ComunidadFalcón

Habitantes de Barrio Nuevo de Las Piedras piden agua por tuberías

Aseguran que el agua de la planta desalinizadora no está apta para el consumo humano y que son vejados por los líderes comunales que les entregan solo una pipa de agua cada 15 días.


Cansados de sufrir ante la falta de agua potable, a pesar de tener una planta desalinizadora en la comunidad, los habitantes del sector Barrio Nuevo de Las Piedras se concentraron frente a la planta para exigir respuestas ante la sequía que los ha afectado.

José Narvaez, habitante de la comunidad, expresó que están cansados de mendigar el agua, incluso cuando es de la planta desalinizadora, cuando el compromiso al instalarla fue que el agua sería entregada a las siete comunidades que tiene Las Piedras a través de tuberías, lo que no han visto en mucho tiempo.

Denuncian que los que llenan son los camiones privados. Foto: Yohan Gómez.

La comunidad cumplió 46 días sin el suministro de agua por tuberías, situación que los obliga a caminar hasta el muelle pesquero donde está instalada la planta desalinizadora para llenar potes y pipas, y llevarlas de arrastra hasta sus hogares. “Esto no es vida, mujeres, niños, ancianos y enfermos están sometidos a este gran sacrificio para poder tener una miseria de agua y hacer aunque sea comida”, rechazó.

Expresó que aunque existe un consejo comunal, este no cumple con un sistema de distribución que beneficie a la colectividad, sino que al contrario ven cómo el agua que es tratada para atender las necesidades del pueblo, es entregada a camiones cisternas privados que posteriormente se van a venderla a precios exorbitantes a otras comunidades.

Además, han sufrido enfermedades como diarrea, dolor de cabeza, de estómago, fiebre y escabiosis al consumir el agua que recogen de la planta desalinizadora. A este problema se suma que los líderes de calle solo otorgan una pipa de agua cada 15 días; por ello, la mayoría debe caminar con tobos, pipas y todo tipo de envases para abastecerse.

La comunidad debe acudir con potes para cargar agua a sus hogares. Foto: Yohan Gómez.

 

Respuestas de los operadores de la planta

Los encargados de la planta escucharon las denuncias de los habitantes. Foto: Yohan Gómez.

Ante el reclamo de los habitantes, Keren Pineda, quien se encarga de inspeccionar las plantas desalinizadoras del estado, les explicó que el sistema de distribución en cada comunidad es escogida por sus habitantes una vez que se activa la planta. “Nosotros estamos para hacer funcionar la planta, para estar pendientes del tratado del agua, pero ustedes, organizadamente, son los que deciden de qué forma se envía el agua a sus comunidades”, explicó.

Dijo que de las dos plantas que hay en la comunidad, una tiene dos semanas parada por problemas con la boya dentro del mar y actualmente se están generado 100.000 litros de agua cada 10 horas.

Por otro lado, les informó a la colectividad que el agua que sale de la planta es completamente apta para el consumo humano, ya que cada cierto tiempo se les hace un “testeo inmediato” que arroja la salubridad del proceso.

El último se hizo a finales de agosto evaluando el PH, sodio, los niveles de cloro y calidad del agua, lo que arrojó que la misma es completamente apta para el consumo humano; ante las ronchas y enfermedades que sufren los habitantes de la comunidad, explicó que se debe al traspaso del agua, es decir, los camiones cisternas no están aptos para cargar el agua.

“Muchos cargan en El Taparo o se cargan de agua salada y posteriormente acuden a las plantas desalinizadoras, y ahí es cuando el agua se contamina”, precisó. Incluso, aseguró que ya las pruebas se han hecho a camiones que llegan al lugar a llenar y el agua le da positivo para sal y, cuando van al chorro que sale de la desalinizadora, es completamente apta.

Foto: Yohan Gómez.

Consejos comunales creen que el agua no es suficiente

De los siete días de la semana que está abierto el llenadero, a cada comunidad le toca un día, debido a que son siete comunidades en Las Piedras. Con ello, el líder de calle y los voceros de los consejos comunales deben acudir con su lista y presentárselas a los camiones cisternas privados que llenan en el lugar para otorgarle un tanque o una pipa a cada familia, de acuerdo con la disponibilidad de agua que haya.

María Madriz, habitante de Barrio Nuevo y vocera del consejo comunal, dijo que el agua que otorga la planta desalinizadora no es suficiente para atender a toda la comunidad, ya que los camiones privados son los únicos que prestan el servicio y lo hacen de siete de la mañana a doce del día, dejando por fuera a la mayoría.

Etiquetas
Mostrar más

Irene Revilla

Amo el chocolate

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar