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Olga Noguera: la educación online no puede dejar de ser humana

A  juicio de la profesora Olga Noguera, exdecana del área de Educación de la Unefm, es el momento de cambiar los patrones tradicionales de educar sin perder la calidad. “La educación evolucionará a medida que todos los actores involucrados en ello evolucionen”, sostiene.


Se asume que un docente debe ser bueno en lo que hace y cómo lo hace, afirma la docente y Magister Scientiarum en Administración de la Educación Básica, Olga Noguera. No obstante, debe poseer ciertas cualidades que lo hacen ser un buen educador.

“Debe tener dominio del saber, que son los conocimientos y de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), que actualmente debe reforzar; ser creativo e interesante, porque cuando uno hace de su clase algo novedoso siempre logrará una atención por parte del estudiante; ser humilde, humano, estar formado en valores y resiliente; asumir conscientemente su rol de orientador o de guía y la autoridad de su grupo desde el respeto para poderlos motivar, generar confianza dentro de un diálogo asertivo y una escucha empática”, expuso la ingeniero agrónomo de profesión.

Olga Noguera: “Si bien todos somos vulnerables ante esta nueva normalidad y estos tiempos no son fáciles, tampoco tienen que ser difíciles”.

—Y ¿Cómo se consigue esa motivación en los estudiantes?

—El hecho educativo debe desarrollarse en un clima de confianza y normas de convivencia. Debemos dejar que los estudiantes sean ellos mismos sin descuidar la educación adecuada para llevarlos a descubrir sus potencialidades; escuchar con mucha empatía y humanidad sus juicios de valor sobre algunos aspectos de la vida, y motivarlos a que cada día sean mejores. Hay que demostrarles que son valiosos; en estos tiempos de vulnerabilidad los docentes tenemos que ser más humanos para que puedan confiar y creer en ellos mismos, logren sus metas y sean exitosos en esta vida.

La exdecano del Área de Educación de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Unefm) sostiene que el hecho educativo debe ser de acompañamiento, solidaridad y bienestar para el estudiante, recordando que cada uno es diferente. Recomienda establecer roles, asignarles tareas pequeñas y motivarlos a realizarlas desde sus competencias, alentándolos a que puedan lograrlo si confían en su potencial.

“Hay una cosa muy importante en la educación actual y es que a pesar de ser a distancia no puede dejar de ser humana, porque los maestros son los que te van a formar y a direccionar; en tu casa se te dan los valores, pero estos son reforzados en la escuela”, destacó.

—¿En qué aspectos debería mejorar la educación para hacer frente a los nuevos retos de la COVID-19?

—Debemos desaprender para comenzar un nuevo aprendizaje más idóneo a los nuevos retos que la sociedad demanda. El docente debe ser autodidacta, capaz de asumirse como una persona y profesional que está dispuesto a aprender diaria e incansablemente para superar sus propias barreras. Aunado a ello, es el momento de ser más humano, sincero y cambiar radicalmente esos patrones tradicionales de educar; debemos estar comprometidos con nuestra labor de formadores de ciudadanos conscientes de un rol en la nueva normalidad.

—¿Cómo cree que evolucionará la educación en los próximos años?

—Debe evolucionarse hasta lograr las grandes comunidades de docentes que trascienden fronteras físicas para que a través de la conectividad logren ese intercambio de saberes que permita asumir los cambios, retroalimentarse y sobretodo monitorear el hecho educativo desde varios contextos.

No obstante, la profesora Olga destaca que hay un aspecto que los hace vulnerables en esta evolución: el acceso a la tecnología en los lugares remotos de los centros poblados o ciudades, lo cual puede ser un aspecto negativo de este cambio e influir en la deserción.

—¿Cómo debe ser la relación entre los padres y docentes?

—Debe ser más cercana, individualizada, consciente y humana; se debe llegar a un clima de colaboración y no solo de asignación de tareas, se les debe explicar al muchacho; el maestro tiene que ser consciente que no todos los representantes tienen un dominio conceptual ni emocional para sentarse con los hijos a realizarla. Si bien están en la obligación de ser copartícipe del hecho educativo e ir de la mano con el docente, este también tiene que estar claro que aunque sea una clase a distancia debe mantener su presencia ya sea por Google Meet, Zoom u otra plataforma.

«Además, debe revisarse en consenso la cantidad de actividades que están enviando y las estrategias que permitan combinarlas con la tecnología para que sean divertidas, dinámicas y le den sentido a lo que ellos están haciendo. Debemos buscar la armonía entre docentes, representantes y alumnos, y eso debe bajar la tensión; sé que no es fácil, he escuchado de padres que han perdido hasta la calma y por eso una de las figuras que se está rescatando a mi criterio con esta nueva normalidad es la figura de la institutriz, una persona especializada para que se encargue de los muchachos en casa a pesar de la pandemia.

—Ben Johnson, educador mexicano, propone cambiar el término maestros por ingenieros de aprendizaje, ¿está usted de acuerdo? 

—Yo me inclino más hacia una preparación docente más innovadora, creativa e impregnada de mucha humanidad. Yo creo que no es cuestión de cambiar un nombre por otro, es darnos cuenta que la manera de enseñar ha evolucionado y que quienes debemos de asumir con bastante coraje la manera de cambiar el arte de educar, somos nosotros los mismos educadores, porque tan sencillo como que el individuo de estos tiempos no tiene ninguna semejanza con el de hace 10 años y partiendo de eso es que nosotros debemos ser muy ingeniosos para poder calar y ganar la atención diaria de nuestros estudiantes, y llevarlos al éxito.

Para la aspirante a Doctor en Educación Ambiental en el Pedagógico de Caracas, Universidad Pedagógica Experimental “Libertador” (Upel), es muy importante desaprender lo que habíamos aprendido para aprender nuevas cosas; “no es cuestión de cambiar un título de maestro por ingeniero del aprendizaje, porque el ser maestro va más allá de los meros contenidos, es ser personas, dar el todo por el todo y amar a nuestros semejantes”.


Claves para un buen aprendizaje:

-Involucrar lo afectivo, cognitivo y social en el proceso de aprendizaje en cada etapa del ser humano.

-Estimularlo a diario y de una forma positiva.

-Ser cuidadosos para fomentarlo desde lo asertivo, lo confiable y lo seguro.

-Debe ser un acto amigable, cercano, con sentido de utilidad para la vida.

-Centrar las bases en el conocimiento previo que trae el estudiante y desde allí involucrar uno nuevo para originar un nuevo aprendizaje.


Perfil:

-Ingeniero Agrónomo.

-Magister Scientiarum en Administración de la Educación Básica.

-Capacitación Pedagógica Para Profesionales No Docentes.

-Exdecano de Educación de la Unefm (2018-2019).

-Exjefe del Departamento de Ciencias Pedagógicas de Ciencias de la Educación de la Unefm (2018).

-Aspirante a Doctor en Educación Ambiental en el Pedagógico de Caracas-Upel.

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Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

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