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Así están los cálculos en los Estados decisivos

Los territorios que dieron la presidencia a Trump en 2016, Michigan, Wisconsin y Pensilvania, se convierten de nuevo en clave. Aunque no son los únicos.


Después de días de votación y una noche escrutinio, el duelo entre Donald Trump y Joe Biden sigue abierto. La clave ahora está en los mismos Estados que dieron la victoria a Trump en 2016: Michigan, Pensilvania y Wisconsin. Aunque hay que prestar atención todavía a otros territorios como Arizona, Nevada o Georgia. A continuación repasamos las cuentas que decidirán la elección.

Escenario central: si nada cambia en Arizona, Georgia y Nevada. Hay cinco estados con un favorito, pero con su recuento en marcha. Biden es favorito en Arizona (11 votos electorales), el segundo distrito de Maine (1) y Nevada (6), mientras que Trump sigue delante en Carolina del Norte (15) y Georgia (16). Asumiendo que estos cinco Estados no cambian, la elección se resolvería con los 46 votos electorales de tres Estados del Medio Oeste industrial: Wisconsin (10 delegados); Michigan (16) y, sobre todo, Pensilvania (20).

Los cálculos en esta situación son sencillos: ganando dos de estos tres Estados, tanto Biden como Trump alcanzan los 270 votos electorales que da la presidencia. Solemos pensar en ellos como un bloque que se mueve junto, pero no tiene por qué ser así. Los márgenes de victoria son tan pequeños (entre 10.000 y 100.000 votos) que un condado o una ciudad pueden volcar uno de ellos y dejar el resto del otro color.

El resultado en estos Estados clave va despacio. Pensilvania y gran parte de Michigan no empezaron a procesar el voto por correo hasta la noche electoral. Biden va delante en Michigan y Wisconsin, especialmente en el segundo. En Pensilvania tiene ventaja Trump, aunque el resultado podría darse la vuelta al avanzar el recuento del voto por correo: el escrutinio hasta ahora anticipa un dominio abrumador demócrata en estos votos (78% a 21%), que podría ser suficiente para neutralizar la ventaja que ahora mismo tiene Trump.

Este escenario puede cambiar si algún otro Estado cambia de manos.

Alternativa 1: si Biden gana Georgia. Trump tiene una ventaja de un par de puntos en el recuento allí, pero quedan votos por contar y su ventaja se está estrechando. Si el Estado acabase siendo para Biden, le valdría con ganar solo uno de los tres en el Medio Oeste —incluso el más pequeño (Wisconsin, 10)— para ser el próximo presidente.

Alternativa 2: si Trump gana Arizona. Biden no puede ganar sin Michigan y Pensilvania. Sin importar, en ese caso, lo que ocurra en Wisconsin. O dicho de otro modo: Trump necesita solo Michigan o Pensilvania.

Alternativa 3: si Trump gana Nevada. En ese caso, que no parece muy probable, Biden también tiene que vencer en Michigan y Pensilvania para asegurarse la victoria. Además aquí habría posibilidad de empate: si Biden gana Wisconsin y Pensilvania, pero Trump se lleva Michigan, tendrían 269 votos electorales cada uno.

Alternativa 4: si Trump gana Nevada y Arizona. En esta situación, a Trump le basta con cualquiera de los tres del Medio Oeste, y Biden solo gana si recupera todo el cinturón: Wisconsin, Michigan y Pensilvania.

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