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Falcón | La procesada “fantasma” y sobreseída que sigue detenida

junio 25, 2019

Jose Faneite

Redactado por: Gerardo Morón Sánchez

A pesar de caer presas juntas, Gabriela de 28 años y Geormarys de 25 años, encarnan sendas historias de retardo procesal y de privación ilegítima de libertad, casos que evidencian lo accidentado del manejo de la justicia en el estado Falcón.


Las detuvieron en el CPC

Ambas cayeron presas el pasado 17 de enero en la Comunidad Penitenciaria de Coro, hacia donde la Guardia Nacional Bolivariana dijo que intentaron introducir sustancias estupefacientes y psicotrópicas.

Gabriela, de 28 años de edad y con cuatro hijos, se relacionó de algún modo con otras mujeres que la influenciaron para tal fin en tanto que Geormarys, estuvo ajena al caso, a tal punto de que el Fiscal 21 en materia de drogas, Eddi Parra, decretó sobreseimiento el 27 de febrero.

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Tal medida acarreaba la inmediata libertad de Geormarys; que sin embargo, todavía permanece detenida y privada ilegítimamente de libertad en el destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana ubicado en Cumarebo, municipio Zamora, un escándalo judicial que ha tenido resonancia en el Ministerio Público visto la falta de pronunciamiento por parte del Tribunal Segundo de Control en su momento, y lo cual es de pleno conocimiento de la Presidenta del Circuito Judicial Penal, Morella Ferrer.

Detenida fantasma.

En el caso de Gabriela Rondón, quien es de Punto Fijo y sigue sin audiencia preliminar, se trata de un caso si se quiere fantasma a juzgar porque no aparece ella ni la causa en el registro o Sistema Juris que contiene la data, filiación y estado de todos los detenidos y asuntos que pasan por el Circuito Judicial Penal del estado Falcón.

Abogada que cobró en comida y no movió un dedo

Cuando Robinson Rondón se enteró del arresto de Gabriela, hizo lo que todo padre hace por una hija o hijo, en ese caso buscarle un defensor.

Desde un primero momento le dije a la abogada que necesitaba sus servicios, pero le expresé que no contaba con empleo ni pensión; que de vez en cuando hacía trabajos de plomería o movía comida de bodegones.

Recuerda Robinson acerca del momento en que se sinceró con la “defensora”, que accedió a asistirlo a cambio de algunos kilos de arroz, aceite y otros rubros.

Robinson, quien a sus 59 años jamás había tenido que lidiar con un caso judicial, en este caso de su hija, confió en la abogada que lo persuadió de esperar los 45 días, toda vez que transcurrido ese plazo, Gabriela saldría libre.

Como siguió presa, luego le dijo que esperaran otros 20 días, en lo que no hubo nada distinto a seguir confinada en el comando de la GNB.

Algunas veces me dijo que fuéramos a los tribunales, pero me dejaba esperando afuera, pasándolo solo ella pues decía que era la representante legal y solo le informarían a ella.

Al final, Robinson supo que la abogada “no había movido un dedo por su hija”, sino que le estuvo tomando el pelo todo ese tiempo, quizá porque no hubo pago, solo comida.

Tribunal acéfalo

Robinson acudió después a tribunales y se enteró que el nombre de su hija, incluso la causa, tampoco figuraba en el Sistema Juris; incluso se enteró que el Tribunal Segundo de Control que lleva la causa, no tiene juez, solo secretaria.

El alguacil lo increpó en relación a sí realmente tenía a su hija presa, y solo después de mostrarle la nomenclatura del asunto, quedó expuesta la irregularidad en torno a la detenida, la cual surgió la opción de asistirse de una abogada de la Defensa Pública y elevar la irregularidad a la presidenta del Circuito Judicial Penal presidido por la abogada Morella Ferrer quien hasta la fecha no se ha pronunciado, ni redistribuido la causa para asignarle un nuevo juez.

Se dice en predios judiciales que la causa en física se encuentra extraviada.

La polémica con Gabriela, incluso contra Geormarys que ya debía estar libre desde el 27 de febrero, es un polémico caso que la presidenta del Circuito Judicial Penal debía haber resuelto hace mucho rato.

El caso es incluso conocido por el general de brigada José Ramón Castillo García, jefe del Comando de Zona para el Orden Interno 13 de la Guardia Nacional, autoridad a la cual están sujetos los guardias del destacamento de la GNB donde permanece detenida ilegalmente Geomarys a pesar del Fiscal Eddi Parra decretar sobreseimiento.

En el caso de Gabriela, el retardo procesal es colosal hasta el punto de que sigue sin audiencia preliminar debido a que el tribunal está acéfalo.

En el caso de Geormarys es mucho peor porque siendo inocente sigue presa y viendo peligrar su vida ya que es sabido por todos el hacinamiento existente en dichos centros de detención preventivos.

Cuatro hijos aguardan por su madre

Antes de envolverse en el caso de sustancias ilícitas, Gabriela compraba productos y los vendía en pequeñas cantidades, bolsitas o téticas; de cuyas ventas mantenía a sus cuatro hijos: la mayor de 12 años y menor de 6 años, quienes están al cuido de varios familiares mientras sigue el proceso judicial, demorado por diversas causas, entre ellos que familiares no cuentan con recursos económicos para que la justicia sea más expedita y sin demoras, como establece la Carta Magna. Se acrecienta por tanto la hipótesis en pasillos judiciales respecto a que “todo aquel que está preso es porque sencillamente no tiene plata”.

Atado de manos y limitado

Debido a que soy un hombre sin recursos, de una familia con muchas necesidades, se me ha hecho imposible movilizarse de Punto Fijo a Coro apara hacerle seguimiento el caso, incluso para visitar y llevarle comida a mi hija, presa en el comando de la GNB de Cumarebo, pero esta semana echaré el resto porque mi hija está siendo víctima de retardo procesal.

Expresó Robinson Rondón.


Foto/Cortesía

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