Opinión

Asedio, Ofensiva y contraofensiva (Parte IX)

De regreso al parlamento| La comisión preliminar quedó presidida por el diputado Ángel Medina y en la vicepresidencia el camarada Julio Chávez.


Los diputados chavistas retomamos a nuestros curules de la Asamblea Nacional en desacato presida por Juan Guaidó el 24 de septiembre del 2019.

Lo hicimos bajo una lluvia de insultos, agravios e improperios que aguantamos sin pestañear.

Los diputados opositores disfrutaron un mundo vernos, según ellos, regresar con el rabo entre las piernas al hemiciclo después de 29 meses de ausencia.

Guaidó, a quien nos referiríamos más adelante como el director de debate y no como presidente de la AN, nos dio la bienvenida argumentando que nuestra presencia era un reconocimiento a la legalidad del parlamento y a su directiva y una desmentida a las decisiones del TSJ y terminó resaltando que “El supuesto desacato de la AN no existe”.

El diputado Marquina fue más allá al señalar que los diputados del PSUV habíamos perdido el fuero parlamentario al abandonar la AN en el 2017.

Esta propuesta no tuvo apoyo. Sin embargo, la respuesta nuestra no se hizo esperar.

Tania Díaz haciendo uso de la tribuna de oradores con Guaidó a su espalda, luego de aclarar que estábamos allí producto de un acuerdo de la Mesa de Diálogo Nacional en busca de la convivencia democrática, solicitó investigar al interino por sus vínculos con el grupo colombiano paramilitar y narcotraficante Los Rastrojos y mostró las fotos donde Guaidó aparece con dos de sus cabecillas armados.

Luego el aguerrido camarada Luis Marín, hoy lamentablemente fallecido, en una contundente intervención acusó a Guaidó como traidor a la patria, de asesino al propiciar una intervención armada de los gringos, de títere del imperio y paramilitar entre otros calificativos.

En descargo de Guaidó es pertinente decir que ni esa vez ni en ninguna otra donde fue señalado duramente nunca lo vi inmutarse ni perder la compostura.

Más allá de estas escaramuzas y otras más, muchas de ellas propias del debate polarizado en un parlamento, fue una decisión acertada volverá la AN porque abría, si había voluntad política, puertas para algunos acuerdos como por ejemplo la designación de una nueva directiva del CNE por las dos terceras partes de sus integrantes, vale decir, 111 diputados, cantidad que solo se lograría con los diputados de la oposición y los del Bloque de la Patria. Necesario era entonces un acuerdo.

Ambas partes mostramos interés por lograr una nueva directiva del CNE, no porque nosotros desconfiáramos de la actual, sino porque era una de las exigencias de la oposición en todos los procesos infructuosos de diálogo anteriores, que un nuevo CNE saliera de la mayoría calificada de la AN y de acuerdo al procedimiento establecido en la Ley Orgánica del Poder Electoral.

En tal sentido se propuso y se votó por unanimidad la Comisión Preliminar integrada por once diputados, siete opositores y 4 chavistas.

La Dirección Nacional del PSUV decidió mi incorporación a esta Comisión Preliminar y en consecuencia en el Comité de Postulaciones, junto a los colegas diputados William Gil, Noswli Rodríguez y Julio Chávez quien fungía como coordinador.

A pesar del normal escepticismo se generó una expectativa positiva de que se podía lograr desde la AN la designación de nuevos rectores para el CNE.

Me consta la disposición del presidente Maduro de alcanzar un acuerdo, tal y como nos lo expresó en una reunión con los integrantes de la comisión preliminar y el coordinador de la fracción parlamentaria el diputado Francisco Torrealba.

Nos ofreció todo su apoyo y nos pidió que utilizáramos toda nuestra capacidad política para avanzar.

Mientras la oposición insistía que un nuevo CNE era para unas elecciones presidenciales nosotros afirmábamos que la elecciones más cercanas eran las de diputados en diciembre del 2020 según lo establece la CRBV.

Sin duda, teníamos por delante un campo minado lleno de todo tipo de obstáculos, en especial la de sacar del desacato constitucional a la AN, un paso que anulaba todas sus decisiones en los últimos tres años.

La reunión de instalación fue muy cordial donde se expresaron la necesidad y la voluntad de llevar a feliz terminó la tarea encomendada.
La comisión preliminar quedó presidida por el diputado Ángel Medina y en la vicepresidencia el camarada Julio Chávez.

La función básica de la Comisión Preliminar es seleccionar de acuerdo a lo pautado en la Constitución y en la Ley Orgánica del Poder Electoral a los diez representantes de la Sociedad Civil en el Comité de Postulaciones para completar sus veintiún miembros.

Los diputados chavistas elaboramos para la discusión, cumpliendo las pautas de la LOPE, un cronograma completo con todos los pasos, que en 65 días concluía con la presentación a la plenaria de la cámara de las y los postulados a rectoras o rectores del CNE.

Según nuestro cronograma para mediados de enero del 2019 se podía contar con un nuevo CNE.

Le entregamos nuestra propuesta al diputado Angel Medina para su consideración. Desde ese momento comenzaron a expresarse las contradicciones dentro de la MUD.

Pasaron los días y las semanas y el Presidente de la Comisión Preliminar no convocaba las reuniones pautadas para los días miércoles de cada semana ni daban respuesta al cronograma presentado. Era evidente que le habían metido un frenazo.

En el mes de noviembre la oposición nos hizo llegar su propuesta del cronograma de actividades que con algunas observaciones aprobamos rápidamente.

En diciembre seleccionamos los diez integrantes de la sociedad civil para conformar así el Comité de Postulaciones que debía juramentarse ante la directiva de la AN.

Pero en este ínterin hubo otros acontecimientos que captaron la atención de los diputados de la oposición y del país, dejando a un lado al Comité de Postulaciones.

Desde el portal Armando info un grupo de periodistas residenciados en Colombia denuncian que los diputados opositores Richard Arteaga y Guillermo Luces de VP, Chaim Bucarán, Héctor Vargas y William Barrientos de UNT, Adolfo Superlano de Cambiemos y Luis Parra, Luis Brito y Conrrado Pérez de PJ, todos miembros de la Comisión de Contraloría, habían realizado una serie de gestiones ante la fiscalía de Colombia, el Departamento de Estado de los EE.UU. para entregar cartas de buena conducta de varios empresarios acusados de corrupción e investigados por esta poderosa comisión.

Así mismo, los señalaban de hacer un periplo por Europa con el mismo fin de limpiar el nombre de los investigados. Los partidos PJ, VP y Cambiemos expulsaron sin derecho a la defensa al los diputados involucrados.

En respuesta un grupo considerable de parlamentarios opositores liderizados por Luis Brito exigieron públicamente la rendición de cuentas de las cuantiosas sumas de dólares entregados por el Departamento de Estado a Juan Guaidó por concepto de “Ayuda Humanitaria” y su manejo dudoso reflejado en los gastos ostentosos de los principales miembros del supuesto gobierno interino tanto dentro del país como en el exterior.

Además reclamaban el destino de los fondos recaudados en el concierto de Cúcuta del 21 de febrero y denunciaban manejos dolosos en Citgo y Monomeros que llegaban directamente a Guaidó.

Humberto Calderon Berti embajador de Guido en Colombia renunció a su cargo por la opacidad del supuesto gobierno interino en el manejo de los fondos asignados. Fue un escándalo que mostró a propios y extraños la colosal corruptela de los principales dirigentes de la oposición.

El rechazo entre los seguidores opositores creció vertiginosamente mientras la credibilidad de Guaidó continuaba cayendo.

Nosotros haciendo nuestra la máxima de Napoleón de nunca Interrumpir a un enemigo cuando está cometiendo errores, nos mantuvimos al margen disfrutando el bochornoso espectáculo que evidenciaba la calaña moral de la oposición. La división y el daño político no tenía vuelta atrás.

La división opositora se iba a manifestar más concretamente el 5 de enero en la elección de la nueva junta directiva de la AN.

Esta situación terminaría por liquidar al Comité de Postulaciones y su esperado propósito.

Abortada esta posibilidad, como en varias ocasiones anteriores cuando la AN incurre en omisión legislativa por no poder cumplir con el mandato constitucional de nombrar a los representantes del Poder Electoral, le corresponde al Poder Judicial hacerlo, como en efecto lo hizo el TSJ 12 de junio del 2019.

El show del 5 de enero donde resultaron dos directivas no solo liquidó al Comité de Postulaciones sino también a la propia AN, pero de estos hablaremos en la próxima entrega.

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Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.

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