Espectáculos

Marie Claire Harp, al descubierto: Hay que trabajar duro por lo que queremos

Marie Claire saborea el éxito de su carrera artística en Venevisión, éxito que asegura es el resultado de más de 5 años de trabajo y preparación.  En una plática amena con Nuevo Día, la animadora de Portada’s se muestra deliberadamente como una venezolana más. Con toda la carga que esto implica.


Marie Claire Harp lleva la elegancia como segunda piel. Sus casi dos metros de estatura comienzan con unos zapatos negros de tacón— que la hacen ver mucho más alta de lo que es—y terminan con el cabello negro azabache que mueve sensualmente al extremo de sus hombros.

Su estampa de miss está intacta, incluso luce mucho mejor que en el 2013 cuando representó a Falcón en el Miss Venezuela.  Antes de comenzar la entrevista guiña un ojo y pide un “break” para retocarse el maquillaje. ¿Qué me vas a preguntar? dice con una sonrisa que despierta hasta el más incógnito de los sentidos.

Cuando se presentó se cayeron los arquetipos de muchos “críticos” del espectáculo que la catalogan como una mujer frívola, de mal genio y «sobrada».  Unos segundos después, la plática era fluida como si se tratara de dos viejos amigos que tenían tiempo sin verse. Sus piernas, la izquierda sobre la derecha, no se descruzan nunca. Su estilo, sus gestos, su firmeza y su seguridad al hablar son la carta de presentación de este monumento de mujer hecho en Coro, tierra por la que desvive y habla como si fuese el paraíso terrenal. “Yo soy de Coro corito, a esta tierra le debo mucho de lo que  soy”, asegura.

Hoy Marie Claire saborea el éxito de su carrera artística en Venevisión, éxito que asegura es el resultado de más de 5 años de trabajo y preparación. Se muestra deliberadamente como una venezolana más. Con toda la carga que esto implica. Irse del país no está en sus planes inmediatos porque considera que marcharse no es símbolo de superación, por el contrario, asegura que jamás diría: “me voy de Venezuela porque aquí uno no se puede desarrollar”. La animadora de Portada’s afirma sin que le tiemble la voz: aquí tenemos que trabajar, el país necesita unidad, trabajo; necesita del espíritu joven para salir adelante y eso tenemos que hacerlo nosotros, nadie de afuera lo hará”.

A pesar de todo esto éxito en la pantalla, detrás de cámara Marie Claire aprendió a jugar una carta menos efímera en el tablero de la vida pública: su preocupación por los niños, por los jóvenes y, en general, por el país, es su actual premisa. Digamos, su más inteligente carta de presentación.

—¿Cómo te defines?

— Soy de una persona persiste y trabajadora que sencillamente quiere superarse, llenar y complacer sus objetivos, alcanzar sus sueños. Soy una muchacha perseverante, llena de sueños,  de convicción y metas por cumplir.

Jesús Alexis Arcila, ¿Qué representa en tu vida?

— Mi padre, mi primer gran amor, lo amo a pesar de que falleció hace mucho tiempo. Él es una persona importante a la que me hubiese gustado que el universo me lo regalara más tiempo, a él le debo respeto donde quiera que esté;  y más allá de eso le agradezco por haberme dejado en la vida a un hermano mayor: Paul, él fue esa figura representativa de padre.

—¿Trabaste como mesonera en un restaurante local, recreaste fiestas infantiles y hasta trabajaste como secretaria en la Zona Educativa de Falcón, ¿Qué lecciones has aprendido?

—Es un aprendizaje fascinante, trabajé como mesonera en un restaurante (Los Maracuchos Tellería) antes de entrar en la zona educativa y estando ahí nunca dejé el restaurante y me sentía capaz de estudiar dos carreras universitarias.

«Me dejaron lecciones por separado: En el restaurante aprendí que no hay ningún trabajo que la mujer no pueda ejercer, ningún tipo trabajo que según el estatus social que tengas lo puedas intentar. No puedo olvidar una vez que estaba picando unas verduras para una sopa la dueña me dijo: ustedes no van a estar aquí toda la vida, antes de ustedes estaban dos muchachas que trabajan aquí y estudiaban ingeniería mecánica y ahorita son tremendas ingenieras: tienen su carro, su casa. De ese instinto de superación que ella me contó yo dije: de este restaurante pueden salir grandes cosas, de ahí nació el espíritu de la responsabilidad conmigo misma, de atender una mesa con la mayor disposición; el instinto de hacer algo por una persona, de atenderla de lo mejor si tuvo un mal día y con una sopita le puedes alegrar la semana.

«De la Zona Educativa aprendí que nadie te puede decir que no puedes hacer las cosas. A mí me decían: tú eres muy pichona y no sabes de este trabajo; luego me topé con personas geniales que me encomendaron hacer trabajos que pude hacer, personas maravillosas me guiaron en ese momento.

«No hay una persona en la vida que no pueda hacer cosas por otras. Ahí desarrollé el instinto de ayudar a otras  personas con juguetes, aprendí el sentido del trabajo en equipo, que nadie te puede menospreciar porque si te dedicas a aprender lo vas a hacer de la mejor manera. Todo fue un compendio que me permitió tener esa coraza para enfrentar los problemas al momento que me quería dedicar a este mundo.

—Nunca tuviste derrota en certámenes infantiles: Reina del sector Cabudare; segunda finalista de las Ferias de Coro en el 2010 y Reina del sector Educativo en el 2011. En el 2012 representaste al municipio Zamora en Chica Falcón 2012, ¿Cuál era tu visión hace 5 años atrás?

 —Yo no me visualicé como animadora de televisión, yo quería tener una academia porque consideraba que a través de todo el concurso yo tenía conocimiento para enseñar, evidentemente los recursos no eran amplios para tenerla en ese entonces. Cuando comencé a averiguar cómo era esto y gano el concurso a mí se me despierta un espíritu por la animación que yo no sabía. Comienzo a animar eventos—muchos gratis— entonces me pregunté: ¿si me gusta esto porque no me dedico a esto? Comencé a hacer talleres y a nutrirme, cosa que cuando llegara a otro concurso fuese mi fuerte y usar esa plataforma para llegar a otros concursos.

«Hace cinco años nunca me imaginé participar en el Miss Venezuela o estar en Portada’s, peros sentía que en algún momento de mi vida tenía que prepararme porque algo por ahí puede venir. Hace cinco años yo decía vamos a ver qué pasa, pero mientras decía eso no dejaba de prepararme.

—El 29 de agosto de 2013 te convertiste en la representante del estado Falcón en el Miss Venezuela 2013, ¿cómo llegaste a ese punto?

—Fui al casting de casualidad. Inicialmente iba a un concurso en Maracaibo pero por cosas de Dios terminé en Caracas. Una amigo, Miguel Segovia me convenció de ir a la Quinta Miss Venezuela en donde yo creía que pagar mucho dinero y no era así. Miguel me alojó en su casa, me llevó al mejor estilista, al mejor nutricionista y cuando me preparo llego a la Quinta y Osmel me mandó a bajar tres kilos y yo bajé seis.

«Estar en Caracas fue difícil, me quería independizar y me dijeron: vete a Palo Verde  que esa zona es muy bonita, yo no sabía que esa es una de las zonas más peligrosas de la ciudad. Yo me bajaba contenta en el metro hablando por teléfono con mi mamá y nunca me pasó nada; yo digo ahora que fue Dios que me protegió, yo tengo un ángel que me cuida y es mi papá, quizá el no permitió que nada me pasara.

—¿Fue rudo ese episodio?

¿Se armó la tramoya?
Conocí a Jesús De Alva antes de que fuera míster, cuando entre a Portada’s se vio esa conexión entre ambos porque él sabe del sacrificio que hice para estar ahí; a raíz de eso, la prensa comenzó a especular, pero somos grandes amigos. En Portada’s no somos amigos somos familia y hay una bonita vibra en todo el equipo, lo demás son especulaciones. Fotos/Luymar Mota

—Fui difícil estar ahí y vivir sola, costearme gastos. Separarme de mi hermano morocho fue fuerte porque mi hermano me acompañaba a todos lados, eso me pegó. Yo renuncié a mis trabajos en Coro, no tenía dinero. Fue un sacrificio el no estar con mi familia. El reality en la Quinta duró seis meses, las participantes de ese año (2013) éramos el conejillo de indias.

¿Por qué quedarse en Venezuela?

No satanizo la idea de irse. Irse de Venezuela no es sinónimo de superación, pero si tienes un nombre y consideras que fuera te va a ir mejor, adelante. Lo que no diría es: me voy de Venezuela por la mala situación; yo me iría para prender más, de conocer otras culturas y desarrollarme más profesionalmente, pero no porque en Venezuela uno no se pueda desarrollarse.

«Yo estoy en Venezuela porque considero que mi carrera como animadora acaba de empezar, estar en Portada’s es el comienzo de mi sueño, y ese sueño me lo brindó Venezuela, no fue Estados Unidos, Ecuador ni otro país. Yo tengo que aprovechar el momento para desarrollarme aquí y cuando esté lista y cuando sienta que en otro país me brindan una oportunidad chévere, pudiese internacionalizarme.

«Aquí tenemos que trabajar, Venezuela necesita amor, más unidad, espíritu joven, adolescencia y espíritu de querer luchar. Tenemos que reconstruir el país y eso no lo hará  una persona que viene de afuera, eso lo tenemos que hacer nosotros. Si llego a la internacionalización es porque me hacen una propuesta, pero buscar una propuesta fuera de Venezuela no está en mis planes.

—¿Cómo describes la etapa personal y profesional que vives ahora?

Yo siento que es producto del esfuerzo y sacrificio que he hecho. Yo tenía cuatro años esperando y preparándome para esta oportunidad y es el momento de recompensa. Estoy viviendo la recompensa del trabajo realizado en años anteriores. Es una oportunidad fascinante y me lo estoy disfrutando.

«Estar en Portada’s me cambio la vida para bien, y lo más importante es que también me permite cambiar la vida de otros, a través de las labores sociales, mis redes sociales, a través de las academias; es un compendio de cosas maravillosas las que me están sucediendo.

—¿Cómo te llevas con la fama?

—Mientras aprendes a procesarlo hay un momento en el que te sientes muy vulnerable. Te saluda gente que te conoce, pero tú no sabes quienes son. Yo me sentía como desnuda. Agradezco que me demuestren el cariño en la calle, pero de verdad no me creo el cuento de que soy famosa.

¿Tus limitaciones?

—La certeza de que no lo conozco todo. Mi impaciencia.

—¿Qué ves cuando te miras al espejo?

—Veo una Marie Claire distinta, unos días me gusta más que otros, porque bueno, uno es tan humano como cualquiera. Más allá de eso veo a una mujer feliz porque entendió que la felicidad está dentro de ella. Es duro entenderlo, no es  tan fácil. Suena a libro de autoayuda, pero se aprende con las experiencias vividas. Se hace difícil comprenderlo cuando nuestra felicidad depende de alguien más.

 —¿Te has dejado vencer por el ego?

— Algunas veces. Pero siempre gano yo porque  nadie es más que otro sino trabaja más que otro, por eso debemos trabajar fuerte por lo que queremos. Afortunadamente  estoy rodeada de  mucha gente que me mantiene los pies sobre la tierra y me hace entender que el éxito es en equipo.

 

La otra entrevista

—¿Hacen falta más locos o más manicomios?

Mas locos

—¿Tu pareja ideal?

Que sea un príncipe?

—¿Tu mejor experiencia?

Cuando entré al Miss Venezuela y me dijeron que era Miss Falcón, y cuando entré a Portada’s.

—¿Y la peor?

La muerte de mi padre

—¿Tu madre?

Mi inspiración

—¿Jean Pierre Harp?

Mi morocho, el amor de mi vida

—¿Una película?

El perfume

—¿Una canción?

Te voy amar, de Axel

¿Una ciudad?

Coro

—¿Un viaje aún por realizar?

Hawái

 

Frases

“No debemos llegar a ser quien somos sin dejar de ser quien fuimos”.

“Las oportunidades siempre están pero si no estás preparado se pasan”.

“En la vida uno tiene que dejarse sorprender”.

“Estar en Portada’s es el comienzo de mi sueño, y ese sueño me lo brindó Venezuela, no fue Estados Unidos, Ecuador ni otro país”.

“Venezuela necesita amor, más unidad, espíritu joven, adolescencia y espíritu de querer luchar”.

“Tenemos que reconstruir el país y eso no lo hará  una persona que viene de afuera, eso lo tenemos que hacer nosotros”.

 

 

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