Sucesos

Coro| Reo de la Copeco muere de hambre y amebiasis

Un aparente cuadro de amebiasis y desnutrición llevó a la muerte a otro recluso, el quinto en un mes y 23 días.


Hay muertes de muertes, dice un preso. Todas al fin de cuentas consisten en el cese de los signos vitales, pero peor a morir de un disparo, de una cuchillada o cualquiera de las formas violentas, es la muerte lenta y esa es la que últimamente han venido experimentando los recluso de la Comunidad Penitenciaria de Coro (Copeco).

José Gregorio Garrillo Molleda, conocido como “Tico”, es el quinto y muerto más reciente en 56 días contados desde el 27 de febrero que hubo el primero deceso.

Pereció durante la madrugada de este miércoles en la enfermería del recinto, a la edad de 29 años, siendo hasta ahora el más joven esa estadística de fallecidos que los mismos presos aseguran es mayor, pero que probablemente nunca se conozca por la discreción con la que autoridades del penal manejan este tema, sobre todo porque expone las miserias y calamidades que envuelven a la población penal.

Hambre, sed y desatención

Garrillo Padilla murió porque no se alimentaba y porque la poca agua que consumía, no era tratada.

El director habría dicho respecto a la causa de muerte, que este presentaba un cuadro de amebiasis y desnutrición, lo que corrobora lo que han venido denunciando a través de tercero, los presos que en medio de la incredulidad de algunos, lograron destapar el mes pasado una olla de corrupción en torno a la negación y venta de comida a los presos, hecho que le costó el cargo y la libertad al entonces subdirector.

Además de la comida, los reclusos estarían recibiendo apenas un cuñete de agua por semana para resolver sus necesidades, esto compartida con otros interno, lo que pone en evidencia las precariedades dentro del recinto en el que se habría dejado de pasar número o hacer el conteo por regir la cuarentena a propósito de pandemia.

Mientras el director habría expuesto que el interno murió por amebiasis y desnutrición, este último diagnóstico, presente en los otros internos que han muerto y que presentaban problemas renales, de hipertensión, así como deshidratación.

Recientemente y por medio de un audio, la madre de un interno de Yaracuy, pero que esta en este recinto, denunciaba “una contaminación grandísima por el problema del agua que tenía enfermos a muchos presos”.

Reos dicen que fue «la enfermedad de moda»

No obstante, a raíz de la muerte José Gregorio Garrillo Molleda, los presos han hecho saber a tercero que creer que este murió por “la enfermedad que está de moda”.

José Gregorio Garrillo Molleda estaba preso en la Comunidad Penitenciaria de Coro (Copeco) desde el 23 de octubre del 2019 por el delito de homicidio calificado, caso llevado por el Tribunal Primero de Control de Punto Fijo según expediente IP11-P-2015-001058.

La víctima de aquel homicidio cometido el 25 de marzo del 2019 fue el criador caprino Edgar Antonio Talavera, de 43 años, a quien asesinó en complicidad con otro hombre, después que este los sorprendió hurtando uno de sus animales en el sector El Cardonal, municipio Los Taques. Registraba otros cuatro arrestos por hurto y uno por violencia.

Por este homicidio estaba preso en la Comunidad Penitenciaria de Coro el hoy occiso. Foto: Archivo
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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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