Opinión

Experiencia y vida laboral | Confusión Subjetiva

La experiencia es la forma de conocimiento que se produce a partir de estas vivencias u observaciones.


Recientemente bajo un encuentro nada premeditado, en un gran café de la ciudad de Alhaurin de la Torre, provincia de Málaga, nos topamos con unos paisanos latinoamericanos (argentinos, colombianos y peruanos), quienes también vienen haciendo un estudio de campo en materia de inserción, intermediación y orientación laboral en Andalucía, e hicimos un análisis de casi cuatro horas ininterrumpidas (por lo ameno de la discusión de los proyectos) sobre como en términos subjetivos manejan en la comunidad autónoma (así lo percibimos), los conceptos de experiencia y vida laboral, que en cierto modo lesionan y tocan derechos de jóvenes menores de 30 años, inmigrantes, españoles retornados, parados de larga duración, mujeres víctimas de violencia de genero entre otros colectivos de interés social .

Detallamos con exactitud la orden del 26 de septiembre de 2014, concatenada con la Ley 56/2003 16 diciembre de empleo (con modificación del 25 julio de 2018), el decreto 85/2003 del 1ro de abril, la orden del 26 diciembre de 2007, el decreto ley 6/ 2014 del 29 de abril y su relación con el ODS número 8 de naciones unidas y la agenda 2030.

Percibimos una técnica muy subjetiva usada por los empleadores o captadores de personal, en cuanto a la experiencia y vida laboral, dejando claro que la orden del 2014 arriba descrita no deja vacíos en su articulado y así lo estimamos en el debate, llegando a la conclusión que ese compendio de normas jurídicas van inspiradas en derechos sociales que evitan la discriminación, realizando una mejor selección en cuanto a los técnicos que se requieren para cumplir labores propias con las características de cada puesto de trabajo en particular.

Ahora bien, todos los que compartimos la tertulia de raíces latinas y quienes buscamos la integración dentro de la sociedad española, entendemos que la vida laboral en la teoría y práctica se comprueba por el registro que lleva el SEPE cuando es dado de alta un trabajador en la seguridad social, bajo el convenio contractual la cual dio inicio a la relación laboral con el empleador.

Pero la duda con vestigios de discriminación, es como esos empleadores o encargados de la selección del personal para determinados puestos de trabajo, condicionan los requisitos a que la experiencia debe ir de la mano a la Vida laboral, siendo que el artículo 7 de la orden de 2014 nunca hace mención a ese particular. La experiencia puede estar presente en cualquier escenario bien sea de voluntariado, en colaboración, o FreeLancer (sin ser autónomo), o en general cualquier actividad ad-honorem que se pueda realizar pero sin tener signos de contrato de trabajo, la misma persona puede ir adquiriendo experiencia hasta en años.

La experiencia es la forma de conocimiento que se produce a partir de estas vivencias u observaciones. Otros usos del término refieren a la práctica prolongada que proporciona la habilidad para hacer algo, al acontecimiento vivido por una persona y al conocimiento general adquirido por las situaciones vividas, que en nada se relaciona con el formalismo administrativo de la llamada Vida Laboral.

Es entonces que ¿Cómo adquiere vida laboral un joven entre 18 años y 29 años que en ocasiones nunca ha sido contratado por algún empleador? ¿Cómo se endosan vida laboral aquellos voluntarios que en cuerpo y alma entregan su tiempo sin esperar nada a cambio pero se ven enriquecido por lo que viven en dicha actividad? ¿Eso no es experiencia? ¿Y la madre soltera que nunca ha podido darse de alta en la SS no tiene experiencia en trabajos del hogar? ¿Y los inmigrantes? ¿Y los menores ex tutelados? ¿Y los solicitantes de asilo o protección subsidiaria? Solo interrogantes para reflexionar.

A raíz de todo lo narrado vemos con total claridad como causan gravámenes hasta psicológicos por el solo hecho de mantener una rigidez que el cuerpo jurídico normativo descrito en lineas anteriores nunca señala condicionar la Experiencia a la vida laboral, cuyos actos dejan fuera del escenario a cualquier progresividad de derechos humanos, así como el atragantamiento en letra muerta a los ODS donde España es pionero. Triste y cruda realidad pero. ¡SEGUIMOS!

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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