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El amor, la paz y la libertad nos pertenecen

La paz tiene dos definiciones: una en sentido positivo y en otra en sentido negativo.


La paz y la lucha son dos estados mentales diametralmente opuestos, esto significa que si estás en lucha no puedes alcanzar la paz.

De este tema: la paz o lucha para mirar más allá del conflicto trató la conferencia con la que cerró la programación por el 16 aniversario del Diario Nuevo Día.

El coach y líder del ciclo el Camino del amor Yrwin Escalona tuvo la tarea de dirigir esta conferencia, que duró dos horas y media, como regalo a los ciudadanos que andan en búsqueda de reconectar con la anhelada paz de mente y alma.

Escalona comenzó invitando a la audiencia, de más de cincuenta personas, a pillarse en cuál de esos dos estados de ánimo “estamos”.

Aclaró que la paz tiene dos definiciones: una en sentido positivo
y en otra en sentido negativo.

En sentido positivo se refiere a la tranquilidad mental de una persona o sociedad; en sentido negativo es la ausencia de inquietud, violencia o guerra mental de una persona o sociedad.

De tal manera que la mente que está inquieta, percibe violencia o justifica la guerra, no experimenta la paz, aunque diga buscarla.

¿Por qué extrañamos la paz?

Extrañamos la paz porque alguna vez la experimentamos, alguna vez la conocimos.

Es la esencia de la vida junto al amor.

¿Cuándo surge la necesidad de la paz?

“Cuando el deseo oculto a odiar es superado por el miedo al odio
mismo”, expone Escalona.

El dolor tiene un límite de soportabilidad, una vez que llegamos a este límite decidimos desear acabar con el dolor y la inquietud mental.

La paz, estado mental

La paz es un atributo que se encuentra en cada uno de nosotros. No puedes hallarla fuera de ti mismo.

La paz es el patrimonio natural de la mente. Por lo tanto,
podemos vivirla en cualquier lugar donde nos encontremos, en
cualquier momento y ante cualquier circunstancia. No depende de
nada ajeno a “nuestra esencia verdadera”.

El error de buscar paz afuera

Buscamos la paz en personas terceras o en cosas externas olvidando así que es la paz es nuestra, que está en nosotros, que nos pertenece. Preferimos, por causa de creencias instauradas, creer que “pronto la encontraremos”.

Entonces erramos al buscarla porque lo hacemos bajo la misma creencia que usamos para perderla: creer que nuestra paz depende de algo fuera de nuestra mente.

Creencias contradictorias

La lucha por la paz. El hombre ha nacido para luchar Lucha por lo que quieres.

Estas creencias son estrategias del ego para sostener el conflicto y mantener la misma mente en una continua pseudo- búsqueda.

Creencia a instaurar en Un Curso de Milagros

La paz nos pertenece, por ser nuestra herencia. Es imposible separarnos de ella.

Alienta Escalona a que establezcamos la paz como la fuente única de nuestra existencia. En ese momento habremos abandonado el papel de víctimas.

Seamos testigos vivientes de la paz del cielo aquí en la tierra. ¿Cómo lo hacemos? Negando la idea de luchar y reflejando la alegría por recordar quienes somos.

Empieza por abandonar los juicios, porque el estado de paz no admite la idea de culpa.

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Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.

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