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Ayudar reconforta el alma

En vista de la necesidad alimenticia que presentan muchos niños en diferentes sectores de Punto Fijo, un grupo de amigos se activó para entregarles arepas y jugos, acción social que vienen realizando desde hace seis meses.


“¿Por qué en vez de reunirnos a comer o a beber, invertimos ese tiempo y dinero en hacer algo por los demás?” Pensando de esa manera surgió hace seis meses el voluntariado que realizan los hermanos Cosimo y Franco Piazzolla junto a sus amigos Néstor Guerrero, Gianluca Iorio, Alfonso Moreno, Pedro Molero, Mario Molero, Manuel Molero, Fabio, Efraín Falcón, Atilio Díaz, Freddy Jiménez y Gianluca Cadetto.

“La idea surgió un día reunido con mis amigos, que en realidad son mis hermanos y que hagamos esto nos une mucho más. Pero son muchos más los que nos apoyan de alguna manera y sin ellos esto no sería posible”, expuso Cosimo Piazzolla, cuya acción social consiste en repartir comida en zonas de Punto Fijo donde existe mucha necesidad, principalmente a niños.

Entrega de arepas: Muchos niños y personas necesitadas se han beneficiado con esta acción social.

“La miseria no la merece nadie, sea quien sea, menos unos niños que deberían estar aprendiendo, estudiando o jugando y no buscando comida en un basurero, por eso la acción social que hacemos va dirigida fundamentalmente a ellos que son los más vulnerables ante esta situación que atraviesa el país y nuestra ciudad”, argumentó.

A propósito, han atendido a los niños de los sectores Bicentenario, Las Piedras y Tiguadare superando las mil arepas y los mil jugos en cada jornada, “hemos llegado a entregar hasta 2.000 comidas, acción con la que queremos llevarles alguna esperanza de que Dios está ahí y nunca los dejará solos. Sabemos que con eso no acabaremos con el hambre, pero estoy seguro que nos sentimos más llenos haciendo esto que haciendo cualquier otra cosa. Ya tenemos seis meses haciéndolo y nos causó tanto impacto que decidimos hacerlo dos veces por mes”, destacó.

Ayudar reconforta el alma
Foto/ Cortesía

Cosimo aclaró que ellos no son políticos, una fundación o forman parte de un grupo de la iglesia, “tampoco somos millonarios ni grandes empresarios, somos como tú, cómo tu vecino y como cualquier persona que tiene y siente a Dios en su corazón, y por eso queremos hacer sentir que hay personas que aún sienten empatía, que todos somos hermanos y que de alguna manera sabemos lo que es ese dolor de tener días sin comer”.

El mayor aprendizaje que ha dejado esta experiencia en sus vidas es el acercamiento con Dios y por eso esperan que muchas más personas y empresas se sumen a tan noble causa. “Es increíble cómo Dios ha estado presente en todas las actividades y cómo reconforta nuestra alma el servir a los demás; solo hace falta hacer y dejar de pensar que lo harás algún día, lo que puedas invertir Dios te lo regresará multiplicado y si nos unimos todos poco a poco podremos cambiar esta realidad tan fea que azota a nuestros niños. Debemos dejar de hacernos los ciegos, ayudemos y sirvamos sin esperar recibir nada a cambio; no tienen idea de lo mucho que esto llenará y reconfortará sus corazones”, exhortó.

Felicidad: Este niño salta de la alegría solo porque le dieron un jugo; lo que para muchos puede ser una pequeñez, para él es la gloria y eso nos invita a reflexionar.

La frase

Es increíble cómo reconforta nuestra alma el servir a los demás.

Cosimo Piazzolla

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Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

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