Sucesos

MASACRE EN DABAJURO| Asesinos habrían llegado comprando licor

En el frente de la casa quedaron dos botellas de licor, los verdugos llegaron a la casa bajo el pretexto de comprar para poder robar.


Todo el eje falconiano se encuentra consternado ante lo que ha sido uno de los crímenes más fuertes registrados en los últimos tiempos en esa región.

El triple homicidio perpetrados a los miembros de una familia en la urbanización Coromoto de Dabajuro, dejó afligido a la población que para el censo 2011 estaba alrededor de las 23.388 personas.

¿Qué pasó?, ¿quién le hizo eso a reparaito?, ¡Dios mío! por qué tanta maldad?, ¿quién tuvo tanta maldad para hacerle eso tan feo a personas tan buenas? eran algunos de los cuestionamientos que realizaban amigos y conocidos de los fallecidos a las afueras de la casa de los Leal – Garveth en la calle calle Gladiola de la urbanización Coromoto y otros sectores de Dabajuro.

La familia tenia una venta de licores en su hogar

La comunidad miraba con dolor la vivienda, mientras que al mismo tiempo pedían a las autoridades profundizar las investigaciones para dar captura de inmediato con los autores de este crimen.

“Me da miedo tener la puerta de mi casa abierta sabiendo que hay unos asesinos libres en mi Dabajuro” era uno de los tantos mensajes que colocaban las personas en grupos de WhatsApp de esa población.

Familiares en un mar de lagrimas, solo pedían a Dios que capturan a los responsables del este terrible crimen. Foto/ Carlos García

Sábado 8, un día común

La jornada de la familia Leal – Garveth, no fue distinta a la que siempre tenían un fin de semana, Elina Rosa Garveth de Leal de 69 años de edad, esposa de José Reparado Leal de 69 años y madre de José Gregorio Leal Garveth se levantó desde bien temprano para preparar el desayuno y realizar los oficios del hogar.

Su esposo, José Reparado se quedó con ella en el inmueble. José Gregorio, quien se desempeñaba como chofer de línea, salió en su carro, – un transtaxi –  para el terminal de pasajeros Pariente Marín en búsqueda de pasajeros para viajar hasta Coro, quedando su salida registrada cerca de las 11 de la mañana del sábado con los cinco pasajeros.

El cuerpo de José Reparado quedó cerca de la puerta de la sala. Foto/ Carlos García

Familiares dijeron que nada estaba fuera de lo común de la familia, donde sus hijos mantuvieron la comunicación. Freddy, otro de los hijos esposos Leal tuvo su último contacto con su mamá a las 6 de la tarde, y una de las hijas de José Gregorio, habló por teléfono con su papá a las 11 de la noche del sábado.

Los llamaron para comprar

Se presume que los delincuentes pudieron llegar posterior a las 11 de la noche a la casa de la familia Leal – Garveth para comprar licor; el señor José pudo salir a recibir a los clientes y tomar su pedido.

Se cree que este, luego de tomar el pedido de sus agresores, dejó en el suelo las dos botellas de licor (1 caroreña y un ron) cerca del porche, para buscar el dinero en la reja de la cerca, y allí fue interceptado.

Se sospecha que el hombre, fué obligado a ingresar a la vivienda para tal vez, quitarle otras cosas de valor y tomar otras botellas, pero por algunas evidencias encontradas dentro del inmueble opuso resistencia y fue apuñalado cerca de la puerta de la sala.

Dos botellas de licor quedaron cerca del porche de la familia Leal Garveth. Foto/ Cortesía

José Gregorio, quien se encontraba en ropa interior, salió del cuarto donde estaba y fue también herido en múltiples oportunidades, e inclusive pasaron el arma blanca por su cuello quedando su cuerpo cerca de la puerta de la cocina.

Los delincuentes dejaron varias evidencias que están siendo analizadas por el CICPC.

Elina Rosa, quedó tendida también con heridas por un arma blanca entre el pasillo y su cuarto.

Dado a las heridas y otras evidencias encontradas, se presume que los fallecidos lucharon por sus vidas.

Rebuscaron por todas partes    

Familiares relataron que la casa quedó completamente devastada, voltearon todo lo que pudieron presumiblemente buscando dinero u otros objetos de valor; pisadas de pies descalzos y otras con zapatos quedaron marcadas en sangre en el hogar de la familia.

José Gregorio salió del terminal de Coro posterior a las seis de la tarde con destino a Dabajuro luego de cargar pasajeros. Foto/ Carlos García

Los dolientes dijeron que en la casa quedaron rastros de sangre de las manos de los asesinos en las paredes, y otras partes del inmueble. Uno de ellos tuvo el pudor de usar el baño principal, dejando rastros de orina en la sala sanitaria y en algunos piezas de ropa.

Luego de realizar destrozos en la casa, y dejando a las tres personas fallecidas, los verdugos salieron del inmueble con varias botellas de bebidas alcohólicas, dinero en efectivo de moneda nacional y extranjera, un teléfono celular y algunas prendas pertenecientes a la señora Elina.

Los encontraron al mediodía

El silencio reinó en la casa, luego de la terrible masacre; en la mañana Freddy, uno de los hijos de los dueños de la casa, se acercó como de costumbre a la casa de sus padres, para darle los buenos días, y llevar a su mamá a casa de otros familiares.

La ama de casa, tuvo con su esposo tres hijos. Foto/ Carlos García

Su primera impresión fue ver el par de botellas en el porche, y la puerta cerrada, por lo que en un momento pensó que su consanguíneos estuvieron tomando hasta altas horas de la noche y estaban dormidos, al escuchar que los aires acondicionados estaban encendidos.

En ese momento se retiró para volver más tarde. Algo no le cuadraba al resto de la familia, y comenzaron a llamar a José Gregorio, uno de las líneas enviaba la llamada al buzón de mensaje de voz de inmediato, mientras que la segunda línea del teléfono doble chip quedaba repicando.

El sábado por la noche habían varias fiestas en Dabajuro.

Freddy, curioso que ya llegado el mediodía y sus padres no respondían las llamadas decidió volver a la casa, y ver qué era lo que sucedía; la puerta del frente estaba cerrada, y decidió ir por la trasera, conforme se acercó, detalló que la puerta estaba abierta, y fue donde observó el primer cuerpo de su hermano, envuelto en un charco de sangre.

Comenzó a pegar gritos y pedir ayuda, fue reflejo fue ir hasta la sede del CICPC Dabajuro y reportar el hecho, por lo que los funcionarios acudieron de inmediato y reguardaron la zona, hasta la llegada del eje de homicidios de la ciudad de Coro, para la recolección de evidencias y el levantamiento de los cuerpos.

Familiares lloraban desconcertados por la perdida de sus consanguíneos a las afueras del eje de homicidios del Cicpc Coro. Foto/ Cherry Dominguez

Eran respetados en la comunidad

Los habitantes de Dabajuro se encuentran afligidos ante la masacre más espeluznante que registra su memoria; muchos señalaban a la familia, como unas personas trabajadoras y respetuosas.

“José Gregorio siempre estaba alegre, no se le conoció cosas malas, era un buen trabajador y compañero” dijo un compañero de trabajo de la Línea Falcón Zulia.

“Confiamos en la justicia de Dios”

 “No sabemos por qué se ensañaron tan cruelmente, ellos eran buenas personas y trabajadoras” comentaba la esposa de José Gregorio, relación que dejó un fruto de tres hijas de 23, 22 y 12 años.

El crimen contra los miembros de esta familia dejó frustración en comunidad dabajurense, quienes piden justicia. Foto/Cortesía

Entre lágrimas una de las sobrina de José Gregorio y nieta de los Leal – Garveth comentó que como creyente de Dios, y como católica pedían por fortaleza y justicia divina.

“Confiamos en la justicia de Dios, y sabemos que él va a hacer justicia” apuntó a las afueras del eje de homicidios del CICPC Coro.  

Que den con los responsables

Desde el momento en que se conoció la noticia, las redes sociales, estados y grupos de WhatsApp, así como Facebook los dabajurenses, tanto los que están residiendo allí, como los que están en otras regiones del país o del mundo exigían que el caso se investigara y se diera con los responsables de los asesinos de esta familia.

Los detectives del CICPC se encuentran en arduas investigaciones para dar con el paradero de los responsables, por lo que están analizando cada rastro de evidencia que dejaron los homicidas para así llevarlos al frente de la ley y paguen por sus delitos.

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Regmy Castañeda

Periodista - Fotógrafo Creo en un futuro mejor

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