transcurridos varios años.

Silencio es casi siempre necesario y hasta obligado

“Cuando se trata de aeronaves usadas por el narcotráfico, los familiares de los fallecidos prefieren no reclamar los cuerpos para no verse involucrados con hechos ilícitos”, dijo un investigador consultado por Nuevo Día. En el caso de los dos tripulantes de aquella avioneta Aero Commander identificada con las siglas  N577ZB, y las avionetas siniestrada en Píritu en febrero y este 12 de julio, la historia parece que se repetirá a pesar de las autoridades que investigan son distintas a las que había en el 2015 y 2009.

El caso de la avioneta derribadas por F-16

El lunes 16 de mayo del 2016 ocurrió otro caso en territorio falconiano relacionado con una avioneta, precipitada al mar de la costa oriental, aparentemente tras ser derribada por tres aviones caza F-16 de la Fuerza Aérea Venezolana. El Ministro de Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, ofreció para entonces una versión, escueta sobre el derribo de una avioneta de procedencia y matrícula desconocida. A los días, familiares de dos pilotos, uno de Guatemala y otro de Colombia, que habían partido desde Pueblo México, hacia Venezuela, reportaron la desaparición de estos, presumiendo en territorio venezolano.

Eduardo Andree del Águila Mayen, de 26 años, oriundo de Fraijanes, Guatemala y quien en septiembre del año 2013, luego de superar el alto de educación, licencias y normas médicas fue reconocido como un prestigioso piloto por la Administración Federal de Aviación (FAA), era uno de los pilotos reportados como desaparecido. El otro, Juan Camilo López Silva, de 22 años, oriundo de Colombia, según comunicado divulgado por familiares.

El comunicado titulado ‘Desaparecidos’ que fue divulgado por el periodista Javier Mayorca en su cuenta de Twitter, precisó que Eduardo y Juan entrenaban vuelos en la ciudad de Puebla, México. El lunes 16 de mayo del 2015 salieron del Hotel Villa Flores y durante el respectivo Check-out informaron que su destino era Venezuela. Nunca más se volvió a saber de ellos.

Primer caso muertes por arrollamiento aéreo

Aunque son varios los registros de siniestros con pilotos, copilotos y tripulantes fallecidos, en Falcón, antes del caso de Endyomar Cueva y Carlos Avendaño, se registró un insólito un episodio de muertes por arrollamiento de avioneta, en Dabajuro.  El motorizado Kelvin José Leal Nieris, de 29 años murió instantáneamente mientras que un oficial de Polifalcón, Enmanuel Enrique Ferrer Isea, de 33 años, que también andaba en moto, quedó gravemente lesionado y murió a los días al ser arrollados por una avioneta identificada con las siglas HI-560, que a las 10:11 de la noche de este lunes tuvo un aterrizaje forzoso en la pista del antiguo aeropuerto ubicado en el sector Cadafe de la población de Dabajuro.

Un motorizado y un policía  murieron arrollados por esta avioneta en Dabajuro en septiembre del 2017.Foto/Cortesía

Ambos orientaban al piloto de la aeronave en relación a la pista, pero en medio del aparatoso aterrizaje de la avioneta blanca con rayas azules como las siglas HI 560, esta se salió de la pista y arrolló al motorizado y al funcionario policial. Tras la tragedia y antes de que llegaran más funcionarios de organismos de seguridad, testigos aseguran que de la avioneta bajaron presurosos dos hombres que se perdieron de vista en medio de la oscuridad.

Según testigos, la avioneta atrajo la atención de los habitantes de la urbanización Jesús de la Misericordia y otros sectores, tras sobrevolar hasta en cuatro oportunidades por el pueblo a baja altura. Presumiendo quizá, que el piloto trataba de ubicar la pista de aterrizaje, Kelvin José, se trasladó en su moto al lugar para alumbrar con el faro. En el caso del funcionario Ferrer Isea, además de una posible emergencia, fue con intenciones de cumplir con su deber ante otra sospecha de que fuera una avioneta ligada al narcotráfico.

Avioneta había sido robada en República Dominicana

La noticia adquirió relevancia internacional y a los días el Ministro de Defensa de República Dominicana, teniente general Rubén Darío Paulino Sem, confirmó a medios de comunicación de ese país que en la avioneta Aero Commander, siglas HI-560, siniestrada la noche del pasado lunes en la pista del viejo aeropuerto de Dabajuro, estado Falcón, se hallaron residuos de droga. También informó que había varios detenidos.

Por el caso de la Aero Commander, siglas HI-560 hubo detenidos en Dominicana, menos en Venezuela. Foto/Cortesía

En su declaración, citada por el portal Diario Libre, Paulino Sem se excusó de revelar los nombres de los detenidos, pero dejó latente la oportunidad de revelarlos en el momento en que ya no entorpezcan las investigaciones, en las que a pesar de no afirmarlo, van a la par de las que efectúan autoridades venezolanas. Así mismo dijo que los tripulantes, cuya cantidad no precisó, no incurrieron en irregularidad alguna mientras estuvieron en República Dominicana, despegando primero de la terminal El Higüero hasta la terminal La Romana, y de ahí con planes de vuelo establecidos hacia Venezuela.

Se presume que fue en territorio venezolano donde la Aero Commander fue usada para el traslado de droga, aparentemente cocaína, aunque el ministro de defensa calcula que la avioneta cubrió la ruta completa tras salir de dominicana, por lo que también surge la hipótesis de un alijo trasladado mucho antes.

Avanzadas las investigaciones, autoridades informaron que la avioneta Aero Commander 500, siglas HI-560 fue presuntamente robada en República Dominicana. El Departamento Nacional de Investigaciones (DNI) de este país, realizó un exhaustivo interrogatorio de los encargados de la seguridad del aeropuerto de El Higüero, en Santo Domingo Norte, de donde fue sacada la aeronave y de la terminal de La Romana de donde despegó para cumplir presuntamente un plan de vuelo que tenía por destino la isla de Curazao, pero que por causas que indagan las autoridades, terminó siniestrada en Dabajuro, al occidente falconiano.


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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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