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Giovanna Olivier de Vit: “Las mujeres debemos ser auténticas”

Procura el bienestar de los demás con la fundación Luz y Hogar, la organización Anticancerosa El Buen Samaritano, la Orquesta Sinfónica Juvenil y la Sociedad
de Amigos de Paraguaná.


Entramos a la oficina de doña Giovanna Olivier de Vit, su presencia lo llena todo, no en vano Guillermo de León Calles nos aseguró que era la indicada para una buena entrevista, “dígale que va de mi parte”, nos dijo.

Como un homenaje a las mujeres en su día les presentamos este trabajo de ella, bien merecido además.

Vino al mundo en Italia, en la provincia de Venecia, el 28 de diciembre de 1935. Nació del vientre de Katerina Moro, ligada sentimentalmente a Antonio Olivier, comerciante de frutas y hortalizas, quien partió cuando ella apenas tenía siete años. Se desarrollaba la guerra, todo estaba lleno de miedo por la muerte, aunque nos apunta que su padre no murió durante la
confrontación bélica sino por otras causas, quedando su madre viuda y ella huérfana.

Crece, y jovencita se enamora de Giovanny Vit, quien debe venir a Venezuela, luego de un tiempo deciden casarse, aunque él no podía viajar a Italia para hacerlo ni ella venir al país, se casan, entonces por poder, tenía 22 años.

“Por poder, como en las novelas me decían las muchachas. Como no tenía para venir al país el centro de inmigrantes me costeó el pasaje para reunirme con Giovanny, eran los tiempos de Pérez Jiménez”.

¿Cómo asimiló una jovencita de 22 años llegar y vivir una dictadura?

No era fácil, sobre todo para nosotros porque era el año 57. Circulaban papelitos que decían.

“Portugueses para Portugal, españoles para España e italianos para el cementerio”, porque había un señor amigo del dictador que era italiano. Había toques de queda comenzando en la noche.

Una vez llega un portugués y nos dice que viene de Chacao, que están bajando a todo
el mundo de los carritos y se los están llevando presos, y mi esposo que no llegaba.

Cuando al rato lo veo que viene, lo traían los militares apuntando, caminaban entre los tanques de guerra, para comprobar si era verdad que vivía allí por La Pastora, cerca de Miraflores.

¿Cuándo se viene a Punto Fijo?

En 1958, llegamos al Hotel Caribe, luego pasamos a vivir en la Calle Argentina. Aquí conocí a un ser muy bonito como mi segunda madre, “Mamá Elvia”.

Nos conocimos un Día de las Madres, pues me ponen como tarea buscarla para que diga las palabras de apertura en el Club Italo que estaba comenzando, desde ese momento no nos separamos, hasta cuando me enfermé que estuve varios días en terapia intensiva en Caracas en una clínica, hasta cuando ella muere.

Por cierto, ella me llamaba su “bastón”, cuando mi enfermedad. Se la recomendé a Malola y a Trina Valladares, para que la llevaran a Misa, porque siempre iba conmigo.

Giovanna Olivier de Vit
Foto/ Cortesía

Una vez saliendo de la iglesia con ellas a cada lado les dijo: “ustedes serán dos, pero Giovanna sola es mejor”.

“Malagradecia” le contestaron entre risas las mujeres a esa gran dama como lo fue “Mamá Elvia”.

Nos cuenta que comienza a relacionarse con “Luz y Hogar”, organización a la que está ligada desde hace mucho tiempo, cuando el Padre Azurza pasaba y le contaba que no tenía dinero para pagar la quincena de los profesores y poco a poco se fue involucrando, hasta ocupar la vicepresidencia de la institución por la que mantiene una lucha constante.

Al igual que en la organización Anticancerosa El Buen Samaritano, la Orquesta Sinfónica Juvenil, es otra de sus trinchera, desde donde se preocupa por el bienestar de los demás, al igual que en la Sociedad
de Amigos de Paraguaná.

“Sueño con que la gente esté mejor, que no sufra, que no haya tantas cosas malas, niños pobres. Quiero ayudar a todos, pero por supuesto no puedo, no pido para mí”.

Recientemente la Orquesta necesitaba un piano de cola y a nombre de su empresa se entregó la donación.

“Hay muchos jóvenes que tienen esa inquietud musical, pero como no había ese instrumento no podían desarrollarla, hubo varias cosas en cuanto ese piano, pero déjelo así”, nos indica.

Cuatros hijos son la alegría de su vida, orgullosamente nos habla de ellos:

“Patricia es profesora de la Universidad de Los Andes, trabaja en la parte de investigación; Daniel es ingeniero en computación y pianista; Máximo, ingeniero mecánico, vive en Australia y Leonardo trabaja con su papá en el taller. Mi esposo es una excelente persona, muy buen padre y compañero”.

Usted con tanto éxito en la vida, además de ser tan luchadora, ¿qué aconseja a las mujeres?

“Sean auténticas, las mujeres tenemos que serlo, luchen por lo que quieren; los jóvenes no desmayen, que busquen siempre lo mejor para conseguir sus ideales. Los hogares necesitan más unión en la actualidad, necesitamos unirnos cada día a la juventud para traerla hacia las cosas buenas”.

Del Punto Fijo de antes recuerda con agrado la sencillez de su gente, así como la humildad.

“Aquí me quiero quedar para siempre, es el sitio donde quiero estar, me ha dado todo”.

Giovanna es colaboradora también de los Hogares Crea, Museo de Antigüedades, Ateneo de Punto Fijo, La Casa de la Misericordia, Diócesis de Punto Fijo y Pacomín, además es una próspera empresaria.

Seguros estamos que Dios nos permitirá seguir contando entre nosotros con tan extraordinaria mujer, para que siga sembrando en estas calles con su abundante bondad.

Entrevista publicada el 8 de marzo de 2009.

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Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.

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