Sucesos

Caso de los prospectos ultimados en Coro se investiga desde dos ópticas

A dos semanas de los sucesos acontecidos en el comercio Bangla ubicado en el sector Las Delicias de Coro, solo hay un detective del Cicpc detenido por robo agravado, agavillamiento y uso de adolescentes para delinquir. La otra investigación en torno a si hubo enfrentamiento o si se simuló uno para justificar un presunto ajusticiamiento, todavía tiene ocupados a criminalistas y representantes del Ministerio Público.


El asalto a Bangla, el miniabasto ubicado en la prolongación de la calle Iturbe, sector Las Delicias de Coro, tenía fecha y hora.

No era para robarse los bolívares soberanos que había en la caja, insignificantes como todo sábado, que las ventas se precipitan respecto a los días de semana. Tampoco era para robarle los celulares a los dueños y empleados.

Enllerberth José Torres Rodríguez, el detective jefe del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalística, sabía que en ese negocio manejaban dólares, divisa que a diario incrementa su valor y es codiciada en una Venezuela donde su moneda oficial se devaluada hora tras hora.

Como medio de transporte para el asalto se utilizó este Chevrolet Aveo, vinotinto, placas DBU-14Y, el cual se encuentra retenido en el Cicpc. Foto Carlos García

Que el asalto se fraguase a la 1:30 de la tarde también era parte del plan. Estarían los que trabajan y viven en el negocio, y habría menos gente en la calle a la hora de la huida, que se presume sería por la variante José Leonardo Chirinos o Sur.

Un Chevrolet  Aveo, vinotinto, cuatro puertas, placas DBU-14Y, sería, como en efecto fue, el medio de transporte utilizado para el asalto.

Detective mantenía comunicación con Randy y prospectos

Tan convencido estaba el detective de que todo saldría a pedir de boca, que no le importó usar su celular para estar en comunicación con los prospectos, como se constató en el vaciado telefónico y pesquisas respecto las llamadas registradas los días previos y antes del asalto.

Cuando Harold Enrique Añez Castro y Yerwins José Elías Medina se despidieron de sus familias y salieron del Parcelamiento Cástulo Mármol Ferrer, el detective Enllerberth y Randy Alberto Rojas Rojas, los esperaban en el Chevrolet Aveo, vinotinto.

Se trata del vehículo que alcanzó a ver una testigo que supuso los habían arrestado, lo que comentó cuando familiares comenzaron a buscar a los prospectos.

Harold y Yerwins abordaron el vehículo en la avenida Alí Primera, una vez salieron del Parcelamiento Cástulo Mármol Ferrer dónde vivían. Ambos salieron con la excusa de que ir a ejercitarse en la piscina de un hotel ubicado en la avenida Manaure con calle Zamora de Coro.

La telefonía, así como en un video en el sector Las Delicias, relevaron que contrario a la hipótesis de que los adolescentes habían sido detenidos y llevados como reses al matadero, estos llegaron con pleno conocimiento de causa.

Randy, quien reclutó a los peloteros

Por sistema y celda telefónica se constató que los adolescentes mantuvieron comunicación con el detective del Cicpc, igual que Randy, que sería quien finalmente los persuadió de conformar un equipo que no era de nueve jugadores como en el béisbol, sino que cuatro que actuarían al margen de la ley.

Contrario al robo de base en el béisbol o el sorprender a alguien fuera de base a lo que estaban habituados, los robos dentro de este nuevo equipo eran reales, riesgosos y con altas probabilidades de terminar en la cárcel o el cementerio.

Harold y Yerwins, quienes se apoyaban entre sí en las decisiones, resultaron presas fáciles de Randy, quien los conoció gracias a que un hijastro de siete años entrenaba béisbol en la misma escuela a la cual él mismo llevaba.

Divisas eran aparentemente el objetivo del asalto

El asalto quedó fijado para el sábado primero de diciembre. La mayor parte del botín sería para Enllerberth, de 38 años, por ser el cerebro del asalto, además encargado de la movilización y la logística. Otra parte sería para Randy Rojas, el segundo de más de edad, 34 años y único con antecedentes delictivos. .

Según el Sistema de Información Policial, el 7 de septiembre del 2012, lo detuvieron por vez primera por detención y ocultamiento de arma de fuego. Luego el segundo del 25 de marzo del 2013 por homicidio intencional, dos años más tarde, el 3 de marzo del 2015 por violencia y resistencia a la autoridad. La última vez, el 22 de enero del 2016 por el delito de robo genérico, casos conocidos por la subdelegación Coro del Cicpc.

El resto del botín sería para Harold y Yerwins, los dos prospectos del béisbol  que en dos meses viajarían a Colombia a probar suerte como pitcher y receptor en una de las academias. Le falta de pasaporte de Harold, había demorado el viaje de los dos prospectos.

Lo acontecido el primero de diciembre, originó dos investigaciones: una relacionada con el robo y otra sobre si hubo o no enfrentamiento. Infografía: Gerardo Morón

Video comprometedor

Tal como lo tenía previsto, Enllerberth llevó a los adolescentes y a Randy hasta Las Delicias, pero al dejarlos, pasó por alto las camaradas de vigilancia externas de un inmueble cercana al miniabasto Bangla.

Dicho vídeo sería colectado y una vez analizado, puesto en evidencia la componenda del cuarteto. El mismo director nacional del Cicpc, comisario general Douglas Rico, constató en la evidencia la participación del detective, Randy y los adolescentes.

Una novatada cometieron el pitcher Harold y el receptor Yerwins, al incursionar en un terreno distinto al de béisbol con los cuales se familiarizaron buena parte de los 16 años que alcanzaron a vivir.

La  investigación la dirigió la fiscal 76 nacional con competencia en Derechos Fundamentales, María Córdova. Participaron la Fiscal 17 en Falcón, la Fiscalía Cuarta, así como los expertos de la Unidad de Criminalística Contra la Vulneración de Derechos Fundamentales de Lara y Caracas.

Al término de la investigación y pesquisas, habría quedado demostrado que los prospectos y Randy llegaron a cometer el asalto llevados por el detective jefe, quien aguardaba en el carro. Dos testigos los habrían visto llegar a Las Delicias.

Víctimas los identifican al momento y post mórtem

Dos hombres, un venezolano de 53 años y un extranjero de 42 años, así como dos mujeres, una de 33 años y otra de 16 años figuran como víctimas y a su vez testigos. En las declaraciones rendidas habrían calificado de nerviosos y a la vez muy violentos a los adolescentes.

Resultado de esa acción, un obrero de 53 años, presentó escoriaciones y hematomas en la región intercostal izquierda, y el cuero cabelludo; mientras que la adolescente excoriaciones y golpes en el brazo izquierdo y región intercostal.

El despliegue policial y los enigmas de lo que aconteció

La comisión de la subdelegación Coro del Cicpc alegó llegar a Las Delicias tan pronto el esposo de la dueña del establecimiento llegó a la sede denunciando el asalto.

Este se enteró por una llamada de su esposa quien logró encerrarse en una oficina con puerta de seguridad, cuando comenzaba a gestarse el asalto.

Los asaltantes obligaron a un de las víctimas a que llamaran a la esposa del dueño para que abriera la puerta, pero esta, quien sabía que ya el lugar estaba tomado.

“Dile a la que está adentro que abra la puerta”, había indicado uno de los asaltantes. “¡Señora, señora!, ¿puede abrir?”. “Ya te abro, me estoy bañando” le habría respondido la comerciante, haciendo creer que no sabía lo que pasaba.

Cuatro testigos, entre ellos dos que quedaron heridos por los golpes de los asaltantes, confirmaron la participación de Harold, Yerwins y Randy en el hecho, pero respecto a que se enfrentaron, ninguno dio certeza.

Solo CICPC y policías había cuando el supuesto enfrentamiento

De ahí el dilema respecto a si el trío de asaltantes se enfrentó o no a la comisión del Cicpc, toda vez que entre las versiones extraoficiales, se señala que el único que estaba armado era Randy y que todos estaban saliendo del inmueble cuando fueron interceptados por la autoridad.

El procedimiento lo encabezo la comisión del CICPC, luego, en apoyo, se sumó Polifalcón, según las informaciones recabadas. Foto: Carlos García

En las entrevistas e interrogatorios ante criminalistas y representantes del Ministerio Público, los testigos habrían alegado que una vez desalojados, la comisión del Cicpc y más tarde de Polifalcón entraron al inmueble y al cabo de unos minutos comenzaron a escucharse disparos.

Acto seguido, sacaron a los dos adolescentes y al adulto a quienes montaron en una patrulla de Polifalcón que los llevó a la emergencia del Hospital de Coro.

¿Asalto consumado o frustrado?

Las minutas policiales,  al menos la del Cicpc habría establecido que el asalto se cometió a la 1:30 pm, mientras que el reporte hospitalario reseña que los tres fallecidos ingresaron a la emergencia a las 2:40 pm.

Ese lapso de 70 minutos, transcurridos entre el inicio del asalto, desarrollo y la llegada de las comisiones, parece haber dado chance a  los asaltantes de consumar el asalto.

Los tres sindicados de cometer el asalto en el local Bangla, ingresaron muertos a la emergencia del Hospital de Coro a las 2:40 pm. Foto: Carlos García

No obstante, surgen interrogantes y es con respecto al destino de lo robado, entre lo que estarían las divisas que presuntamente estaban en poder de Randy, Harold y Yerwins que no pudieron llegar al carro donde los esperaba el detective Torres, quien desapareció.

Salvo las tres armas incautadas, en ninguna minuta se reseña la recuperación de dinero u objeto robado.

Dentro de las investigaciones en torno a sí los asaltantes murieron en enfrentamiento o murieron durante un enfrentamiento simulado para que no dieran cuenta de lo que habrían robado ni delataran  al detective jefe que los llevó en  el Aveo, trascendió una teoría no confirmada.

Dilema en cuanto a quienes ultimaron a los supuestos asaltantes

En el supuesto enfrentamiento habría intervenido un funcionario que no es Enllerberth ni ninguno el inspector jefe, inspector, detective jefe, detective agregado y cuatro detectives que completan los ocho que figurarían como actuantes. De estos, tres figurarían como los que dispararon.

En las armas incautadas a los hoy occisos, una pistola Beretta Calibre 765, una escopeta Laredo calibre 16, así como una escopeta calibre 12, más las utilizadas por quienes asumieron el procedimiento, aparentemente llevadas a la Unidad de Criminalísticas en Lara, aportarían datos esclarecedores en el aspecto de balística.

Aunque el detective del Cicpc destruyó y se dice que quemó los celulares de los dos prospectos, extraoficialmente se conoció que criminalistas harían el esfuerzo de reconstruir la placa de uno de ellos con el fin de recabar más información.

Los resultados de peritaje, balística y otros elementos de interés criminalístico aportarían la piezas que le hacen falta al rompecabezas para resolver el polémico caso que mantiene a la expectativa a la opinión pública.

Un caso, dos investigaciones

Lo acontecido en Las Delicias, originó dos investigaciones o causas. Una, que tiene que ver con el robo agravado cometido por los hoy occisos, en componenda con el detective jefe del Cicpc Enllerberth Torres. La Fiscalía Cuarta a cargo del abogado Marcos Díaz, estaría por imputarle la presunta comisión de los delitos por robo agravado, agavillamiento y uso de adolescentes para delinquir.

Trascendió que una juez se inhibió este miércoles en tanto que la audiencia prevista para este jueves ante el Tribunal Cuarto de Control a cargo del juez Luis Marcano, quedó diferida para este viernes, pero ahora sin fecha probable.

Los abogados Euro Colina y Luis Antequera, están a cargo de la defensa del funcionario del Cicpc.

Trascendió que debido a lo sustancioso del expediente, la defensa técnica solicitó se defiriera la audiencia para imponerlo de manera íntegra de todas las actas procesales y así garantizar la adecuada defensa técnica.

La otra causa abierta en el caso de Las Delicias, es de derechos fundamentales y tiene que ver con determinar si hubo enfrentamiento o ajusticiamiento, investigación que se llevará su tiempo para llegar a la conclusión.

Familiares siguen firmes y alegando que las únicas armas que tenían los jóvenes, era un guante, una pelota y sueños de ser grandes peloteros. Foto: Carlos García
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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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