Sucesos

Muerte del “Pure”, entre el enfrentamiento y la equivocación

La investigación en torno a un robo, terminó con la muerte de José Palemo, «el Pure», quien según el Cicpc los enfrentó, aunque en la Cástulo afirman que fue una equivocación.


La presencia del “gobierno” desde la noche del jueves inquietó a los habitantes del parcelamiento Cástulo Mármol Ferrer, en especial a quienes viven más al extremo oeste, habituados a ver presos huyendo y a policías tras ellos, tratando de recapturarlos.

La inquietud era fundada, toda vez que no eran policías, sino funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes), los que estaban detrás de alguien.

El despliegue, que algunos interpretaron como para para marcar un sitio a ser allanado, se centró en la estropeada, enmontada y casi intransitable calle Mama Pancha. La pista parecía ser una casa pintada de azul, o al menos eso percibieron los habitantes que decidieron encerrarse más temprano de lo habitual.

Una de las últimas puertas en cerrarse fue la gris, de una pieza pintada de verde claro que familiares le construyeron hace siete años a José Antonio Palemo Da Costa, a quien los vecinos y muchachos del sector le decían “el Pure”, por su aspecto, sus 58 años cumplidos el 13 de septiembre, por lo cascarrabias y  porque las veces que lo hallaban drogándose o ebrio, se vengaba lanzando sapos y culebras a los niños. Del resto, le hacían mandados a la gente, aunque otros comentaron que era ratero.

La noche del jueves estuvo en Las Eugenias

Este jueves, como todas las noches, José Antonio cenó en la casa una hermana en la urbanización Las Eugenias, y de ahí regresó a pie al parcelamiento y a su casa, dentro de la que se quedó bebiendo, con jeans, camisa marrón a rayas blancas y botas de seguridad negras.

A eso de las tres de la madrugada de este viernes, funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas adscritos al Eje de Investigaciones de Homicidios, entraron en acción.

Sospechoso de robo

Entre los sospechosos del robo que investigaban, José Antonio Palemo estaba entre los partícipes. En el instante en que los funcionarios, de manera abrupta procuraban entrar a la casa, el “Pure”, presagiando lo que se le venía encima aparentemente habría pedido ayuda, pero al cabo de unos segundos una serie de disparos, se cayó.

De 96 muertos por resistencia a la autoridad que se registran este año en el estado Falcón, José Antonio es hasta ahora el de mayor edad.

Lo último que alcanzaron a ver algunos lugares a través las grietas de sus ranchos o por los ventanales, fue funcionarios sacando de la pieza al “Pure”, llevándose en una patrulla a un rumbo desconocido, que de acuerdo a las actuaciones policiales era la emergencia del Hospital Doctor Alfredo Van Grieken de Coro.

Cicpc dice que fue enfrentamiento

Como resistencia a la autoridad y porte ilícito de arma de fuego, Cold Walther calibre 765 milímetros, reflejó en actas el Cicpc lo acontecido en la pequeña casa azul del parcelamiento, escenario de lo que afirman, fue un enfrentamiento.

El Cicpc reflejó en actas que la muerte fue por resistencia a la autoridad. Foto referencial

Los antecedentes del «Pure»

Además ser sospechoso de un robo y de aparentemente integrar una banda dedicada al robo de motos, el Cicpc reflejó en actas que el ahora occiso estuvo detenido tres veces por robo y una vez por violación, delitos que una hermana supone que tal vez cometió cuando muchacho, toda vez que en los últimos 20 años que ella lleva viviendo en Coro, no lo había visto comprometido con la justicia.

Según ella, José Antonio formaba parte de un grupo de nueve hermanos y tuvo dos hijos, actualmente en el exilio. Antes de que familiares le construyeran la pieza en la Cástulo Mármol Ferrer, vivió  en la calle Mapararí, entre calles Federación y Ampíes.

A veces «cuidaba carros»

Estaba desempleado, sin oficio algunos, y según familiares, a veces se ponía a cuidar carros, y durante algún tiempo trabajó como obrero en Maraven, gracias a gestiones de su padre, quien era empleado. José Antonio, no hacía más que beber cocuy, dijeron familiares.

Sobre si actuaba al margen de la justicia, se abstuvieron de opinar, pero consideran que su muerte fue una equivocación, cuya justicia dejarán en manos de Dios. “Nos toca enterrarlo y que Dios haga justicia”.

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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