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Mario Salas: “El éxito es un hábito, no un logro”

octubre 23, 2018

Anailys Vargas

Para el joven Mario Salas, joven estudiante, karateca y filantrópico, el cielo es el límite.


La experiencia de vida de Yeiker Guerra —“el Chamo de Petare”— durante un seminario, aunado a un viaje por intercambio a la India, marcaron un antes y después en la vida de Mario Salas, un joven de 20 años de edad miembro del Club Rotary Punto Fijo Península de Paraguaná.

“Yeiker presentó su historia y me sentí muy identificado con él aunque a diferencia de mí él tiene varios hermanos y vivió en situación de extrema pobreza, pero también es hijo de una madre soltera, obtuvo 19 puntos de promedio en el bachillerato, lo becaron en una universidad privada y ganó un viaje para España y Francia, y cuando culminó su charla dijo frente a todo el mundo: ‘quiero que Mario Salas se levante’, algo que yo no me esperaba y me aconsejó: ‘no dejes de luchar por tus sueños por razones económicas, síguelos’. En ese momento yo me vine en lágrimas y fue algo que me cambió la vida, de repente tuve otra mentalidad y forma de de ser”, expuso.

—¿Cómo lograste ese intercambio a la India?

—Gracias al Club Rotary, yo estudiaba Medicina en Coro cuando conocí por pura casualidad a la organización. Fui a hacer mercado con unos amigos y en eso vi una pancarta de la organización que me llamó la atención, al llegar a la residencia me puse a indagar por internet más sobre ellos, busqué las seccionales en Falcón y encontré uno llamado Península de Paraguaná, los contacté por Facebook y asistí a una de sus reuniones en el hotel Puerto Plata, me gustó, comencé a participar en las labores sociales que realizan en los pueblos y colegios, después me hablaron del programa de intercambio, fui a los seminarios que hacen en Venezuela y finalmente, con su ayuda, logré viajar a la India.

—¿Qué te ha enseñado esta organización?

—Ellos tienen el lema de “dar de sí antes de pensar en sí”, lo cual me motiva cada día. Aunque pienses que no estás haciendo nada o no ganas nada con una acción social, ayudar a las personas que más lo necesitan siempre te beneficiará de alguna manera.

En Bombei (India) tuvo tres familias anfitrionas y conoció a muchas personas, no solamente de ese país.

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—¿Qué fue lo que más aprendiste de la experiencia en la India?

—La última familia que me recibió fue muy amorosa y me enseñó muchas cosas sobre el trabajo y el amor, y con su ejemplo aprendí que siendo honestos con nosotros mismos e íntegros tanto con lo que decimos como lo que hacemos, estudiando y trabajando por nuestro sueños sin tener que engañar a las personas, podemos ser exitosos, el éxito es un hábito, no un logro y hay que mantenerlo.

»Mi experiencia en Bombei fue maravillosa desde el inicio, porque cuando tomé el avión fue mi primer vuelo internacional durante el cual llegó el 23 de julio, el día de mi cumpleaños y aunque por primera vez lo pasé solo, fue una experiencia única. Al llegar allá me recibieron con una torta que me daban con la mano en la boca, eso me impactó, pero así comencé a aprender muchas cosas sobre su cultura, las diferencias religiosas y entre las personas vegetarianas y no vegetarianas, y fui captando el idioma.

Pero para que Mario lograra viajar a la India tuvo que vencer varios obstáculos, entre ellos el factor económico.

Pese al esfuerzo y trabajo arduo de su madre como repostera, el dinero no les alcanzaba para costear el viaje y por eso en un momento dudó en continuar con el proceso de intercambio para la India.

No obstante, su familia y el Club Rotary de Punto Fijo Península de Paraguaná lo alentaron a mantenerse firme con su sueño y el joven aceptó la oferta, y entre todos recaudaron el dinero necesario.

—¿El que persevera alcanza?

—Así es, aunque tuve muchos problemas para irme de intercambio y muchas personas me dijeron que era imposible o que debía enfocarme en mis estudios, mi familia y mi Club Rotary me alentaron a conseguirlo. Hay muchos jóvenes que desearían tener esta oportunidad y yo no podía desperdiciarla, además era algo que yo quería hacer y que me iba a beneficiar personalmente.

Mario Salas: “El éxito es un hábito, no un logro”

—¿Tuviste que sacrificar algo para conseguir tu meta?

—Tuve que paralizar mis estudios de Medicina en la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, donde hice un año, ya que el intercambio hacia la India no estaba relacionado con mi actividad académica, pero decidí hacerlo porque estoy joven y era una oportunidad de vida única.

Mario regresó a Venezuela a finales de mayo del 2016 y su espíritu acusioso tres meses después lo llevó a dar con la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana en Brasil por internet.

Se trata de una casa de estudios pública y bilingüe donde además de enseñar el idioma portugués, ofrecen la carrera de Medicina que él desea culminar.

En agosto de 2016 apliqué vía online para dicha universidad que es gratuita y en octubre obtuve un cupo para cursar Medicina allá; de 30 postulantes en Latinoamérica fui el primero de la lista gracias a mi promedio de 19,8 en bachillerato. Son seis años de estudio y aunque ya yo había hecho un año en Venezuela, decidí iniciar de cero la carrera, porque quiero obtener toda la formación que ese país me puede ofrecer.

—Así como has podido aprender de otras culturas, ¿qué esperas enseñarles tú como venezolano?

—En mi intercambio mi objetivo fue dejar a Venezuela en alto, lamentablemente la situación actual del país nos da una imagen negativa en el mundo, pero yo quería que ellos vieran más allá de eso y que estamos orgullosos de nuestros orígenes, esa Venezuela bonita que yo conocí y que quiero que regrese, y por la que quiero trabajar.

—¿Qué les dices a los jóvenes y demás personas que se quedan en Venezuela en medio de la crisis actual?

—Que oportunidades hay, solo hay que buscarlas, no tenemos que cerrarnos, ciertamente no será nada fácil, pero tenemos que mantenernos fuertes, positivos y siempre pensar que algo mejor está por venir. Cuando he pasado por momentos difíciles nunca entiendo el por qué, pero al tiempo me pasa algo mejor que me hace comprender que siempre hay algo mejor, así que tenemos que tener mucha fe y mucho valor para enfrentar todo lo que viene.

—¿Cómo te visualizas en un futuro cercano?

—En seis años me veo graduado en una universidad extranjera, luego me veo haciendo mis estudios de postgrado en otra universidad extranjera y ayudando a mi mamá, familia y mis amigos que son las personas que siempre voy a necesitar.

—¿Qué significa la familia para ti?

—Todo, si algo aprendí en la India es que necesitas la familia todo el tiempo y que tienes que ser íntegro y trabajar duro con ella, porque es la que te apoyará cuando más lo necesites. Aunque yo vengo de una familia pequeña, solo somos mi mamá y yo, el dúo dinámico (risas), allá tuve la oportunidad de convivir con grupos familiares completos (papá, mamá, hermanos, abuelos e incluso tíos en algunas casas) y lo más bonito de esa experiencia fue ver la unión entre todas esas personas, siempre estaban unidos.

—¿Crees en Dios?

—Sí, pero no creo en una religión en particular, soy abierto a todas, conocí a hinduistas, budistas, cristianos y me gusta pensar que sí hay un Dios, porque no quiero cerrarme la mente, me gusta aprender de todas las religiones, cada una tiene sus enseñanzas y hay algo que valorar, hay que respetar las creencias y credos de cada persona.

Mario Salas es un joven perseverante y con disciplina que se ha destacado en cada una de las etapas de su vida. Gracias a su desempeño académico en la Unidad Educativa Nuestra Señora del Carmen de Zarabón, consiguió ser becado durante todo el bachillerato, lo que alivió las preocupaciones monetarias de su madre para pagar las cuotas mensuales.

En el año 2002, cuando inició el primer grado, la Academia de Karate-Do Johnny Aguilar hizo una exhibición en el colegio que lo animó a inscribirse, siempre con el apoyo de su madre.

“Soy cinta negra y con ellos estuve hasta el 2013 cuando me tocó mudarme a Coro para comenzar la universidad, aunque mantengo el contacto con mis amigos y senseis, son personas que nos quedan para toda la vida. Esa experiencia me enseñó muchas cosas sobre el trabajo, la constancia y a que nunca debemos darnos por vencido”, reflexionó.

Mario actualmente está en Brasil cumpliendo su sueño.


Frases:

– “Aunque pienses que no estás haciendo nada o no ganes nada con una acción social, ayudar a las personas que más lo necesitan siempre te beneficiará de alguna manera”.

– “Siendo honestos con nosotros mismos e íntegros tanto con lo que decimos como lo que hacemos, estudiando y trabajando por nuestro sueños sin tener que engañar a las personas, podemos ser exitosos”.

– “Tenemos que mantenernos fuertes, positivos y siempre pensar que algo mejor está por venir”.

– “Hay que respetar las creencias y credos de cada persona”.

 

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Fotos/ David Jordán

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