Emprendimiento

Katty convirtió la repostería en su estilo de vida

Kattiusca Ledezma tiene 33 años, es una joven paraguanera e ingeniero Industrial que consiguió en el nacimiento de su hijo el amor por la repostería


Hace ocho años aproximadamente, Katty como es conocida entre amigos y familiares, preparaba la fechas importantes de su primer hijo, con amor y dedicación, hacía tortas, decoraciones y cada mes festejaba su llegada al mundo.

Vio la necesidad de hacer un curso para perfeccionar las técnicas en aras de que las decoraciones de su Sebastian, quedaran cada vez más hermosas.

Lleve una torta a un cumpleaños como un regalo, desde entonces la gente ha encargado siempre.

Recuerda con alegría.

Kathy tiene 11 años de graduada como ingeniero Industrial de la Universidad Francisco de Miranda, sin embargo ha unido su carrera en el arte del negocio, porque vio en la repostería la oportunidad de convertirlo en un negocio ya que se había convertido en su estilo de vida.

Es una mujer muy dulce, carismática, llena de sueños y metas, que además busca ayudar a los niños más vulnerables desde la fundación “Un sueño real” que creó junto a otros pasteleros y que cada año lleva regalos a los niños del Hospital Doctor Jesús García Coello de Judibana.

Fui viendo que la repostería me gustaba, que siempre estaba atenta a nuevas especializaciones en el tema y entonces me comencé a preparar, a hacer talleres e hice el curso de chef pastelero.

Al preguntarle cuántos cursos ha hecho, se ríe y no sabe contestar, pues cree que son muchísimos porque la repostería es cambiante todo el tiempo.

Su negocio decidió llamarlo “Exquisiteses Katty”, porque siempre está atenta a los comentarios de los comensales cuando muerden el primer bocado de sus creaciones y las expresiones siempre son, “Esto está delicioso, exquisito”.

El negocio de Katty ha crecido al punto de sumar aliados como Argemar Bracho, Robersy Camacaro, Denys Hernández, María Cristen y Mariana López; ofrecen todo tipo de pasapalos dulces y salados, tortas, decoraciones y además dictan talleres en la misma casa de Katty para las personas de cualquier edad.

El amor por la repostería y las ganas de tener un negocio propio, llevaron a Katty a adecuar un espacio de su casa para atender al público, aprovechando que su morada está ubicada en pleno centro de Punto Fijo.

“Hacemos desde tortas, mesas de dulces, bodas y nos ajustamos a todo tipo de fiestas. Estamos preparados para cualquier reto”.

FOTO: Yohan Gomez

La economía ha frenado algunas cosas

Hace tres años, Katty logró registrar su marca pese a las condiciones económicas del país, apostó por un nuevo comienzo a través de su negocio. En ese entonces era difícil conseguir el material repostero, nos tocó traer harina de afuera.

Al principio cuando trabajábamos aquí teníamos muchos  problemas con los productos terminados. Tuvimos que hacer muchas pruebas hasta conseguir el punto exacto del producto, igual nos pasa cuando vamos a cambiar cualquier marca de producto, hay que hacer pruebas.

Dijo.

Para Katty es mejor trabajar en equipo y unir ideas que los lleven al éxito, agradeció el inicio de su grupo de trabajo que fue armando a medida que las iba conociendo en los talleres y hasta la fecha se han acoplado excelentemente.

Asegura que llegar al cliente es lo más difícil, que confíen en el trabajo por primera vez, luego de eso, el cliente ya se queda en casa, pues logra el objetivo deseado a través de sus servicios.

“Que a la gente le guste tú producto es difícil, pero todo lo que se hace con amor, ganas y satisfacción, siempre tiene un buen resultado”.

Emprender no es fácil, pero tampoco imposible.

“Creo que no hay que dejar de trabajar, sigo creyendo en el país y trabajando por él. Tenemos tres visiones, de alguna manera abrir una repostería grande, tener un buen salón para seguir dictando los talleres y en un futuro tener una escuela de pastelería”.

Etiquetas
Mostrar más

Irene Revilla

Amo el chocolate

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar