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Reciclaje y clasificación: un lejano norte en Carirubana

agosto 15, 2018

jah120

El servicio del aseo urbano va más allá de la responsabilidad del Estado, según indicó la Oficina Municipal de Ambiente, puesto que —explicaron— una integral gestión de residuos sólidos comienza por la conciencia ciudadana al clasificar adecuadamente los desechos en el momento de su generación; no obstante, admitieron la deficiencia del servicio por parte de las autoridades al no existir ni promover verdaderos programas de reciclaje en su labor.


La deficiencia del servicio de aseo urbano no puede esconderse, está a la vista de todos afeando la ciudad y deteriorando la salud de sus habitantes. Son montañas y montículos de residuos sólidos que ensucian cada vez más a Punto Fijo y el resto de Paraguaná lo que hace instintivamente señalar a los responsables de mantener limpias las calles —al gobierno municipal—, pero estos, a su vez, culpan la morosidad del pago aunado a las consecuencias de la “guerra económica” que impide el mantenimiento de los equipos de recolección y compactación.

Es importante conocer en primer lugar la manera integral de gestionar residuos sólidos en una jurisdicción, cuya responsabilidad y planificación principal recae en el poder ejecutivo municipal, lo que está establecido con una serie de competencias en el artículo 9 de la Ley de Gestión Integral de la Basura, decretada en gaceta oficial el 30 de diciembre de 2010.

Del pipote al vertedero

Desde que deja de ser útil y se deposita en alguna bolsa o recipiente para su posterior recolección y almacenamiento, cualquier materia sólida es considerada como un residuo o desecho sólido que, dependiendo de su procedencia, puede ser urbano, domiciliario, comercial, de limpieza, entre otros. Cuando cada ciudadano lanza algo al pipote de basura, se podría afirmar que ha generado residuos sólidos.

En efecto, la generación es el primer eslabón del viaje de los desechos sólidos que, con una correcta planificación del ejecutivo municipal en conjunto con la conciencia ciudadana, le seguiría la clasificación —en el momento que se genere— del residuo según su compuesto (plástico, papel, materia orgánica, vidrio, material ferroso); esto para facilitar la recolección, el trasporte, tratamiento —si el desecho es aprovechable económicamente o puede ser reciclado— y disposición final o almacenamiento —en un relleno sanitario donde no atente contra la salud ambiental.

En Paraguaná, a causa de la falta de cultura de reciclaje y gestión eficaz de clasificación y tratamiento de los residuos sólidos diariamente, la ruta de la basura suele ser más corta y limitarse, en su mayoría, a botar —literalmente— todo a la basura, es decir, a considerar cualquier residuo como algo sin valor, cuando es todo lo contrario.

Infografía: Ramesthely Medina Ramos      Fuente: Alcaldía de Carirubana

 

Esto ocurre en los tres municipios —y en todo el estado Falcón—, pero por ser el que genera mayor cantidad de residuos sólidos —al menos 260 toneladas diarias según la última cifra conocida en 2015—, se consultó a la Oficina Municipal de Ambiente (OMA) en Carirubana para que aclarara el status actual de la gestión de residuos sólidos (RS) en la jurisdicción.

Es así como el jefe de la OMA, Rafael Mora, aseguró en primera instancia que “con todas las limitaciones que se pueden observar y visualizar, se está trabajando en ello”. Agregó que la generación municipal se mantiene a la par con la tendencia nacional, es decir, entre 0,88 y un kilogramo por persona diariamente; incluso, explicó que han cambiado los compuestos de generación los últimos años.

“Hubo un tiempo, cuando la zona libre, que la mayor generación era de cartón, por las cajas de neveras y electrodomésticos. Ahorita se generan muchos compuestos orgánicos por las hortalizas que hay en la calle”, indicó Mora.

Esfuerzos mínimos por reciclar —y obtener ingresos—

A pesar de que admitió la deficiencia del servicio de aseo urbano, por diversos factores que se señalan más adelante, y la evidente falta de cultura de clasificación y reciclaje, manifestó que las autoridades trabajan continuamente en mejorar la situación —niega la existencia de crisis de insalubridad en Carirubana—, por lo que observa un panorama esperanzador para el saneamiento de la ciudad.

Es así como informó que en toda Venezuela —y el municipio no es la excepción—, se recicla solamente el 4% de los residuos sólidos generados gracias a la iniciativa de distintas empresas privadas que poseen centros de acopio para el aprovechamiento de plástico, material ferroso u otro compuesto que pueda ser tratado y reciclado.

Infografía: Ramesthely Medina ramos   Fuente: Oficina Municipal de Ambiente-Alcaldía de Carirubana

 

Mora aseguró que existen, sin precisar un número, varias sucursales dedicadas a ello en el estado. Mencionó que Recipar (Reciclajes Paraguaná) es un centro de acopio ubicado en Carirubana que se encarga de recolectar plástico en la península para trasladarlo hacia las instalaciones, ubicadas en Carabobo, de PetCaribe, la empresa matriz de reciclaje en el país.

Informó que en lo que va del año han recolectado hasta 300 toneladas de plástico y material “soplado” (envases de mantequilla, aceite de motor y jugos, por ejemplo), lo que consideró un muy buen aporte.

“Como Oficina Municipal de Ambiente hemos trabajado con algunos consejos comunales y comunidades para recolectar basura de la calle”, dijo para referirse a las 3 cuadrillas —de 10 personas cada una— dirigidas por la OMA que, dependiendo del calendario ambiental, se trasladan a determinadas comunidades para limpiar las calles y trasladar la basura —según el compuesto— a centros de acopio o al vertedero del Tiguadare, donde debería funcionar el único relleno sanitario de Paraguaná.

“Las ganancias económicas les quedan al consejo comunal”, aclaró para añadir que se puede ganar 10.000 bolívares por kilogramo de plástico. En este sentido, dijo que al efectuar estas jornadas de limpieza, suelen recolectar hasta 700 kilogramos de residuos sólidos durante un día.

Infografía/María José Pulgar

Juntos Lo Hacemos Mejor

Otro de los esfuerzos recientes de la municipalidad en cuanto al saneamiento de la ciudad y campañas ambientalistas es el programa Juntos Lo Hacemos Mejor proyecto que se retomó hace dos meses aproximadamente con la finalidad de organizar cuadrillas por sectores para dirigir frecuentes jornadas de limpieza, además de sancionar —con multas desde 300 Unidades Tributarias— a quienes lancen basura a las calles.

El programa Juntos Lo Hacemos Mejor se inició en el municipio Carirubana con el objetivo de hacer jornadas continuas de limpieza en determinadas calles de la ciudad. Se organizan con las comunidades por cuadrillas para efectuar la labor.

“Como jefes de brigadas tenemos la facultad de decidir la frecuencia de limpieza, no hay un tiempo estipulado, la finalidad es mantener las calles libres de residuos sólidos”, aseveró.

Mora explicó que la alcaldía de Carirubana, con esta iniciativa, busca crear conciencia en la ciudadanía para que colabore con el aseo de su propia ciudad a través del pago del servicio y arrojando los desperdicios en los sitios adecuados.

Saneamiento ambiental, responsabilidad de todos

Para el jefe de la OMA en Carirubana, no puede haber solamente un responsable de la acumulación de basura en cada esquina de la jurisdicción, puesto que el Estado requiere del ciudadano y viceversa para lograr un servicio óptimo.

“Aquí no se clasifican los residuos. En la misma bolsa introducen materia orgánica e inorgánica, llegan perros y abren las bolsas y dejan un desastre en las calles”, comentó.

Con esto, Mora se refiere a la necesidad de crear una cultura de reciclaje en cada hogar, hecho que facilitaría la recolección y tratamiento de los residuos sólidos. Es así como recomendó reutilizar compuestos orgánicos para la siembra en hogares o comercializar otros materiales en centros de acopio.

Rafael Mora, jefe de la Oficina Municipal de Ambiente (OMA) en Carirubana: “No podemos ocultar nuestra responsabilidad como entes del Estado”. Foto/Iván Martínez

Sin embargo, “no podemos ocultar nuestra responsabilidad como entes del Estado”, señaló para explicar la deficiencia de equipos y unidades compactadoras que dificulta la recolección y traslado de los residuos sólidos, esto —comentó— debido a los altos costos de repuestos e insumos para mantenerlas operativas; además —aseveró— del alto grado de morosidad con los pagos del servicio —hasta 90%— que impide obtener suficientes ingresos a la institución encargada del aseo urbano en el municipio.

“Hay que poner de su parte todos, adquirir los equipos, reparar lo que haya que reparar y que la población coopere y tome conciencia”, manifestó para agregar que próximamente habilitarán un camión de la OMA para colaborar con las funciones del Instituto Municipal de Aseo Urbano en Carirubana (Imaseo) en cuanto a la recolección de desechos vegetales por acciones de poda.

En contraste: Carirubana “sumergida” en basura

La burbuja se revienta. Entre tantos planes y acciones que ejecutan las autoridades, se pensaría que el problema está resuelto, que se trabaja continuamente en mantener limpias las calles y que se obtienen excelentes resultados, pero al recorrer los principales sectores carirubanenses,  se presenta una realidad contrastante llena de aparente desidia que hace preguntarse a la ciudadanía si existe realmente un gobierno o son gobernados por la anarquía o el esfuerzo gubernamental insuficiente.

En el sector homólogo del municipio Carirubana, los habitantes negaron haber visto alguna cuadrilla de limpieza, ni siquiera una unidad de Imaseo por casi tres —para ellos interminables— meses. Este comentario estaba respaldado por la evidente acumulación de residuos sólidos que “adornan” las bajadas y avenidas principales de la zona.

Foto/Yohan Gómez

“Carirubana está completamente abandonado. (…) Nos están comiendo la basura, las moscas y los gusanos, nos podemos llamar fácilmente ‘Tiguadare’”, expresó Carmen de Beaujón, habitante del sector, mientras denunciaba la deficiencia del servicio de aseo urbano y muchas otras problemáticas que los afectan a diario.

La luchadora mujer explicó que le sorprende la falta de saneamiento en su zona, puesto que consideraba el aseo urbano como el único que asistía a la comunidad —religiosamente— cada semana. “Yo pago mi tarifa y espero tener un buen servicio de vuelta”, aseveró para aclarar que considera justo que ajusten las cuotas siempre y cuando cumplan con el saneamiento de la ciudad.

“Parece que fueran gobernantes ficticios porque no se vieron más por aquí, solamente en la campaña electoral”, comentó para hacerles el llamado a los entes del Estado para que se aboquen a solucionar la deplorable situación en la que se encuentran la comunidad y el municipio entero.

Explicó que los montículos de basura en las avenidas son producto de la desesperación de los habitantes por deshacerse de sus desperdicios no recolectados por la institución encargada, lo que genera una severa contaminación incluso en el agua, puesto que algunos arrojan las bolsas en la cercana costa.

Beaujón dijo que los vecinos han pensado en organizarse en cuadrillas para sanear por sus propios medios, pero los altos costos en bolsas y otros rubros necesarios hace difícil la tarea. “Un paquete de bolsas está en 10 millones de bolívares, no podemos nosotros solos, pero queremos hacer algo por Carirubana, mi comunidad me duele”, expresó mientras señalaba la montaña de malolientes desperdicios que contaminan su hogar.


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