Opinión

Repercusiones de la pandemia en la salud psico-social de los adultos mayores

Muchos psicólogos consideran que estar en cuarentena se incrementa los sentimientos de incertidumbre, angustia, al verse amenazada su salud.


El mundo se está enfrentando en este momento a una emergencia sanitaria de carácter global ocasionada por el virus que causa el COVID-19 y que en virtud de su capacidad de propagación por su fácil contagio, el 30 de enero de 2020, la OMS declaró que el brote de COVID-19 constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional y la denominó como Pandemia.

A la fecha no se tiene conocimiento de intervenciones farmacéuticas viables para luchar contra el COVID-19, sin embargo están en progreso numerosas investigaciones con el interés de atender esta eventualidad que está impactando la vida de millones de personas.

Es importante considerar que esta pandemia ha venido siendo atendida por parte de los países de distinta manera, muchos han introducido medidas de contención que incluyen cuarentena, distanciamiento o aislamiento social, cierre de escuelas y negocios, limitaciones de circulación a nivel nacional e internacional, así como orientaciones preventivas de higiene personal y comunitaria.

Lo importante es que todas estas medidas están siendo implantadas para evitar mayor afectación por la propagación, preservar la vida y por tanto es nuestra responsabilidad personal acatarlas con la mejor actitud posible.

Es imprescindible que colaboremos todos. En tal sentido, a pesar de que en Venezuela se está experimentando esta pandemia de forma distinta, debido a que en el resto del mundo existe mayor proporción de adultos mayores contagiados por este virus; en nuestro país, son los jóvenes y adultos los más afectados.

Sin embargo, es importante considerar que todos debemos cuidarnos y cuidar a los demás atendiendo las recomendaciones ampliamente difundidas por medios de comunicación social y redes sociales.

Ahora bien, uno de los efectos que deben ser considerados como de gran
relevancia son las repercusiones que las medidas de contención, particularmente la cuarentena social y el distanciamiento social, tienen sobre las personas y particularmente los adultos mayores.

Esta idea surge del hecho específico que se está observando: mayor tiempo de convivencia, como resultado de que los miembros de la familia no salen de sus hogares a trabajar, los niños y jóvenes no van a sus colegios y deben permanecer dentro de sus hogares; por tanto, la dinámica familiar se ve alterada.

Esta situación implica que deba existir una adecuación de las rutinas, acostumbrarnos a estar juntos en un mismo espacio y por tanto reaprender a convivir.

Es el momento de aprovechar esta nueva situación que sabemos que será
temporal para hacer cosas y disfrutar de momentos que casi nunca podemos vivir por el ritmo y organización de vida que solemos desarrollar.

Lo antes expuesto tiene repercusiones en las personas mayores puesto que al igual que el resto de los integrantes del núcleo familiar, deben reorganizar su tiempo y permanecer en sus hogares, compartiendo más tiempo con su familia.

Sin embargo, esta situación que debería ser vista como la ideal: convivir más tiempo juntos no fuese preocupante si lo que es normal y deseable se convierte en un hecho que incrementa las brechas existentes en los hogares.

Muchos psicólogos consideran que estar en cuarentena se incrementa los sentimientos de incertidumbre, angustia, al verse amenazada su salud, los cuales, si no son adecuadamente canalizados, pudiesen ser detonantes de actitudes negativas como rechazo, maltrato, aislamiento hacia las personas mayores.

Además señalan la necesidad de manejar las emociones e idear nuevas normas para la familia al estar más tiempo juntos en convivencia tan estrecha y prolongada para evitar los conflictos o identificarlos y abordarlos.

Por otra parte, desde la perspectiva de las personas mayores, se tiene que como resultado del proceso de envejecimiento normal, tienden a adaptarse más lentamente a los cambios, y por tanto sensaciones de incomodidad, marginación, depresión y soledad son frecuentes.

Por lo tanto, se recomienda enfáticamente que, junto con las medidas para limitar el contacto físico, establezcamos una campaña intrafamiliar para aumentar la solidaridad intergeneracional y la comunicación con las personas mayores, fortalecer los afectos, buscar formas de acercarnos.

Debemos acercarnos más desde nuestros sentimientos a nuestros adultos mayores, cuidemos especialmente nuestras emociones puesto que serán quienes permitan que permanezcamos saludables en esta eventualidad que está cambiando nuestra forma de ver el mundo exterior y nuestro interior.

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Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.

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