Sucesos

Piriteños denuncian desaparición de testigo usado por la GNB

Poco más de una semana desaparecido lleva Pablo Goitía de 61 años, tras haber sido abordado por una comisión de la GNB que lo requirió como testigo para un procedimiento de búsqueda de droga en Píritu.


El miedo es una sensación natural en cualquier persona, pero en lo que respecta a los habitantes de San José de la Costa, Sabanas Altas y demás pueblos del municipio Píritu, el corazón late a ritmo impresionante y no es para menos al estar esta gente en medio de una lucha de la que no son parte, pero en las que siempre llevan las de perder.  

En tanto narcos se ocupan de mover la droga por vía marítima y aérea hacia el Caribe, como ha quedado demostrado en anteriores reseñas, efectivos militares y policiales se despliegan ocasionalmente para intentar dar con algún alijo.

En ese vaivén, se han suscitado actuaciones al margen de la ley, siembra de drogas, allanamientos sin órdenes judiciales y más recientemente desapariciones, como la de Pablo José Goitía Grimán, de 61 años.

Agricultor desde muchacho y ahora dedicado a la cría de animales, Pablo José salió el jueves 26 de noviembre a buscarle comida a unos cochinos. Había avanzado unos 150 metros de su casa y pasaba frente a la iglesia de los Testigos de Jehová, en San José de la Costa, cuando a eso de las 11:00 de la mañana, una camioneta Silverado se detuvo a su lado y de ella descendieron unos efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana que se lo llevaron, según le contó un testigo a Armando Silva, su hermano.

Otros dos hombres, uno de ellos de 65 años de edad, fueron abordados más adelante por quienes se identificaron como efectivos de la Unidad Regional Antidrogas (URIA-13) de la GNB, comisión al mando del mayor Miguel Ángel Martínez.

A los tres hombres se los llevaron, aparentemente para que fueran testigos de los procedimientos que iban a efectuar, los cuales se tornaron cuesta arriba cuando en la zona de Sauca, el convoy se atolló en el lodazal generado por las intensas lluvias aumentaron el caudal de una serie de quebradas y ríos de la zona.

Atollado el convoy, los castrenses se dividieron y con ellos los testigos, para lo que sería el rastreo y búsqueda de droga. Hasta día y medio estuvo el convoy atollado, por lo que habitantes apoyaron con dos tractores para sacarlo, para entonces el sábado.

No obstante, los guardias pasaron de regreso, ya aparentemente cumplido el objetivo, el domingo, llevándose a un solo testigo a su sede en Punto Fijo. Cuando preguntaron por Pablo José Goitía Grimán, pero los castrenses entraron en contradicción en cuanto al paradero de este.

Pablo Goitía lleva una semana desaparecido. Foto: Cherry Domínguez

Según Armando Silva, uno de los castrenses le dijo que el sexagenario se había escapado, en tanto que otro le contó que este había decidido regresarse por su cuenta.

“Ante la incertidumbre le pedimos apoyo para buscarlo, que nos dieran referencias para pedir apoyo de Protección Civil ya que podían tener lanchas, pero fueron esquivos”, apuntó.

Tanto para Armando como para una veintena de habitantes de Píritu que estuvieron buscando al sexagenario, consideran que si la GNB se lo llevó de tal sitio, lo correcto era regresarlo sano y salvo a su casa, como hicieron con el otro sexagenario que llevaron a Punto Fijo y trajeron a Píritu después de haberlo entrevistado. Agregan que era una obligación de estos, además de responsabilidad sobre todo porque el testigo es un sexagenario que estaba convaleciente de una gripe y que no estaba en condiciones de caminar por terreno fangoso.

Caso fue denunciado a Fiscalía 17

Este miércoles, debido a que habían transcurrido más de una semana de la desaparición de Pablo José Goitía, familiares interpusieron la denuncia respectiva ante la Fiscalía 17 de Derechos Fundamentales llevando como testigo al otro sexagenario que acompañó a la GNB.

Esperan que la denuncia prospere al tiempo que active a los órganos de rescate a los fines de tratar de dar con el paradero del desaparecido, así como que cese la persecución y acoso hacia los pobladores por parte de militares y agentes de seguridad.

La Unidad Regional Antidrogas (URIA) reportó haber incautado en el procedimiento efectuado en la zona, 36 panelas de cocaína ocultas en sacos y dentro de las ruinas de un rancho. No hubo detenido por ese caso.        

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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