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Yamila Rojas: se ha aprendido a usar el teléfono de manera racional

La profesora dice que si bien la tecnología ha sido una gran aliada en medio de la pandemia, se han desarrollado nuevas estrategias para aminorar el uso del celular y no afectar la salud física ni mental de los estudiantes y docentes.


La coordinadora de Media Técnica y de Pasantías de la Unidad Educativa Colegio Nazaret Fe y Alegría, en Punto Fijo, Yamila Rojas, es consciente de las repercusiones negativas que tanta exposición al celular, computadoras o tabletas para garantizar la educación ‘online’, puede acarrear a la salud de los estudiantes.

“Esta modalidad ha afectado a la salud porque implica estar toda una mañana metidos en el celular, ya que por lo menos en el caso de Fe y Alegría los estudiantes deben estar activos desde las 7:00 de la mañana hasta las 12 del mediodía en bloques de dos horas por cada materia y después del horario de clases deben seguir investigando, lo cual puede afectar el aspecto físico-biológico, la columna, la vista, que sientan dolores de cabeza, etc., porque la utilidad del teléfono celular ahora es aún mayor”, reconoció.



Yamila Rojas: “Hemos conseguido aminorar el uso del teléfono para la entrega de actividades por salud y para facilitar las cosas; mientras nuestros profesores de Orientación y Convivencia trabajan la parte socioemocional de los estudiantes”.

Pero esto no solo afecta a los estudiantes —aclara la docente—, los adultos actualmente también tienen una mayor exposición a estos dispositivos, ya que “toda la familia se ha involucrado más en todo el proceso educativo y los representantes que no lo hacían, ahora se han engranado obligatoriamente en todo este aprendizaje para que el muchacho rinda bajo esta nueva modalidad”, destacó, aunque al mismo tiempo hizo la salvedad de que así como hay padres responsables, hay otros que se han involucrado tanto que “le hacen todo al muchacho o pagan para que se lo hagan en las tareas dirigidas, es un fenómeno que está ocurriendo, así que su participación es solo para tomarle la foto a las tareas y pasárselas al profesor, es asombroso”, rechazó.

Estrategias para mejorar la experiencia

Ante esta situación, el colegio ha implementado una serie de estrategias para mejorar la experiencia y mantener la calidad de la educación. A parte de los grupos de WhatsApp que se crearon para enviar la planificación y mantener la interacción, habilitaron la Cartelera Pedagógica, ideal para quienes no tienen teléfono o deseen disminuir su uso.

Estrategia: Ahora los padres que prefieran pueden acercarse al colegio para copiar las actividades asignadas en la Cartelera pedagógica; en la semana de cuarentena solo acude el personal docente para planificar.

Además, en el caso de las materias prácticas (matemática, física, química, álgebra, contabilidad, etc.), Rojas indica que es complicado explicar una clase en un minuto de video, por lo que han optado por ofrecer asesorías presenciales en pequeños grupos, “hemos ido mejorando las estrategias siempre en beneficio del estudiante, porque también hay algo cierto y es que aun cuando hay interacción entre el profesor y el estudiante por los grupos de WhatsApp, sigue siendo necesario el contacto personal para identificarse entre sí”, destacó.

—Ustedes los profesores, ¿También han visto afectada de alguna manera su salud con tanta exposición al celular?

—Sí y las consecuencias no solamente han sido físicas porque ha afectado la vista y la cervical, también hay un desgaste mental y ha pegado en el bolsillo, porque si el docente no tiene wifi tiene que usar los datos de su teléfono y ahora estos se consumen más rápido, así que deben estar comprando paqueticos y es una renta que no se puede mantener a la larga, además hay profesores que no tienen ni un celular. Ante esta situación, Fe y Alegría optó por asignarle un teléfono corporativo a cada coordinación y una computadora, de manera que el profesor puede venir al colegio en su hora de clase para hacer uso de esos equipos y al terminar lo devuelve. Gracias a Dios han sido muy conscientes y nos han ayudado, pero en los colegios públicos ¿cómo hacen?

—¿Cómo manejar esa ansiedad?

—Nosotros trabajamos la parte socioemocional con nuestros estudiantes desde Educación Inicial hasta Sexto Año, al principio y final de cada clase; se le pregunta qué aprendiste, cómo lo aprendiste, cómo te sentiste, porque para Fe y Alegría esto es importante y lo que se busca es bajar el nivel de ansiedad y presión que genera el uso de la tecnología y redes sociales en la educación por los problemas de salud, conectividad, consumo de datos y electricidad que ya todos conocemos; los profesores por los grupos de WhatsApp envían ejercicios de respiración para concentrarse en la clase, recomendándoles que respiren y se sienten en un lugar tranquilo.

—¿Estos altos niveles de estrés han repercutido negativamente en el índice académico de los estudiantes?

—A pesar de este caos para adaptarnos a esta nueva modalidad, el nivel académico de nuestros estudiantes se ha mantenido; ciertamente ha habido algunos que han quedado como rezagados, pero como en general el nivel de exigencia ha sido mayor, ahora vemos que más bien los muchachos se han preocupado más por estar y por participar; incluso el mismo representante ahora está más pendiente de las tareas asignadas y cuando les parece que son muchas nos lo manifiestan o si se complican para entregarlas todas a tiempo, nos lo participan para que les demos chance de ponerse al día; han tenido que engranarse y participar de cada una de las tareas que se asignan y yo creo que eso ha sido vital para que esta educación a distancia pueda tener éxito.

—¿Todo ha sido negativo en el uso de la tecnología?

—Aun cuando hemos visto algunas desventajas en el uso de estos recursos tecnológicos, también hay su lado positivo y es que los muchachos han comprendido que van más allá de tomar fotos, chatear o ver videos en Youtube; han ampliado su uso y ahora los ven como necesarios para su aprendizaje, así que los cuidan mucho más y hasta buscan la manera ahorrar los megas para poder enviar sus actividades escolares en el tiempo establecido; han tomado conciencia de que deben hacer un uso más racional de su teléfono celular y eso ha sido beneficioso.


Hay profesores guías que manejan dos grupos de WhatsApp: uno con los estudiantes y otro con los representantes para que estos le hagan seguimiento a la planificación, pero se respete la interacción estudiante-docente como ocurre normalmente en el aula de clases.

Yamila Rojas.

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Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

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