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Estas son las claves para conseguir un arroz con leche perfecto

febrero 2, 2019

Jacqueline Finol

Redactado por: Facetas

El arroz con leche es uno de los postres tradicionales de nuestra gastronomía. Es uno de esos postres que nos traen recuerdos de infancia.


La textura cremosa, el sabor de la leche y el aroma a limón y canela son sabores clásicos. Es un postre que a veces no tiene la textura perfecta, pero se puede conseguir preparando un arroz con leche condensada.

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El truco para conseguir la textura perfecta es hacer un arroz con leche condensada. Si utilizamos leche condensada mezclada con agua en lugar de leche entera y azúcar, nos aseguramos de que quede un arroz mucho más cremoso y no nos tenemos que preocupar de que el azúcar quede bien disuelto e integrado en el postre.Cómo hacer arroz con leche condensada es más fácil y rápido de lo que parece, ya que solo se requiere un poco de tiempo y seguir los consejos que os proponemos.

Lo primero cuando nos planteamos cómo preparar arroz con leche condensada es tener en cuenta el tipo de arroz que vamos a utilizar. Es muy importante elegir el arroz adecuado para este tipo de cocciones. Debemos utilizar un arroz de grano redondo, que contiene más almidón y permite obtener un resultado más cremoso.

La proporción ideal es ½ bote pequeño de leche condensada diluida con ½ litro de agua por cada 100 gramos de arroz. De este modo la cocción es la justa y el resultado es un arroz con leche cremoso y suave.

Estas son las claves para conseguir un arroz con leche perfecto

Un truco que no falla para conseguir un arroz con leche exquisito consiste en cocer durante 5 minutos el arroz solo con agua, antes de mezclarlo con la leche. Realizando este paso conseguimos que el grano se rompa y se reduzca la cantidad de almidón. Una vez cocido estos minutos, debemos escurrirlo bien para que pierda el máximo de almidón posible. De esta manera nos quedará un arroz con leche cremoso, pero no pastoso.Además, es fundamental que el fuego durante la cocción sea suave y constante.

Si llega a hervir la leche, corremos el riesgo de que se salga del cazo y se queme el arroz. Es necesario que cueza poco a poco para que suelte algo de almidón y adquiera la textura cremosa deseada. Para ello, además, nos ayudaremos de una cuchara de madera con la que removemos el arroz con frecuencia durante la cocción.

Si quieres conseguir una cremosidad extra, una vez que ya tenemos cocido el arroz con leche, lo retiramos del fuego y le añadimos un poco de nata montada, que también le aporta una textura suave y sedosa. La nata montada es, ¡el súmmum de la cremosidad en los arroces con leche!

Además de la versión clásica, que es la primera que nos viene a la mente cuando oímos el nombre de este postre tan tradicional, hay numerosas variaciones con las que sorprender a nuestros invitados con un arroz con leche exquisito y original.

Es la versión más tradicional de arroz con leche, tan fácil como hervir el arroz durante 5 minutos en una olla con abundante agua, pasarlo por agua fría y escurrirlo. A continuación, ponemos en un cazo al fuego la leche condensada, el agua, corteza de limón y canela. Cuando empiece a hervir, incorporamos el arroz y cocemos a fuego suave durante 20 minutos. Repartimos en boles y dejamos reposar y enfriar. Finalmente, servimos con canela espolvoreada por encima y ya tenemos nuestro arroz con leche clásico.

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Jacqueline Finol

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