Opinión

Comunicando valores| El amor de un pueblo a la Guadalupe del Carrizal

Los primeros pobladores de estas tierras del Carrizal demostraron su admiración.


La historia nos ha demostrado que desde que la Guadalupe llegó a estas
tierras del Carrizal, los Caquetíos, sintieron una gran veneración hacia ella.

En el folleto sobre el Rosario Caquetio Guadalupano (2019) relata: “El 27 de febrero de 1723, después de admirar el gran hallazgo en la playa, los Caquetíos, se disponen a trasladar el baúl hasta el Valle donde está asentada su aldea.

Este hallazgo causa una gran fascinación entre todos los pobladores, pues en el lienzo contemplan a una hermosa mujer que se atreve a embellecerse con lo que ellos consideraban sus dioses”.

Los primeros pobladores de estas tierras del Carrizal demostraron su
admiración para con nuestra Madre llevando el lienzo a un lugar donde ellos pudiesen venerarla.

¿Y después de esta experiencia de FE que nos han dado a conocer los
aborígenes Caquetíos, será que más nadie visitó el Valle del Carrizal?
Calixto Gutiérrez en su libro: Santa María de Guadalupe del Carrizal
(2009)nos dice: “Don Juan José de Escalona y Calatayud, fue Obispo de
Venezuela desde 1717 hasta 1729 y para esa época ya los obispos residían en Caracas. Su secretario de cámara y visita era el sacerdote bachiller Francisco Chacón. Ambos visitaron la Iglesia Parroquial de El Carrizal en 1737, es decir, apenas a unos catorce años de la fundación del pueblo”.

Siempre ha existido en esa población del Carrizal una vida eclesial, donde
los fieles siempre han venerado a “Nuestra Señora y Niña Nuestra”.

Tenemos registro que Monseñor Mariano Martí, el Obispo que visitó toda
Venezuela, también pisó el Valle del Carrizal en el año 1773.

Esto nos demuestra que hay un pueblo fervoroso que no solo participa de las ceremonias y sacramentos que nos ofrece la Iglesia Católica, sino que también se reúnen para demostrar su amor a la Guadalupe.

En el año 1928 se realizó en la Ciudad de Coro el II Congreso Mariano
Nacional convocado por Monseñor Lucas Guillermo Castillo, Obispo de Coro.

Nohé Gonzalo Gilson Reaño en una página que publica semanalmente en
Facebook llamado: Movimiento Falconiano, publica: “El congreso fue una concentración de amor a María de Guadalupe y a su Iglesia, fue un
acontecimiento importante para la Diócesis. Tuvo tanta resonancia este Congreso que hoy día se sigue hablando del tema”.

Para que este amor a la Madre de Dios se extendiera mucho más, podemos
decir que aquí jugó un papel importante los Obispos que llegaron a pastorear a esta Diócesis de Coro: Monseñor Lucas Guillermo Castillo, Monseñor Francisco José Iturriza, Mons. Ovidio Pérez Morales, Mons. Roberto Luckert y hoy Mons. Mariano Parra Sandoval.

También podemos nombrar a los sacerdotes que han embellecido esa “casita de la Virgen”: Pbro. Alejandro Cerviño, Mons. Julio Urrego
y hoy el Pbro. Arling Moreno.

Es bueno destacar en este artículo la MARCHA DE LA FE porque todos los
años se van multiplicando los caminantes que se reúnen en la madrugada desde el Parque Ferial y llegan cantando, rezando y alabando a Dios hasta el Santuario del Carrizal demostrando que quieren acompañar siempre a la Virgen Morena.

Finalizo con una estrofa de un poema que publique en mi libro: Poemas
para el Alma ( 2012) que titulé: Una Rosa para el Carrizal.

I

A ti bella Señora, hoy te quiero recitar
estos hermosos versos que no son del Tepeyac,
ni mucho menos de un indiecito
que tu elegiste para un encargo
solo soy un hombre manso que te quiere venerar.

II

Cuanto quisiera Madre acercar el mundo a ti
por eso mira con amor a los que no paran de sufrir,
encarcelados, viciosos y pecadores cúbrelos con tu manto
no lo abandones Señora, guíalos por el camino por el camino exacto.
AMEN.

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Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.

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