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Consciencia a pesar del luto, recomienda sector funerario

Aunque velar y despedir a un familiar es un derecho, en el caso de positivo por COVID-19, priman condiciones especiales.


Hay muertos con suerte y otros desafortunados, valga el sarcasmo. Con suerte, los que pueden ser velados y llevados en hombros o carroza al cementerio en tanto los deudos mitigan el dolor con las expresiones de pesar entre si y amistades.

Desafortunados, los que del hospital y en urna sellada van directamente al cementerio, sin velorio y sin acompañantes, más que los sepultureros con trajes blancos, mascarillas y guantes.

La COVID-19 ha convulsionado todo y revolucionado hasta la manera de despedir a los nuestros, un mal necesario en todo el sentido de la palabra.

Así ha sido en el mundo desde el 9 de enero que falleciera en China, aquel hombre de 61 años, primero en una estadística de contagiados que en 217 días se ha cobrado la vida hasta este jueves de 745.600 personas, entre ellas 238 de Venezuela y siete de Falcón.

Mientras los fallecidos por Coronavirus van derechito al cementerio o a un crematorio, otros fallecidos de manera violenta o por alguna otra patología, son quienes están siendo velados, en funerarias o en sus hogares, ambos casos en los que se exigen protocolos de bioseguridad.

En el caso de Covid-19, el difunto va directo del hospital al cementerio o crematorio, con el mínimo acompañamiento familiar. Foto: Cortesía Necrópolis Funeral

Valga recordar que a partir de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al virus como pandemia el 12 de marzo, en Venezuela el gobierno decretó dos meses después estado de alarma para atender la emergencia, dado a que la COVID-19 había agravado el orden mundial y era necesario proteger y garantizar el derecho a la vida, salud, alimentación y restantes derechos individuales.

Aunque velar y despedir a un familiar es un derecho, en el caso de ser por la COVID-19, priman condiciones especiales.

Pandemia obligó a reajustar protocolos funerarios

El vicepresidente de Necrópolis Funeral en Coro y del Grupo Funerario Virgen de Fátima en Punto Fijo, Julio César Giliberti López, refiere que ante el estado de emergencia, el sector funerario ha tenido que adaptarse, aunque manteniendo sus dos modalidades de servicio: en sus agencias y a domicilio, ambos en casos por cualquier causa de muerte, menos por la COVID-19.

“Cuando el servicio se presta en la sala fúnebre, ponemos especial atención en las restricciones o medidas de bioseguridad, esto es en cuanto al número máximo de 10 familiares por difunto dentro de las instalaciones con una separación de un metro y todos con tapabocas”, explica Giliberti López.

Giliberti López expresa que los dolientes deben hacerse responsables en adoptar las medidas de bioseguridad cuando despiden a sus seres queridos. Foto: Necrópolis Funeral

En el caso de los velorios en domicilios, Necrópolis Funeral y seguramente otras agencias, colocan capillas móviles, sillas, catafalco y unidad vehicular.

“No proporcionamos personal que controle la entrada y salida de familiares y amistades, por lo que se hace necesario que los dolientes asuman la responsabilidad de evitar las aglomeraciones tal como contempla el estado de emergencia”, opinó.

Manifestó que “en medio del dolor y pesar, no pueden dejar de lado las medidas en cuanto al uso del tapabocas, el distanciamiento y medidas de bioseguridad, tanto por resguardo así mismo, su familia y los que asistan. Las familias deben poner de su parte y también los órganos de seguridad o prevención, para que hagan cumplir el distanciamiento y eviten la aglomeración de personas”, sugirió el empresario funerario.  

“Entendemos que estas medidas son extremas, pero necesarias. El derecho a la velación no se restringe se controlan para prevenir el contagio masivo, hay que tomar en cuenta que en las residencias conviven menores de edad y adultos mayores, quienes son los más vulnerables, es por eso que la prevención esta en cada quien”, exhortó.

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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