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Ramón Guillermo Aveledo: “La brújula es el bien común”

Desde su punto de vista y tomando como referencia lo manifestado por el papa Francisco, los políticos en esta nueva realidad deben recordar que el propósito de conducir a un pueblo es “servirle con lealtad y honradez”, dijo.


El quinto capítulo de la tercera encíclica del papa Francisco denominada Fratelli tutti (Todos Hermanos en español), se lo dedica a la política, afirmando que “para hacer posible el desarrollo de una comunidad mundial, capaz de realizar la fraternidad a partir de pueblos y naciones que vivan la amistad social, hace falta la mejor política puesta al servicio del verdadero bien común”.

Esta tarea parece sencilla, pero “desgraciadamente, la política hoy con frecuencia suele asumir formas que dificultan la marcha hacia un mundo distinto”, lamenta el pontífice en dicho documento.

“Su diagnóstico del presente es crudo”, sostiene el dirigente político y exsecretario ejecutivo de la Mesa de La Unidad Democrática (MUD), Ramón Guillermo Aveledo, en su artículo denominado “La mejor política”, donde destaca que el Papa critica la “división binaria” entre polos que buscan desacreditarse o exaltarse.

Guillermo Aveledo: “Conducir a un pueblo nunca está separado de su propósito que es el bien común y de los medios lícitos para alcanzarlo”.

Además, “nos advierte que la capacidad del liderazgo para interpretar el sentir de un pueblo es insana ‘cuando se convierte en la habilidad de alguien para cautivar en orden a instrumentalizar políticamente la cultura del pueblo, con cualquier signo ideológico, al servicio de su proyecto personal y de su perpetuación en el poder’. Esconde, como el liberalismo absoluto, un ‘desprecio a los débiles’”, expuso.

Entre tanto, en su artículo “La política es servicio” sostiene que el liderazgo debe ser capaz de interpretar esos sentires y esas dinámicas para “ser la base de un proyecto de transformación y crecimiento”, aunque considera que “también se manifiesta la degradación de un liderazgo popular en el inmediatismo”.

Guillermo Aveledo recordó que el propósito de conducir a un pueblo es “el bien común y de los medios lícitos para alcanzarlo. El fin no justifica los medios, los ordena. La brújula es el bien común, servirle con lealtad. La rectitud de ánimo e integridad en el obrar es lo que llamamos honradez”, reflexionó.

A propósito, citó las palabras sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo planteadas en la constitución apostólica Gaudium et Spes, de 1965, donde exhorta a quienes se desempeñan o desempeñarán en el “arte tan difícil y noble que es la política”, a prepararse para ella.

“Procuren ejercitarla con olvido del propio interés y de toda ganancia venal. Luchen con integridad moral y con prudencia contra la injusticia y la opresión, contra la intolerancia y el absolutismo de un solo hombre o de un solo partido político; conságrense con sinceridad y rectitud, más aún, con claridad y fortaleza política, al servicio de todos”, reza parte del texto.   

A juicio de Aveledo, la interpelación de esta nueva encíclica papal “nos invita al pensamiento, la conciencia y la acción”, dice en su artículo denominado “Todos Hermanos”.    


La frase:

El fin no justifica los medios, los ordena,

Ramón Guillermo Aveledo.

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Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

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