Opinión

El Baúl de Raúl | La experiencia inolvidable de Eugenio “Ñeño” González

El falconiano Eugenio German González Pulgar fue eliminado de la selección por un capricho prepotente de la Federación Venezolana de Beisbol, sin que hasta ahora se sepa el motivo y pese a que “Ñeño González logró ser el mejor en su posición de campocorto en los entrenamientos preliminares.


A veces las injusticias marcan el destino de las personas y dejan huellas permanentes, tal es el caso de aquel episodio deportivo suscitado poco antes de que se jugara  aquella Serie Mundial de Beisbol Amateur que tuvo como escenario la ciudad de Caracas en 1953.

El protagonista de tal injusticia fue Eugenio Germán González Pulgar, ídolo de la afición falconiana amante del beisbol, el cual fue eliminado de la selección por un capricho prepotente de la Federación Venezolana de Beisbol, sin que hasta ahora se sepa el motivo y pese a que “Ñeño González logró ser el mejor en su posición de campocorto en los entrenamientos preliminares.

La historia se remonta a 1952 cuando se jugó en Maracaibo el Primer Campeonato de Beisbol Doble “A”, Antonio Briñez manager de Falcón colocó a Eugenio Gonzalez en el campocorto, debido a que su titular José Ramón Higuera tenía problemas en su brazo de lanzar. “Ñeño” González en ese campeonato nacional comenzó a despertar curiosidad entre los aficionados marabinos por su tamaño y apariencia juvenil; además, su admiración creció cuando conectó el hit de oro en el noveno episodio que dejó en el terreno al equipo zuliano.  

En el año 1952 el Diario de Occidente titulaba lo siguiente: “Un niño nos dejó en el terrero”. Ese triunfo fue muy importante para Falcón, ya que representó el primer logro deportivo en justas nacionales.

A partir de ese momento la popularidad de “Ñeño” se hizo sentir; en Maracaibo todo lo hizo bien y se pensó que sería seleccionado para representar a Venezuela en el Campeonato Mundial a celebrarse ese mismo año en Cuba. Pero al terminar la jornada sucedió algo curioso, cuando fueron a revisar el fichaje se encontraron con que solo tenía 16 años de edad, esa fue su primera caída, pero entendió que eran cuestiones de reglamentos y que al menos hubo la intención de seleccionarlo.

En 1953, el campeonato Nacional Doble “A” se jugó en Barquisimeto y desde ya se hacían los preparativos para la Serie Mundial Amateur que iba a tener como escenario la ciudad de Caracas en septiembre de ese mismo año.

Como resultado de ese Campeonato Nacional, la Federación de Beisbol hizo una preselección de 94 jugadores, de los cuales solo quedaron 44 que deberían someterse a un entrenamiento previo para escoger la selección final.

Sin duda alguna “Ñeño” había quedado en la preselección después de haber hecho un gran trabajo que incluía la eliminación del marabino Alfonso Bracho, que fue el campocorto regular de Venezuela en la anterior Serie Mundial.

Al comenzar los entrenamientos se formaron dos equipos con los 44 peloteros, el conjunto “A” lo dirigía José Antonio Casanova, que de por sí sería el manager de Venezuela y como coach Luis Aparicio Ortega “El grande de Maracaibo”. El equipo “B” lo dirigía Manuel “Chivo” Capote y como asistente Benito Torres (Mister Beni).

Todos los jugadores merecían ser observados, pero era la posición de campocorto la que más atraía la atención de los periodistas que se daban cita cada tarde en el estadio de Catia la Mar, lugar de las prácticas de la concentración. Disputándose ese puesto estaban Román Vílchez del Cartografía Nacional (Marabino), “El Chino” Tang (marabino), Eugenio González (falconiano) y Luis Aparicio Montiel (marabino), quien fue incluido a última hora por la Federación, violando los estatutos que establecían como requisito para participar en este evento, haber jugado en el Campeonato Nacional de Barquisimeto.

En el primero y segundo juego de prácticas a Ñeño lo dejaron en el banco, ya con dos juegos perdidos la selección “B”, el manager Capote en el tercer encuentro colocó a González en el campocorto y en su primera aparición bateo de 4 – 4, se robó dos veces el home e hizo cuatro doble play, suficiente demostración que le valió quedarse por el resto de los partidos de práctica.

Una vez finalizado los entrenamientos, “Mister Beni” y el “Chivo” Capote se anticiparon al veredicto de la Asociación y le dijeron a “Ñeño” que había sido el mejor en los entrenamientos, pero su exclusión de la selección era un hecho consumado.

Después de eso siguió jugando pelota representando siempre a su estado natal; muchos campeonatos nacionales lo convirtieron en el mejor de los tiempos en la posición de short stop, tal como quedó registrado en los libros que recogen los récords nacionales del beisbol aficionado.

Fuente: Orlando Brett. 

Etiquetas
Mostrar más

Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar