Especiales

Daniel Villa: “Es el momento de la negociación para avanzar”

El presidente de Fedecámaras Falcón, Daniel Villa, sostiene que “si queremos relanzar las empresas de servicios públicos, hay que invitar al sector privado para conversar primero sobre cómo el aumento de las tarifas lo afecta y luego llegar a un acuerdo”.


A juicio del presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) Falcón, Daniel Villa, el sector empresarial del estado se siente contra la pared tras el aumento de las tarifas en los servicios públicos e impuestos municipales.

“Este incremento incide en nuestros costos operativos porque venimos de una hiperinflación y una situación económica terrible, la peor en América Latina y además de eso vivimos una situación de pandemia donde las ventas han disminuido, sobre todo en este esquema 7+7 que es inútil y paraliza el corazón de la productividad en Venezuela”, repudió.

En materia de servicios públicos, explicó que durante muchos años este tema se descuidó por múltiples razones, entre ellas, ser un país con bonanza petrolera, “así que todo lo que hacía falta salía del Estado venezolano y además, se creó una cultura de populismo que tendría un costo político y afectaría la próxima elección en detrimento del sector público, ya que muchas empresas fueron estatizadas y centralizadas en muchos casos, cuando ya habíamos avanzado mucho en la descentralización, como las de agua, energía eléctrica y conectividad que llegaron a ser eficientes en una oportunidad en el estado Falcón, pero aunque hubo una inversión sobre todo en transmisión y en generación, no hubo mucha transparencia y terminamos con unos servicios deficientes. Y cuando la enfermedad se hace grave los costos son mayores, no es lo mismo hacer una inversión para mantenimiento que para rehacerlas prácticamente”, lamentó.

Daniel Villa: “Fedecámaras y el gobierno nacional han conversado recientemente sobre los puntos en los que debemos tener acuerdos y no donde tenemos desacuerdos”.

Esta situación conllevó, de acuerdo con Villa, al aumento de las estructuras de costo y además de pagar más por los servicios, “tenemos que pagar cisternas, comprar plantas eléctricas, otro camión para el gasoil y buscar un transporte para garantizar que nuestros trabajadores lleguen a sus puestos de trabajo, y retornen sin dificultad a sus hogares; estamos asumiendo cosas que nos corresponden y cosas que no nos corresponden”, acotó.

—¿Cuál es su propuesta entonces?

—Si quieren reflotar estas empresas públicas deben invitar al sector privado, porque con todas estas dificultades con los servicios públicos y en medio de esta situación terrible que parece una economía de guerra y no una guerra económica, nosotros seguimos de pie, luchando, con las santamarías arriba y las puertas abiertas, entonces algo de experiencia debemos tener en medio de esta crisis. Hay que ser humildes en todo esto y reconocer dónde hemos fallado para que podamos avanzar, porque si no lo reconocemos vamos a seguir en el mismo lugar; nosotros hacemos un llamado a que de forma racional, sensata y humilde podamos ver el país de otra manera.

—Pero no solamente es el aumento de las tarifas de los servicios públicos, también de los impuestos municipales (…)

—Parece que el sector público, sobre todo las alcaldías, se acostumbraron a los tiempos de bonanza y siguen gastando como si el barril de petróleo estuviese en 100 dólares; no han hecho los ajustes que tienen que hacer en austeridad y siguen manteniendo un estilo de gobierno como si las cosas no hubiesen cambiado. Entonces como ya no hay esa entrada de recursos, ahora miran a las empresas para sacar de estas lo que ya no perciben por situado constitucional o créditos adicionales; eso es un gravísimo error y también me vuelvo a circunscribir al sector privado, porque nosotros hemos entendido que debemos hacer sacrificios, ya que no estamos en tiempos normales y con la sabiduría que Dios nos da nos hemos reinventado; el que vendía línea blanca se dio cuenta que el ciudadano común lo que está pensando es en comida y migró hacia el sector de los víveres, por ejemplo, es decir, detectamos el nicho que hay en el mercado y lo aprovechamos porque estamos claros que necesitamos producir más.

»Pero el sector público no quiere reinventarse y tiene que hacerlo, los alcaldes tienen que entender que en todo caso si quieren más impuestos, tiene que haber más empresas funcionando; para que su entrada pueda ser superior tienen que atraer la inversión privada, pero esta no va a venir si estás castigando a las pocas que tienes. Tienen que mirar lo que está haciendo el sector privado con éxito para que de forma progresiva y con mucha humildad podamos llevarlo al sector público; nosotros queremos ayudarles generando puestos de empleos de calidad, ya que esto se traduce en una familia que mejora sus ingresos y con eso se dinamiza la economía en los municipios.

—Para aplicar estos impuestos, las alcaldías se basan en la sentencia número  0118 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en la cual se adopta el Acuerdo Nacional de Armonización Tributaria Municipal (…)

—La verdad es que esa sentencia es producto de una inquietud que surgió incluso en las cámaras de comercio, porque había una irracionalidad en muchos municipios con el tema de los tributos, pero parece que fue peor el remedio que la enfermedad, ya que las alcaldías levantan esa sentencia hoy para decir que la están cumpliendo, pero la ley no siempre es justa ni se adapta a la actualidad en Carirubana ni en otros municipios del estado. Más allá de todo eso y de que tengo que cumplirla, la propia Constitución en su artículo 115 garantiza la propiedad privada y yo creo que no hay una ley superior a la Carta Magna en la que podamos escudarnos.

»No se le puede negar el derecho a cualquier emprendedor ni condenarlo a que tiene que cerrar, eso es inhumano; aquí hay caucheras muy modestas en cualquier sector que les están cobrando hasta 600 dólares por un puesto cuando ni todo el inventario que tienen con las tapas de zinc y los tubos lo vale, entonces eso es irracional, pero son cosas de las que no podemos darnos cuenta si no entendemos las cosas.

—Las alcaldías defienden su posición y han advertido que quienes no paguen serán sancionados, ¿Qué opina al respecto?

—Las sanciones en este momento hay que meterlas en la gaveta y cambiarlas por ese acompañamiento para ver cómo mejoramos las cosas y no es con retórica de lo que pasó ni con un látigo que lo vamos a hacer, esa no es la vía, aunque sí debemos mirar que la confrontación nos llevó a los saldos que tenemos en el presente. Hoy es el momento de la negociación, de los acuerdos y de ver las experiencias positivas con mucha humildad para avanzar hacia el futuro, es lo más sano.

—¿Cree que ese acuerdo entre las partes es posible?

—Claro y yo recomiendo al alcalde de Carirubana dos cosas: primero, que recuerde que la historia en algún momento dirá cómo lo hicimos y eso es lo que más nos debe preocupar, porque cuando uno está en un cargo tiene que tratar de dejar huellas y no cicatrices, y lo segundo, es que aproveche los resultados de todas estas mesas de trabajo que se han hecho con los diferentes sectores productivos para que puedan enriquecerse y aprender de todas esas experiencias para así ponerse al frente y comprometerse a trabajar para que Carirubana sea un municipio de emprendedores e inversionistas y llegue a ser lo que en otrora fue o mejor, una zona de desarrollo, progreso y bienestar; lograr eso nuevamente es posible si lo hacemos bien.

»Si el paciente está en crisis tenemos que fortalecerlo, no lo podemos intervenir así, no son los procedimientos adecuados, entonces más allá de que nadie se moleste y se ofenda, considero que lo que hace falta es humildad para que podamos entendernos y escucharnos; si nosotros queremos que las cosas vayan por un rumbo distinto tenemos que hacer las cosas distintas.


En el caso de los impuestos municipales el país entró en una fase muy dura.


La operatividad de las empresas está en riesgo por la hiperinflación, la pandemia y ahora por los impuestos municipales; su incremento y el de las tarifas de los servicios públicos incide en nuestros costos.

Etiquetas
Mostrar más

Anailys Vargas

Periodista y Msc. en Gerencia de RRHH. Actualmente, editora de la versión impresa y digital del diario Nuevo Día.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar