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Precios de hortalizas y verduras sobrepasan el salario mínimo

julio 13, 2019

Jacqueline Finol

Redactado por: Yulimar Malpica

La mercancía llega de las zonas andinas


El último ajuste del salario mínimo fue establecido en mayo de este año en 40.000 bolívares, convirtiéndose según los expertos en economía en el más bajo del continente de los países latinoamericanos y suramericanos, lo que no llega cubrir los productos de la cesta básica ni mucho menos para la compra de otros rubros necesarios, tales como legumbres, hortalizas y frutas.

 

Comerciantes aluden que el incremento de estos rubros han sido notable en estas dos últimas semanas, debido a la escasez de combustible en las zonas andinas, de donde proviene la mayoría de la mercancía, exagerando precios que no se equilibran con el salario del venezolano.

 

En los establecimientos de venta de verduras, es notable el decline de estos productos. Comerciantes se han visto en la obligación de disminuir sus pedidos, por miedo a tener pérdidas.

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Ante esta situación, la gente solo compra lo que necesita para el día, es decir un puñito de cada cosa, como cebolla en rama, cilantro, ajó porro, dos o tres papa, una cebolla, dos tomates, mientras que frutas solo escogen una o dos tipos, entre ellos el cambur que es el más llevado.

 

Esta semana uno de los aumentos más notable fue la del tomate, con un precio de 12.000 a 13.000 bolívares, en algunos locales lo más bajo que lo venden es en 11.500, aun así los usuarios lo catalogan como exorbitante.

 

Para la comerciante Virgil Semeco, encargada del abasto Santa Rosa de Lima Seboruco, en Ezequiel Zamora, dijo que ahora mismo las ventas tienen muchas trabas, entre las que señala la falta de electricidad, que ha dejado sin conexión los puntos de ventas, lo que impide al usuario realizar la compra.

 

“En estas últimas semanas nos hemos visto apretados, los precios han aumentado, sin embargo siempre hay quien venga a comprar, por lo menos ofrecemos verduras y frutas frescas para que el cliente se sienta atraído”, refirió la comerciante Semeco.

 

El encargado Miguel Castejón, acotó que como comerciantes hacen lo imposible para traer a mercancía, “estamos bastante retirados de la zona andina y esto se convierte en un problema por todo lo que sucede con el transporte, si bajamos más los precios esto nos generaría pérdidas”, añadió que solo hacen un pedido por semana, cuando anteriormente solicitaban hasta tres camiones.

 

Para efectos de ganancias el día que mayormente tienen ventas son los sábados, pero ya no como antes, puesto que no solo basta tener solo un sueldo para la compra de este rubro, elemental para el consumo del ser humano.

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Jacqueline Finol

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