Lo último

Colegio María Auxiliadora cierra sus puertas tras 82 años de labor educativa

junio 4, 2019

Josmary Escalona

Redactado por: Lisbeth Barboza

El 29 de julio se gradúan sus últimas estudiantes.


Dedicada por 82 años a la enseñanza y la educación de la niñez y la juventud coriana, el colegio María Auxiliadora cerrará, el próximo 29 de julio, un ciclo que para muchos parece injusto, pero que para la directora actual de esta unidad educativa, sor Amparo Muguete “es el comienzo para replantearse una nueva manera de formar y educar”.

Las hermanas salesianas llegaron a Coro el 17 de septiembre de 1937 a petición de monseñor Lucas Guillermo Castillo. Era presidente de Venezuela Eleazar López Contreras y Arístides Tellerías, presidente del estado Falcón. Abren las puertas de la unidad educativa María Auxiliadora 5 días después, el 22 de septiembre de 1937.

Se dedicaron en los primeros años a la educación inicial de las niñas, a quienes consideraban una prioridad en concordancia con la doctrina salesiana. Coro, según recordó sor Amparo, era una ciudad de pocas calles que mostraba su tradicionalidad e historia.

Apenas la habitaban unos 17.000 habitantes, y muchas de las familias que inscribieron a sus hijas en esta institución vieron en ella una luz en el ámbito educativo moderno para ese entonces, con la misión de atesorar el espíritu católico, el carácter y la personalidad de las jóvenes falconianas.

Desde entonces, el María Auxiliadora no cesó a pesar de los problemas que cada año se afianzaban en cuanto a espacio, infraestructura y cotidianidad.

Sor Amparo Muguete señaló que el espíritu del colegio fue hacer lo que tanto pregonaba la Madre Mazzarello —fundadora de las Hijas de María Auxiliadora—, que era “estudiar con alegría en el corazón que ama mucho a Dios”.

¿Y ahora que?

Su preocupación, a escasos dos meses para decretar formalmente el cierre técnico de esta institución educativa, es “no saber qué va a pasar”, y tampoco tener la certeza de las decisiones finales a las que pueda llegar el Instituto María Auxiliadora, sobre el terreno y la infraestructura.

Espera que pueda haber alternativas para su regreso a la actividad formativa.

Con tan solo 100 alumnas este último año, por sus aulas pasaron más de cuatro mil estudiantes, en un principio hasta el  sexto grado, posteriormente las normalistas y finalmente las que llegaron a graduarse en Ciencias.

En la actualidad los problemas económicos difíciles de solventar —por ser una institución subvencionada por la Asociación Venezolana de Educación Católica— y que se unen a los que la infraestructura viene acarreando desde hace más de tres décadas, hacen imposible la continuidad de la obra salesiana en Coro.

Lea también: Caridad Guerrero, la madre de más de 200 personas

Sor Amparo describió como “incómodo tener que sobrellevar, después de varios informes, los problemas estructurales (suelos, paredes, techos y aguas servidas) que además obligaron en 2016, después de varias mesas de trabajo con padres, representantes y autoridades escolares regionales, a mantener abierto el colegio, pero sin matricular a ninguna otra niña.

De allí que este sea el último quinto año que se graduará de manera ininterrumpida, después de 82 años de haber sido fundado esta escuela católica”, dijo.

Dentro de esta estructura pronto a cerrar, alumnas, docentes, personal administrativo y obrero mantienen su jornada de trabajo sabiendo que, para el próximo año escolar, no regresarán a sus pasillos, sus aulas, su biblioteca, su patio ni su capilla, esa que albergó el pasado 24 de mayo, día de María Auxiliadora, a más de 500 de sus hijas, ex alumnas de la institución que fueron a despedirse de estos espacios donde iniciaron su formación académica.

“Preocupa y entristece el no saber qué pueda pasar al cabo de un año de cierre, que es el tiempo estipulado para realizar un estudio a la infraestructura para conocer a ciencia cierta qué es lo que ocurre. Reconocemos que en el pasado hubo errores de buenas intenciones que permitieron que los problemas de aguas negras, suelos que se hundieron y filtraciones no se atendieran a tiempo, aunado a que esperamos la acción ofrecida por el gobierno regional que nunca se completó con respecto a solventar el problema de aguas servidas que colapsó gran parte del instituto”, explicó la directora.

Hoy solo quedan para resguardar el recinto 2 religiosas, 17 docentes, 17 administrativos y obreros, que aunque “salgan sapos, o salgan ranas”, como dijo su directora, hacen el inventario de lo que dejan, recogen las oficinas, arreglan puertas, limpian el patio y pintan las paredes  para dejar al instituto reluciente; mientras que las 100 alumnas que recibirán sus títulos el 29 de julio, lo harán pensando que fueron las sobrevivientes de un colegio que representó para un gran número de niñas en Coro, su alma máter en educación secundaria.


Fotos/ Carlos García

Etiquetas: , , , ,

Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.