Opinión

Carvajal: «en dictadura se vota, se pierde, se empata y se gana»

A juicio del doctor en ciencias de la salud, Leonardo Carvajal, «hay un claro rechazo contra Nicolás Maduro y ese 80% es el que hay que aprovechar»


Frente a acontecimientos vertiginosos hay quienes solo miran al presente y futuro y olvidan el pasado necesario para entender mejor el presente y su dinámica, y terminan olvidando las realidades y sustituyéndolas por dogmas, uno de ellos que en dictadura no se vota.

“Eso es una tontería solemne porque en dictadura se vota, se pierde, se empata y se gana”, afirma Leonardo Carvajal, doctor en ciencias de la educación, con medio siglo en la docencia cumplidos este 16 de septiembre.

Respecto a si votar o no en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, el investigador y también escritor sostiene que la pelea es peleando.

«No se puede perder por forfait antes del partido. Esa pelea no la puede dar la gente que lloriquea, la que dice que va a haber trampa, la que dice que en dictadura no se vota, la gente asustada, la que está berrinchosa; la pelea se da en el terreno», afirma.

Para el autor de 11 libros de investigación, entre ellos “Noventa Miradas sobre el Chavismo: en lo económico, social, gerencial, político, jurídico e ideológico”,  habrá elecciones “porque son un imperativo constitucional; los diputados duran 5 años y su mandato termina el 5 de enero del 2021”.

Asamblea Nacional, la reconocida

Afirma que «políticamente para el gobierno también son un imperativo, ya que para conseguir fondos, incluso de los países aliados como Rusia, China y Turquía, necesitan del aval de la Asamblea Nacional toda vez que el parapeto, tan parapeto como fue la Asamblea Nacional Constituyente, no fue reconocido por el mundo y ni siquiera hizo en tres años la cosa básica  que le habían mandado que fue elaborar una constitución«.

Según Carvajal, el mundo está claro que la única es la Asamblea Nacional y el Gobierno está buscando tener la mayoría; pero en caso de que en curules quedaran más o menos emparejados, «el Gobierno tendría la voluntad de negociar acuerdos con la fracción opositora para desbloquear fondos que están por alrededor de 6 y 7 mil millones de dólares congelados o represados en una docena de bancos del mundo; incluso para acceder a ayudas y préstamos de organismos internacionales, además de apoyos específicos en contratos de convenio con las tres potencias que los apoyan«.

Venezolanos se debaten entre votar o abstenerse según y que para deslegitimar al gobierno  ¿Qué opina?

_Eso de que la abstención deslegitima, es una falacia, una tontería. No se puede tropezar dos veces con la misma piedra. Valga recordar que en el 2005 María Corina Machado y Súmate generaron una costosísima campaña de desinformación y manipulación de las conciencias a lo largo de todo ese año promoviendo  la abstención.

Y los partidos políticos fueron tan débiles, incluido uno solido e histórico como Acción Democrática (AD), en el cual Ramos Allup ha metido la pata ya varias veces, en el 2004 denunciando fraude y sin presentar una sola prueba. Y en el 2005, Allup, de primerito y un día lunes, faltando seis días para las elecciones, dijo que AD se abstendría y eso generó una reacción en cadena en los otros partidos y casi en todos ellos”.

Eso llevó a una abstención de más o menos el 74%, notable abstención  y llevó a que el 25% eligiese un parlamento 100% chavista que entonces, a lo largo de 5 años, avanzó muchísimo en el sancionamiento de leyes que garantizaban, cada vez, mayor control social, político y económico de su gobierno con pretensiones totalitarias sobre los ciudadanos y las organizaciones.

Eso llevó a que se escogiesen siempre magistrados para el TSJ chavistas, un fiscal chavista, un contralor chavista, un defensor del pueblo chavista y a que se cambiasen las leyes a su conveniencia y nombraran esos altos funcionarios CNE. La abstención, como ven, no deslegitimó al gobierno. Por eso digo que esa es una tontería.

En Colombia por ejemplo, no vota el 50% y eso no deslegitima al presidente o diputados. En EEUU, la vez pasada votaron como 100 millones de personas y ellos son 200 millones de votantes posibles; vota casi siempre el 50% por tanto. Cuando Trump ganó, lo hizo con 48 millones, ganó con apenas el 24% del ladrón electoral total. El señor se juramentó comenzó a mandar y sigue mandando, muy mal por cierto, pero no fue deslegitimado.

En las elecciones del 2005 los diputados del chavismo salieron electos con el 25% del padrón del voto y mandaron e hicieron los que les dio la gana en leyes. Esa palabra ridícula de abstención la inventaron unos ridículos al estilo de los de Súmate y María Corina Machado, y le ha comido el coco a muchísimos venezolanos.

Hay quienes consideran que por la pandemia no debería haber elecciones. ¿Es factible?

_Mi posición es que si empeoran las circunstancias por la pandemia,  habría que posponer esas elecciones al igual que se planteó que no se podía comenzar el año escolar exponiendo a niños, sino posponerlo para enero y cambiar el año escolar. En las elecciones tendría que verse, pero se da el caso en que, quienes sufragan  son adultos que tienen mayor conciencia. Y si la crítica es por colas, la gente hace cola en el mercado y cuando van a pagar. Durante la pandemia ha habido elecciones en un montón de países.

¿En cuanto estima el nivel de participación?

No soy adivino. Recién el 26 de agosto se mostraron al país las listas de candidatos: 2.000 y 3.000 personas tomando  en cuenta que cada bloque tiene  500 entre candidatos y suplentes. Serán miles de candidatos intentando motivar a ciudadanos a que voten.

¿Qué efecto va a tener eso? No lo puedo saber, pero lo que puedo decir es que las encuestas que conozco Datincorp, Delfos  de la UCAB y Datanalisis, estiman por ahora la participación 40% y 50% lo cual no es nada malo dada la feroz campaña abstencionista que grupos extremistas de la oposición han venido manejando inmisericordemente tratando de seguir manipulando sin haber hecho ningún aprendizaje de lo que ocurrió en el 2005 y 2018. No se deslegitimó a nadie sino que se perdieron espacios de poder.

Dependiendo de la participación, puede bajar o subir; pudiera llegar a 60% o quedarse en 50% que no serían malos números. Las elecciones legislativas en Venezuela del 2015 fueron muy motivadas y votaron cerca de 74%. Pero tenemos que los números son inversos y perfectos. En el 2005 no votó el 75%  y le regalamos toda la Asamblea Nacional a Hugo Chávez y en el 2015 votó el 74% y arrasamos, ganamos 112 diputados.

La campaña abstencionista tiene a actores del 2005

_María Corina Machado no aprende. Promovió la abstención en el 2005 y ha saboteado muchos esfuerzos unitarios, y sigue descreyendo de las elecciones. Son gente que está muy quemada, ella, Ledesma, y lamentablemente Juan Guaidó, y sobre todo su mentor Leopoldo López que desde el 2014 se lanzó por una línea creyendo que es una especie de segundo libertador; con una línea insurreccional de convocar manifestaciones callejeras hasta derrocar al gobierno pero nunca pasó de los linderos de Chacaíto en Caracas que es donde termina Miranda y Chacao que es el municipio más rico de Venezuela. Nunca llegó al municipio Libertador que es la Caracas más popular.

Hay gente que esta emborrachada e intoxicada con el espejismo  de que antes era con la calle, calle y calle, y luego con la abstención; después con los ridículos golpes militares como el Carlotazo, o la esperanza alocada y peligrosa y nada realista de esperar una invasión que no se va a dar y nos lo han dicho en todos los tonos y no les ha dado la gana de salir de esa burbuja fantasiosa. Espero que muchos ciudadanos recapaciten.

Dice que en dictadura se puede votar. ¿Qué ejemplos pueden dar luces a la población de que si es verdad?

_La dictadura de derecha de Augusto Pinochet en Chile, en 1988. Los chilenos dejaron de lado idea de hacerle atentados terroristas, fueron a votar y le ganaron. Y Pinochet reconoció, mordiéndose la lengua, pero tuvo que hacerlo.

Un año después en Polonia, la dictadura que tenía más de 40 años, el general Wojciech Jaruzelski tenía todo el control del aparato electoral, lo manejaba el Ministerio del Interior nada menos, un régimen dirigido por un militar, pero el comunista  Lech Walesa y su grupo, de 160 diputados, ganaron 159. Ahí se vino abajo el comunismo y empezaron a vendiese abajo el resto de comunismos.

Hay muchos casos, uno cercano en Bolivia. Evo Morales, con 12 años en el poder y postulándose de manera inconstitucional y tramposa, y obviamente con ventajismo electoral. La gente fue a votar y ¿donde está Evo? en el exilio. En Bielorrusia, Aleksandr Grigórievich Lukashenko un señor que tiene 26 años en el poder, un dictador, la gente fue a votar y el pueblo está en las calles peleando su derecho. En todos los ejemplos citados el catalizador fue el proceso de votación. Es una solemne tontería seguir con ese dogma de que en dictadura no se vota.

¿El camino a seguir es del 2015?

_Resulta incomprensible que personas que tienen una formación científica en el campo donde se prepararon se estén negando a tener una actitud científica en este asunto, se niegan a comparar y sacar conclusiones y se niega  a evaluar la propia historia venezolana.

Evalúen 2005 y si fue positivo. Ese año fue negativo para nosotros y la causa democrática mientras que el 2015 fue positivo. Ahora estamos en el 2020 y la pregunta es: ¿cuál escenario vamos va a repetir: 2005 o 2015?

¿Está el chavismo en condiciones de ganar?

_ El chavismo siempre ha usado el ventajismo en las precampañas y campañas, ventajismo del dinero, del reparto de cosas, pero ahora tiene menos dinero para repartir.

Las necesidades de la gente son mucho más generalizadas y asfixiantes y hay que considerar que el gobierno ha sufrido un resquebrajamiento de sus propias filas. Tenemos a un Patria Para Todos (PPT) y Partido Comunidad de Venezuela (PCV) , que aunque les hayan quitado sus tarjetas, no quieran votar  por Maduro. Igual el grupo Redes de Juan Barreto.

A eso se le suma que un montón de funcionarios y militares se han ido al gobierno, ex ministros; todo eso significa que hay desmoralización en esas filas, que hay mucho menos gente ganada a votar por ellos.

Lo que dan las encuestadoras es real, el apoyo de Maduro nunca subiría de un 20% y queda un 80% por otro lado, que no quiere decir que ese porcentaje sea automáticamente opositor, pero hay una parte que está ganada a votar, pero también ganada  a no votar porque aunque rechazan a Maduro, los han manipulado de no votar.

«Las necesidades de la gente son más generalizadas y asfixiantes y hay que considerar que el gobierno ha sufrido un resquebrajamiento de sus propias filas». Foto: Cortesía.

A ese grupo hay que hablarles, invitarlos a debatir y razonar. Y hay otro grupo confuso, el mayoritario allí  que está como descreído. A ese grupo hay que llegarle con una buena campaña, unos planteamientos concretos, no fantasiosos. Hay que decirle a la gente que la asamblea nacional es la llave de paso de esos recursos que necesita Venezuela para afrontar la crisis.

Una Asamblea Nacional atiende la legitimidad interna nacional ¿o es que no la tienen?, ¿o es que esos 60 países no la están reconocimiento? Y reconocen la actual Asamblea Nacional porque se eligió en el 2015, pero muchas de esas cancillerías saben y están conscientes de que el periodo se termina.

Henrique Capriles Radonski habló de la rebelión de las cédulas el 6D. ¿Qué lectura le da a lo expresado?

_ Capriles ya la matizó, aclaró y su posición se asemeja a la posición de los 60 obispos venezolanos que hablaron en agosto. Rechazan la abstención, y la rechazan porque no lleva a la nada, no llega a ningún lado; lo dicen los obispos y lo dice Capriles que ha sido el mejor candidato en dos oportunidades obteniendo 45% y 49% de los votos y eso hay que respetarlo.

Capriles llama a salir de la fantasía, de la tontería con Guaidó y su grupo que plantean que primero hay que salir de Maduro. ¡Pues no! Guaidó nos mareó a muchos venezolanos con eso del cese de la usurpación, pues la realidad demostró que no hubo ningún cese de usurpación, lo que ha habido es que Maduro se ha atornillado más.

¿Ha faltado liderazgo para encausar a la gente?

_ Hay un claro rechazo contra Nicolás Maduro y ese 80% es el que hay que aprovechar puesto que no tenemos líderes eternos. A Guaidó no lo mandaron los cielos, no lo mandó Dios, se autoproclamó un 23 de enero en una plaza con el apoyo de Trump que a los 5 minutos dijo que lo apoyaba.

Si Guaidó fracasó, que es lo que pienso, debe hacerse a un lado; no puede seguir llevando a los  venezolanos y aliados a un sector de la oposición por la vía equivocada, de decir: Maduro sale primero y después elecciones. ¡No señor!, las elecciones parlamentarias van y tenemos que hacer el mejor papel que es mantener la Asamblea Nacional.

Si Guaidó no quiere, hay un líder mejor formado que él  para desempeñar el cargo de presidente. Tanto Capriles como los Obispos coinciden en que hay que centrarse en las necesidades del pueblo y Guaidó no lo ha hecho.

Para lograr satisfacer algunas necesidades hay que llegar a acuerdos formales y serios, donde haya control de un montón de recursos regresados.

¿Qué hacemos con 1.300 millones de dólares en  lingotes en el banco de Inglaterra? Ni para uno ni para otro, ni para el pueblo que se está muriendo de hambre y necesita de ese dinero, y otros recursos en divisas que están en unos seis bancos. Estamos en emergencia, la peor de todo el siglo y hay que usarlo esos recursos.

Hay quienes desconfían del CNE. ¿Qué les dice a quienes dudan?

_El CNE me ha parecido seguro a lo largo de que comenzó la automatización en los procesos electorales, muy seguro y, no hablo de ahorita. Mi Asociación Civil  Asamblea de Educación fue invitada por el CNE, por iniciativa de Vicente Díaz en el 2006, a ser observadores oficiales.

Nos concedieron unos 500 carnés y repartimos en todo el país técnicos de nuestra y en todas desde 2006 hasta presente ha sido testigo. Ha habido irregularidades pero menores, pero nunca hemos denunciado fraude electoral. Fraude significa que usted sacó  4 millones y el otro 3 millones y ponen que el otro sacó 5 millones y usted 2 millones. Eso si es fraude y eso lo hizo Marcos Pérez Jiménez en 1952 que se votaba manualmente.

Aparte hay que mencionar que las auditorías son más amplias de las que se hacen en cualquier país. Aquí se puede  hacer auditorías en caliente en el 54% de las mesas y en otros países, por ejemplo, Brasil, donde estuve como acompañante, las auditorías  eran del 3% de las mesas.

En Venezuela el sistema es enormemente seguro. Ahora hay nuevas maquinas y hay que extremar las auditorias previas de que el Hardware y software están alineados con la seriedad científica.

«Por otro lado tenemos que considerar que si antes teníamos CNE donde la cúpula máxima tenía 4 rectores chavistas y había un solo opositor; ahora es 3-2 que es mejor que 4-1. Creo que el punto no es si el CNE es seguro o no; son tres rectores chavistas y dos opositores Gutiérrez y Morales pero con una experiencia en procesos político electorales muy superiores al de los otros tres que vienen del TSJ y tiene poca idea los mismos», finalizó.

Síntesis curricular del entrevistado

Leonardo Carvajal: Es licenciado en educación de la Universidad Católica Andrés Bello egresado en 1994 y doctorado en ciencias de la educación en la Universidad de Barcelona, España, en 1994. Cumplió 50 años en la docencia el 16 de septiembre, 23 de ellos en la Universidad Central de Venezuela (1975-1998), y 21 años en la UCAB desde 1999.

Lleva una década como investigador adscrito al Centro de Investigación Humanística de la UCAB, trabajos que se traducen en artículos de revista y libros. Ha publicado 11 libros, 8 de educación, y 3 de política y sociología. Fue presidente del Consejo Nacional de Educación de Venezuela entre 1996 y 1999, siendo el primero, no ex ministro en ocupar significativo cargo.

Entre 1997 y 1998 participó en una consulta nacional entre 60 mil personas, que generó una serie de propuestas que en su momento fueron consideradas por los candidatos presidenciales. Tuvo participación en la creación de la primera Ley Orgánica de Educación en el 2001 que entregaron a la Asamblea Nacional con 97.674 firmas de respaldo.

Aunque aprobado por unanimidad en agosto 2001, afirma que Hugo Chávez, con “con su manía polarizadora en octubre de este años”, fuera objeto de una segunda discusión y que de quedar igual, no lo refrendaría sino que le caería a batazos con el bate que le había obsequiado Sammy Sosa.

“Ahí se asustaron los diputados del gobierno y metieron en el congelador durante 8 años. No hubo ley de educación pero nos mantuvimos la antigua del 80. En el 2009 el gobierno, ya más envalentonado y mucho más totalitario se sacó una ley de la manga y en cuatro día aprobó una ley que sólo conocían seis u ocho personas del mismo gobierno”.

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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