Ciencia

Cometa Halley trae hoy su propia lluvia de estrellas

Los meteoros podrán verse hasta el 7 de noviembre. Esperemos que la borrasca se haya ido antes.


Si esta noche encontramos un claro entre tanta nube y observamos el cielo con atención, podremos ver alguna estrella fugaz. Se trata de las Oriónidas, la lluvia de estrellas procedente del cometa Halley. 

Según el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), hoy es la jornada central del evento, aunque los meteoros podrán verse hasta el 7 de noviembre. Esperemos que la borrasca se haya ido antes.

Las Oriónidas son una lluvia de estrellas de intensidad moderada. Tienen una tasa horaria zenital (THZ) de 20 meteoros. Esto quiere decir que, si el punto de donde parecen surgir las estrellas fugaces en el cielo -o radiante- estuviera en lo más alto de la bóveda celeste -en el zénit-, en promedio aparecerían unos 20 meteoros por hora. Supone una estimación a lo largo de la noche de actividad máxima. Es decir, es el límite superior de intensidad que pueden alcanzar las Oriónidas.

El lugar de donde parecen surgir las lluvias de meteoros sirve para darles el nombre. En la mayoría de las ocasiones se aprovecha la constelación que queda en el radiante, la constelación de Orión en este caso. La también llamada el Cazador, parece como un reloj de arena con tres estrellas en la zona central, las cuales forman el cinturón de orión. La brillante Betelgeuse se posiciona en uno de sus extremos.

Las lluvias de estrellas se producen por el paso de un cometa, aunque siempre hay hay alguna excepción . El cometa Halley, que surcó el cielo por última vez en 1986 y no volverá a hacerlo hasta dentro de 41 años, es el culpable en este caso. La órbita de la Tierra y la del rocoso objeto pasan muy cerca la una de la otra durante estos días. Así, los restos de polvo y demás escombros dejados por Halley entran en la atmósfera, que los desintegra y produce los bellos fogonazos.

Uno de los motivos para que aumente la intensidad de la lluvia de estrellas es que el cometa haya rellenado el reguero de escombros con su paso reciente. Que la Tierra cruce justo por una parte de la masa de polvo especialmente densa, es otro.

¿Cómo ver las estrellas?

La clave para disfrutar de una lluvia de meteoros reside en observar la mayor porción posible del cielo. Árboles, montañas, edificios…son malos compañeros. Ello influye también en el uso de instrumentos ópticos como telescopios o prismáticos. No sólo no son necesarios, si no que no son recomendables. Al aumentar una parte del cielo obvian el resto junto con los meteoros que crucen por ella.

Otro punto importante es la localización del radiante. Cuanto más alto se encuentre, mejor. Si se halla bajo en el horizonte solo se verá una parte de los meteoros que “salen” de él. Hoy la constelación de Orión se asomará en el cielo por el este a partir de medianoche. El punto más alto no lo alcanzará hasta las seis de la mañana.

Por último, pero no menos importante, la oscuridad. Las fuentes artificiales de luz de los núcleos urbanos evitan que se vean los meteoros más pequeños. Gran parte de la población no puede optar a desplazarse al campo, pero algo que sí puede funcionar es tapar con las manos las farolas o las luces de las ventanas para dejar solo el cielo. La ausente Luna de esta noche dejará a su vez un cielo más oscuro.

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