Lo último

FALCÓN

El menú ejecutivo se resiste a desaparecer en Punto Fijo pese la crisis

enero 18, 2019

Irene Revilla

Los precios varían según el tipo de proteína


Anteriormente, cuando alguien salía a hacer compras o alguna diligencia en Punto Fijo y se le hacía la hora del almuerzo, iba por un “menú ejecutivo” y escogía el plato de su preferencia acompañado de sopa y jugo. A raíz de la crisis y la hiperinflación esta práctica mermó, y los altos precios hicieron bajar la calidad y cantidad. No obstante, tanto los ciudadanos como los comercios se resisten a abandonar esta tradición.

Ahora se ofrece el plato fuerte que contiene la proteína de su preferencia, ensalada, tajadas, arroz y una pequeña arepa acompañado de un consomé; el jugo es adicional.

Los precios varían, van desde 800 bolívares soberanos cuando es solo una sopa de res, hasta 2.800 bolívares soberanos el plato completo, lo que representa cinco días de trabajo con el nuevo aumento salarial aprobado por el presidente Nicolás Maduro de 18.000 bolívares.

Comensales aseguran que depende del lugar y el plato, se pueden conseguir buenos precios y buena comida.

Ángel Blanco refirió que la comida en el Mercado Municipal de Carirubana siempre ha sido referencia.

“Es como si uno estuviera comiendo en su casa, es comida casera y también sabrosa. Sabemos que nada es barato y preparar este plato en la casa es costoso”, expuso.

Lea también: Venezuela aumentó en 27,6% las exportaciones según Torino Economics

Por su parte, Ángela Medina, encargada de una venta de comida, dice que lucha diariamente con los precios de los productos para poder mantener la santamaría arriba. Ante ello, ofrece lo que puede conseguir en el mercado y se las ingenia para tratar de no aumentar todos los días.

“Todos los días hay un precio nuevo de los productos, pero nosotros no podemos hacer lo mismo. Es muy difícil trabajar con comida porque es lo que está más caro ahorita”, dijo.

Aseguró que las ventas han bajado considerablemente en comparación con años anteriores cuando al mediodía en las mesas de la feria de la comida del Mercado Municipal de Carirubana “no cabía un alma”.

Diariamente logra vender 15 platos como máximo, número que le da para comprar material para el día siguiente, pero sin obtener ganancias.

“Las mejores ventas se tienen cuando se hace mondongo que son los fines de semana, de resto, los demás días son flojos, pero nos mantenemos de pie para seguir”, concluyó.

 


Fotos/ Iván Martínez

Etiquetas: , , , , ,

Irene Revilla

Amo el chocolate