Espectáculos

¡Escándalos monárquicos! De la corona al exilio

Hasta las familias reales pueden ser salpicadas por la avaricia, la codicia, la lujuria y todos aquellos actos impuros e ilegales.


Nadie imaginaría que una corona real guarda detrás escándalos que la han hecho tambalear, en los que hasta la ley podría intervenir y darle una lección a quien verdaderamente debería ser el ejemplo a seguir de su nación.

Es así, como la imperante imagen de distintos monarcas se ha visto empañada e incluso señalada de tener poca credibilidad, después de protagonizar una polémica que lo haya llevado a ser la comidilla de la prensa y hasta de su propio pueblo.

Casos como el de la hermana menor de la reina Isabel II de Inglaterra, la princesa Margarita de Windsor (+), considerada como “la rebelde”, no podrán ser olvidados, por ser personas que sin duda, dejaron una “mancha” en la sultana monárquica.

Pero en un vistazo a casos más actuales, se puede comenzar con el toples de la duquesa de Cambridge Kate Middleton, quien en 2012 fue capturada por los paparazzis en las playas de Provenza, una costosa localidad francesa, en la que ella junto a su pareja, el príncipe William, vacacionaban en ese momento.

Solo con un diminuto bikini y los senos al aire, Middleton fue protagonista de una serie de fotografías publicadas por la revista del mencionado país europeo, llamada Closer, editorial a la que años más tarde, les salió muy cara esa publicación.

Tras una pelea legal de los monarcas contra la empresa informativa, el juez del caso determinó que Closer debía cancelarles 190.000 euros: 100.000 por haber publicado las fotos y 90.000 más por violar la esfera privada de los consortes.

De allí nos remontamos al caso de los grandes lazos de amistad que tuvo el príncipe Andrés de York y el fallecido empresario Jeffrey Epstein, quien fue encarcelado tras varias demandas por “tráfico de menores” y por “depredador sexual”, hecho que de inmediato salpicó al mencionado royal inglés.

Fue en noviembre de 2019, cuando este monarca abdicó a sus funciones reales después del escándalo que lo ponía en jaque y, tras una turbulenta entrevista con BBC Newsnight, que en vez de sopesar los rumores, dejó más cabos sueltos, pues sus declaraciones no dejaron claro lo que el mundo quería o, mejor dicho, debía oír.

“Le pregunté a Su Majestad si podía retirarme de los deberes públicos y ella me ha dado permiso. Sigo lamentando sin ambages mi errónea relación con Epstein (…) su suicidio dejó muchas preguntas sin respuesta, particularmente para sus víctimas, y expreso mi más profunda compasión con cualquiera que se haya visto afectado y que esté buscando la forma de seguir adelante”, dijo previo a renunciar a sus funciones, el hijo de la reina Isabel II de Inglaterra.

Cuando se destapó esta olla, una mujer proveniente de California, Estados Unidos, de nombre Virginia Giuffre aseguró a la BBC One, que el citado príncipe había abusado de ella sexualmente en tres ocasiones y, que este caso estaba relacionado a las víctimas del fallecido empresario Jeffrey.

Días más tarde, el hijo menor de Felipe de Edimburgo desmintió esta información y aseguró que la foto que Giuffre mostraba como prueba de su denuncia, era mentira, a su juicio “nunca la conoció”.

Hasta ahora se desconoce el paradero de este caso, de hecho, varios medios ingleses asumen que tal vez haya tenido un desenlace secreto, por tratarse de un monarca.

Por otra parte, el caso Megxit no puede quedar por fuera de este escandaloso especial. Los duques de Sussex, Harry y Meghan, quienes decidieron abandonar también sus inmunidades reales, lo que ocasionó un gran escándalo, con el que señalan incluso a Isabel II de ser una de las culpables, pero estos son solo rumores.

Fue en enero de 2020, cuando ambos hicieron formal su misterioso retiro de las filas de la corona británica y, se mudaron a Beverly Hills, Estados Unidos, junto a su pequeño primogénito Archie, sitio en el que en ciertas ocasiones la exactriz ha denunciado invasión a su privacidad.

“Después de muchos meses de reflexión y discusiones internas, hemos decidido hacer una transición este año y empezar a dar un paso atrás hacia un nuevo puesto en esta institución. Nuestra intención es dejar de ser miembros senior de la Familia Real y trabajar para ser independientes financieramente mientras seguimos apoyando por completo a su Majestad la Reina”, citó la pareja en comunicado oficial en dicha fecha, difundido en redes sociales.

Un repentino discurso que no ha sido cambiado desde entonces, pero sí ha dejado un sinsabor a propios y extraños, pues hasta ahora, muchas son las dudas que no se han despejado al respecto, por sus propios protagonistas.

Una hija bastarda

De Inglaterra nos trasladamos a Bélgica y así, repasamos la noticia que conmocionó a dicha país. Es justamente el caso del rey Alberto II de la citada nación, quien tras casi siete años de lucha, confirmó que tuvo una hija fuera de su matrimonio.

Este belga llevaba una batalla legal con su consanguínea desde 2013, cuando esta aseguraba que era su hija pero él lo negaba, tan arduo fue el proceso que la corte de la mencionada región europea solicitó al emérito realizarse las pruebas de ADN pertinentes, para comprobar o desmentir la comentada paternidad, que tiempo después resultó positiva.

“Su majestad el rey Alberto II ha tomado nota de los resultados de la muestra de ADN que presentó a solicitud de la Corte de Apelación de Bruselas. Las conclusiones científicas indican que él es el padre biológico de la señora Delphine Boël“, reza el comunicado que difundieron los medios internacionales a principios de 2020.

Un exilio inesperado

España vio “escapar” de su tierra al rey Juan Carlos I en agosto de 2020, hacia los Emiratos Árabes, en la búsqueda de su “tranquilidad”, después de protagonizar uno de sus tantos y mayores escándalos, ligado a presuntos fondos fraudulentos de los que este se habría aprovechado.

Un pleito legal que se formó después que en 2018, comenzaran a investigar al emérito desde Suiza, donde consiguieron dos fundaciones con cuentas en dicho país europeo; una de ellas de un primo lejano del citado monarca abdicado, en la que habían registros de pagos de vuelos privados para él y su examante Corinna Larsen, según publicaciones de medios internacionales.

Así mismo, la otra organización sin fines de lucro, es la panameña Lucum, en la que aparecían como primeros beneficiarios, Juan Carlos I y su hijo Felipe VI, sostienen las informaciones de editoriales como ABC.

Pero esto no fue todo, el año pasado dos agravantes más se sumarían al caso, uno: que el rey retirado en 2014 y su familia, habrían utilizado tarjetas de crédito (TDC) con fondos opacos procedentes del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause que están siendo investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo.

Dos: las supuestas coimas que recibía del AVE de La Meca, además el uso de otra TDC, de la que igualmente se beneficiarían, tanto él, como su familia.

En su desespero por salir airoso y de forma expedita de este oscuro asunto, Don Juan adelantó al fisco de su país en diciembre pasado, una comisión de $820 mil dólares, equivalentes a 678.393 euros, con motivo de realizar una declaración extraordinaria frente a este caso, que le salvaría el pellejo y de la que aún no se sabe el dictamen.

Hasta ahora no se tiene claro qué sucederá con el esposo de Sofía, aquel que además de sonrisas, también le regaló muchos dolores de cabeza a su familia, con cada uno de sus escándalos, desde infidelidades, casería agresiva de animales y desajustes financieros.

Con todos estos casos, queda claro que hasta las familias reales pueden ser salpicadas por la avaricia, la codicia, la lujuria y todos aquellos actos impuros e ilegales, que ellos mismos detractan.

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Josmary Escalona

Periodista principalmente de la fuente política que también hace diarismo, entrevistas y trabajos especiales sobre temas que la población desea conocer.

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