Fotoreportaje

Protestas por agua, el pan de cada día en Paraguaná

La falta de agua en la península de Paraguaná ya parece el cuento de nunca acabar. Pasan los años y la falla en el suministro sigue igual. Suele pasar que no hay suficientes niveles o los reiterados cortes eléctricos retrasan el bombeo.

En la mayoría de los sectores pasan mínimo tres meses para poder recibir agua. Otros, peor aún, tienen años que no ven ni una gota por tubería y se ven obligados a pagar por el llenado de al menos una pipa, ya que ahora ni para completar los tanques les alcanza por el alto costo del servicio de camiones cisternas, tarifado inclusive en dólares.

Ante esta situación, los vecinos se apegan a la protesta y tranca de vías principales —cada vez más frecuentes— como única alternativa para hacer presión y ver si ocurre el milagro de que reciban agua, pero ¿ésta es la solución?

Fotos/ Iván Martínez

Etiquetas
Mostrar más

Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar