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La AN es un modelo soberano

Para el ex constituyente, Yldefonso Finol, una AN ideal debe ser una instancia diversa, donde sus funciones y políticas respondan a las necesidades de todos.


«Si no somos capaces de formar el Estado, seremos presa de los intereses externos que desean repartirse nuestras riquezas, por eso es tan importante que tomemos conciencia y no seamos indiferente, los nuevos diputados están obligados a legitimar la institucionalidad de este poder público a corto plazo, ponerse a tono con la realidad de los venezolanos, buscar salidas para atender la emergencia nacional, de lo contrario ellos mismos se deslegitimarán al no dar respuestas».

Venezuela en 1999 instaló un nuevo modelo parlamentario en el país que tuvo como objetivo refundar el aparato del Estado, el cual venía de un sistema bipartidista; durante la primera década mostró avances hacia la democracia participativa donde la participación del ciudadano fue protagónica, pero se detuvo.

El ex constituyente, Yldefonso Finol, sostuvo que los primeros pasos estuvieron orientados a que el poder ciudadano tomara fuerza para ejercer contraloría y justicia social, por ello Venezuela superó el analfabetismo, los índices de pobreza extrema menguaron, masificó la educación y la salud, todo un conjunto de políticas sociales, legisladas para el bien colectivo.

El punto de tranca de este modelo –a su juicio- estuvo ligado a errores en las políticas económicas, el relajo de la gestión administrativa en tiempos de abundancia sin prevención hacia el futuro y el enemigo de la geopolítica, quien detectó un vigor del proceso revolucionario y se echó contra él para defender sus intereses.

— ¿Considera que está vigente el modelo parlamentario que tuvo avances?

— Si, incluso todavía puede ser útil, solo hay que evaluar, corregir y ejecutar, hay un serie de eventos que desencadenaron este panorama y la función parlamentaria en manos opositoras ha trastocado su esencia de legislar para resolver los problemas de la gente, pues renunciaron al servicio nacional para responder a los intereses foráneos, así lo convirtieron en una perturbación para el país, eso se puede corregir.

—¿Cómo sería el Parlamento del futuro?

— Yo lo veo como una instancia diversa, donde sus funciones y políticas respondan a las necesidades de todos, se amplía el número de diputados para dar mayor representatividad, esto es un reto grande porque existe una coyuntura peligrosa similar a la vivida en la guerra de la Independencia, porque está en riesgo la República.

«Si no somos capaces de formar el Estado, seremos presa de los intereses externos que desean repartirse nuestras riquezas, por eso es tan importante que tomemos conciencia y no seamos indiferente, los nuevos diputados están obligados a legitimar la institucionalidad de este poder público a corto plazo, ponerse a tono con la realidad de los venezolanos, buscar salidas para atender la emergencia nacional, de lo contrario ellos mismos se deslegitimarán al no dar respuestas».

Yldefonso Finol
Foto/ Cortesía

— Cómo sociedad ¿Qué nos hace falta aprender?

— Debemos detenernos a reflexionar, algo nada fácil pero que debemos hacer para darle paso a la autocrítica, no se han dado los espacios para debatir sobre esto, pero debe dársele el justo valor a la construcción de una sociedad productiva, una cultura trabajadora que valore el esfuerzo de cada actor, la motivación del sentido de pertenencia patriota, que nos duela este país, el venezolano debería tener un alto autoestima con respecto a los demás países porque de aquí surgió la libertad de la mayoría de Suramérica.

—¿Tiene sentido que Venezuela tenga una Asamblea Constituyente y dos Asambleas Nacionales?

— La verdad no, la ANC cumplió su tarea de dar respuesta a una situación de violencia desatada, causó su efecto porque estabilizó al país y ya debe cerrar su ciclo, pero dos AN, si fuera por mi decisión las hubiera disuelto porque utilizan el poder legal para hacer de las suyas.

— ¿Qué ha implicado esto para el país?

— La polarización, mucha ligada a la paranoia, porque han pedido hasta intervencionismo, algo que es inaceptable, porque el Parlamento es un modelo soberano pensado en la venezolanidad, en dar espacios, en ser amplios para que todos los sectores puedan conversar y dar su aporte a la construcción del país, además no se puede desestimar el grupo que se encuentra en el medio que ni de un lado ni del otro el cual también debe ser atendido, escuchado, respetado, porque la política es para el bien común, somos seres sociales por lo que debemos aceptarnos.

¿Cómo debe ser la vinculación de los partidos políticos a la hora de escoger los diputados?

— Cada organización tiene su modelo de escogencia, no obstante, yo considero que en este nivel deberían combinarse factores para hacer de los candidatos representantes preparados que puedan ayudar a las soluciones, no hablo de meritocracia, sino de que se respete la formación, la lealtad, el compromiso histórico, una fórmula de experiencia y juventud para que las representaciones sociales se sientan.

«Son tareas de envergadura las que van a sumir y por tal motivo tal debe ser su nivel de preparación para dar ideas, iniciativas, soluciones».

¿Qué cambios se pueden introducir desde el Parlamento que garanticen la estabilidad democrática?

— Para constituir una nueva Asamblea nacional debe reconsiderarse el reglamento de Interior y Debate para que los diputados puedan reunirse y trabajar, eso es lo que espera el venezolano, el ciudadano común quiere ver reuniones, investigaciones, sanciones a hechos para que no se repitan y leyes productivas para la recuperación económica, pero de la mano de la gente, que ellos sean voz, que no se aíslen ni se encierren en una oficina, sino que expresen lo que el pueblo requiere.

¿Y por donde debe empezar la nueva Asamblea Nacional?

— Como representación popular deben acudir presurosos al encuentro de la clase trabajadora para acompañar su lucha por salarios y prestaciones dignas. No bastarán las lealtades al grupo político, ni limitarse a repetir frases que de tan manidas ya fatigan.


La idea:

Se debe reiniciar la recuperación nacional desde la radicalidad político-ideológica y ética, aunque tengamos que transitar caminos heterodoxos y eclécticos en lo económico, con tal que ello redunde en mejorar las condiciones de vida del pueblo y la solvencia financiera del Estado para atender las prioridades nacionales, incluida la defensa.

Ydelfonso Finol


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Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.

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