Emprendimiento

Mario Pinocchi, capitán de «la Bambola», muestra la belleza de Morrocoy

Lleva más de 20 años prestando sus servicios turísticos en el parque nacional. Pueden contactarlo por instagram: @catamaranes.morrocoy o al e-mail:
mariofinochi@hotmail.com


Mario Pinocchi lleva más de dos décadas prestando sus servicios de guía turístico, recorriendo el mar del parque Nacional Morrocoy en el eje oriental de Falcón.

El capitán primero comenzó con la embarcación “la catira”, la cual realizó 297 matrimonios y un alto número de fiestas de quinceaños, corporativas y sociales.

Su constancia, dedicación y profesionalismo ha conllevado a que su nombre sea sinónimo de responsabilidad y compromiso en la zona. Pinocchi actualmente transita en el mar con «la Bambola» o “la Muñeca del mar”, en su traducción del italiano al español. Describe que este catamarán lleva el nombre femenino para mantener la tradición marina de colocarle un término de mujer a los barcos.

«La Muñeca del mar tiene una capacidad para 120 personas en sus dos niveles, sin embargo, el capitán comenta que para mantener el concepto de comodidad y seguridad dentro del catamarán, solo ingresa a 100 personas.

Mario Pinocchi lleva más de 20 años prestando sus servicios turísticos en el parque nacional Morrocoy; comenzó con «la Catira» y actualmente recorre el mar con «la Bambola». Foto: Cherry Domínguez

“Nos diferenciamos de otras embarcaciones porque nosotros hacemos un tour, no llegamos a una playa y ya, ofrecemos varias paradas de acuerdo a las condiciones climáticas y tráfico marítimo de ese día”, comentó el capitán.

La bambola, veladora del equilibrio ecológico

El capitán refiere que dado a la gran variedad ecológica que hay en el parque nacional, ellos durante su recorrido mantienen una velocidad de navegación de 5 nudos, (unos 9,26 KPH) para evitar golpear a las tortugas marinas u otras especies marinas.

Refiere que el tema de los desechos se lo toman enserio, donde en la charla de seguridad advierten que está prohibido arrojar basura al mar, incluyendo las colillas de cigarrillo y chicles.

—¿Por qué decidió apostar por el turismo?

—Había una necesidad de hacer lo que uno quería hacer que es disfrutar del mar, doy o brindo el servicio que simplemente me gustaría que me dieran a mi. Si estuviera montado en una embarcación me gustaría que me dieran seguridad, pulcritud, limpieza, seriedad, responsabilidad y me dieran información de dónde estoy para conocer, ¿Por qué si eso pasa en otros países, no podemos hacerlo aquí también? Y eso es lo que hacemos en «la Bambola».

—¿Cuál es la ruta del catamarán?

 —Desde que salimos del OHS Hotel La Marina de Tucacas, recorremos la bahía, allí vamos indicando por dónde vamos, caño Sur, caño Norte, el canal principal del parque nacional, isla de Aves, el cayo Las Ánimas, Paiclás, Tucupido, Boca Grande e inclusive llegar hasta el cayo Los Juanes o ir a los puntos seguros. lo importante es estar en condiciones climáticas seguras, donde el barco no se mueva para que el viaje sea placentero.

Los viajeros que seleccionan a La Bambola, como su embarcación para el disfrute de su estancia en Morrocoy quedan con las ganas de regresar a vivir la experiencia de navegar con “La muñeca del mar”.
Los viajeros que seleccionan a La Bambola, como su embarcación para el disfrute de su estancia en Morrocoy quedan con las ganas de regresar a vivir la experiencia de navegar con “La muñeca del mar”. Foto: Cherry Domínguez.

—¿Qué tanto se puede ver en Morrocoy?

—Una variedad importante tanto de flora como de fauna; lo que más prevalece son los manglares, y hoy en día disponemos de tres tipos: el rojo, negro y el botoncillo (…). Además, vemos el cocodrilo acutus, tortugas, monos, siervos, zorros, guacharacas, migraciones de flamingos, golondrina, corocoras, es decir, una variedad de aves bastante interesantes e inclusive un águila real, mejor conocido como el guardián del parque.

—¿Por qué se queda en Venezuela?

—Soy venezolano con doble nacionalidad, nací en Caracas, hijo de italianos, tengo ya 25 años en Tucacas y mi profesión es Ingeniero Naval. Estoy y me quedo en mi país porque lo amo, creo en él y no me pienso ir, mis padres se vinieron hace 60 años y terminaron siendo más venezolanos que italianos (…) sigo apostando, creyendo y construyendo en proyectos nuevos, entre ellos, algunas reparaciones y mejoras a «la Bambola», no creo que el país baje su santamaría, todo lo contrario veo oportunidades.


Pueden contactarlo por instagram: @catamaranes.morrocoy o al e-mail:
mariofinochi@hotmail.com

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Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

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