Lo último

10 datos sorprendentes sobre las cucarachas

noviembre 5, 2018

Anailys Vargas

Redactado por: Culturizando

Supervivientes por derecho propio, las cucarachas poseen algunas características extraordinarias que la convierten en un insecto fascinante, un rasgo solo comparado con el natural rechazo que sentimos ante este aplanado amigo. Conoce por qué se le considera un súper insecto.


Entre las especies de insectos más despreciables por el humano, debemos nombrar a la blattodea, mejor conocida en los bajos fondos como la cucaracha; sí, ese veloz invasor color marrón oscuro, de largas antenas y patas espinosas que en más de una ocasión nos ha dado el susto de nuestras vidas.

¿Quién no ha pegado un brinco un domingo tranquilo viendo una película?

Este insecto es famoso por su audacia y habilidad para penetrar cualquier terreno en busca de comida.

Tiene una capacidad de adaptación que la convierte en una sobreviviente por derecho propio; siendo sus lugares favoritos la calidez de las casas y edificios —para nuestra desgracia—.

Existen más de 4.000 especies de cucarachas, pero solo 20 tipos son las que intervienen en la vida del humano, algo que podría interpretarse como una buena noticia para quienes no queremos intrusos.

Lo cierto, es que más allá de la grima que nos causa este personaje, no podemos negar que posee unas cualidades que le hacen destacar en el reino animal, convirtiéndolo en cuasi un súper insecto, en adición a su evidente tenacidad, resistencia y velocidad que muchas veces vencen nuestros esfuerzos.

Lea también: Falta de mantenimiento a la quebrada de La Rosa ha generado proliferación de animales

A continuación te mostramos 10 datos curiosos que no sabías de las cucarachas:

1) Entre los más veloces del mundo

Investigaciones demuestran que la velocidad de una cucaracha puede alcanzar 1,5 metros por segundo (5.4 kilómetros por hora).

En términos relativos, una cucaracha del tamaño de un guepardo se movería alrededor de los 80 km/h, solo un poco más lento que este formidable cazador.

Una parte de su velocidad se atribuye a la excelente comunicación entre sus ojos y sus antenas con sus patas.

Sabemos por experiencia que acertar golpeando a este insecto puede ser muchas veces frustrante.

2) Súper insecto

Hemos escuchado en muchas ocasiones que la única sobreviviente a una bomba nuclear sería la cucaracha.

Aunque esto no ha sido probado literalmente, se han realizado estudios que determinan que las cucarachas pueden sobrevivir de 6 a 15 veces la cantidad de radiación necesaria para matar a los seres humanos.

Las cucarachas son solo superadas por la mosca de la fruta que puede resistir 3 veces más dosis, o la avispa parasitoide que aguanta casi 10 veces más; incluso el escarabajo de la harina puede soportar 100 veces la dosis letal de humanos.

Su gran resistencia a la radiactividad la colocan en la lista.

3) El mito de la cucaracha sin cabeza

Aquel mito referente a que las cucarachas no necesitan cabeza para sobrevivir es cierto.

Esto es debido a que la cucaracha respira a través de espiráculos por todo su cuerpo, a diferencia de nosotros que necesitamos de nuestra nariz y boca para respirar; además, de nuestro cerebro que juega un papel muy importante en estas funciones. En este sentido, una cucaracha sin cabeza puede, de hecho, sobrevivir durante bastante tiempo si ha comido antes.

Puede estar así durante algunas semanas, por lo que al final mueren por inanición y no por la falta de su cabeza.

4) Pueden provocar asma y otras enfermedades

La alergia a las cucarachas se confirmó por primera vez hace unos 50 años. Es real y puede ser muy peligrosa.

Los alérgenos de las cucarachas son los excrementos y los desechos de cuerpos de otras cucarachas en descomposición que luego se unen al aire para alcanzar nuestros pulmones.

La sensibilidad a este polvo desencadena la reacción alérgica bronquial mejor conocida como asma.

El asma inducido por las cucarachas persiste durante todo el año; solo se puede diagnosticar con pruebas de piel; siendo los niños los más expuestos a estos alérgenos que pueden sufrir urticaria y estornudos.

A parte, pueden contaminar los alimentos y utensilios de cocina por simple contacto, por si fuera poco, producen secreciones olorosas que llegan a afectar al sabor de la comida.

Otra razón para alarmarse cuando veamos una cucaracha.

5) Contribuyen al calentamiento global

Los estudios han demostrado que las cucarachas después de morir continúan liberando metano por hasta 18 horas.

En una escala global, la flatulencia de los insectos se estima que representan el 20% de todas las emisiones de metano. Esto pone a la cucaracha como uno de los mayores contribuyentes al calentamiento global.

6) Pueden llegar a ser astutas

Algo verdaderamente fascinante es que las cucarachas suelen quedarse patas arriba aparentando estar muertas para protegerse de los cazadores y después escapar.

Si bien, la mayoría de las cucarachas cuando mueren quedan boca arriba debido a la contracción de sus patas en ese momento, muchas adoptan este comportamiento como un mecanismo de defensa.

También es común que los insecticidas les provoque espasmos que al final las voltea quedando en esa típica posición.

Obviamente si logras aplastar una cucaracha con tu zapato, es poco probable que se dé vuelta.

7) Tienen memoria

Las cucarachas pueden desarrollar memoria a largo plazo gracias a la asociación visual y olfativa. Han sido capaces de distinguir entre la derecha y la izquierda en laberintos; por lo que les resulta más fácil aprender en la noche que en el día.

En cuanto al sistema nervioso de la cucaracha, muchos de sus comportamientos innatos están subordinados a los reflejos, procesos en los que intervienen una neurona sensitiva periférica, una neurona de asociación y, al menos, una neurona motora, de forma que puede decirse que la cucaracha “piensa” con la periferia.

8) Más viejas que Matusalén

Las cucarachas tienen unos 300 millones de años, hicieron su entrada triunfal en el período Carbonífero, y desde entonces han cambiado muy poco.

Sin embargo, un pariente extinto, la Apthoroblattina alcanzó casi los 50 centímetros de largo, con 38 centímetros de ancho. Una razón para dar gracias a su extinción.

La cucaracha en estos tiempos es longeva en comparación con el promedio de vida de los insectos. Puede vivir hasta cuatro años en condiciones de laboratorio, la cucaracha rinoceronte puede llegar hasta los diez.

9) Poseen el poder de Deadpool

La cucaracha puede regenerar sus miembros. Es capaz de retrasar sus mudas y regenerar patas o sus alas perdidas en la próxima muda. Es toda una Deadpool.

También puede desarrollar memoria inmunológica cuando se expone a amenazas microbianas o químicas, un rasgo que la hace indiscutiblemente resistente e inmune a casi todo.

Son evidentemente difíciles de erradicar, hasta el punto de que pueden aprender a evitar lugares traumáticos como rincones donde hay veneno u otras amenazas.

10) Amplios gustos culinarios

Este comensal en principio estaba considerado como un omnívoro, sin embargo parece que tiene preferencias por alimentos que tengan almidón, grasas y azúcares, todo lo que podría haber en una típica cocina.

Sin embargo, cuando se encuentra en etapas de austeridad puede estar feliz con madera, gracias a sus microorganismos de su aparato digestivo que digieren la celulosa. Igualmente, puede ingerir pegamento sin ninguna necesidad de tomarse un Alka-Seltzer por una mala digestión.

En períodos extremos puede devorar a sus compañeras muertas, aunque estos insectos no acostumbran a atacarse entre ellos para conseguir alimento.

Cabe destacar que una cucaracha es capaz de sobrevivir sin agua durante más de un mes, y si siente la necesidad, puede absorber la humedad del ambiente en el que se encuentra a través de su cuerpo.

10 horrores de Halloween que cobraron vida

 


Foto/ Cortesía

Etiquetas: , ,