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Nacimos para liderar

Para la cosmetólogo-esteticista Antonieta Fuguet, el rol de la mujer ha evolucionado. Se considera una líder que lleva las riendas de su vida con disciplina, responsabilidad y con visión de hacer las cosas bien.


Donde está el éxito no existe el cansancio es el lema que ha consolidado el trabajo de Antonieta Fuguet en la rama de la estética y cosmetología a lo largo de 22 años; además ha afianzado su carácter como madre, hija y mujer. “Sí, en ese orden, porque antes de ser mujer soy hija y soy madre”, afirmó.

Y cuando la cotidianidad la saca de órbita es su hija Andrea quien la hace poner los pies en la tierra.  Sus ojos se ensombrecen y la voz se le quebranta cuando habla de su más grande amor, melcochitas, como cariñosamente le dicen a Andrea, a quien define como buena hija, buena nieta y buena amiga. Su talón de Aquiles.

antonieta fuguet
Foto / Cherry Domínguez

“Ella es mi antítesis —porque reconozco que tengo un carácter fuerte— y en esos momentos ella está para pacificar: ¡Mamá esto no es así, cálmate! Somos como el yin y el yang, somos distintas pero nos complementamos y nos acoplamos”.

Para Antonieta la importancia de los valores en la familia son esenciales. Su abuelo Carlos Fuguett era boticario de Urumaco y el primero que trajo a Coro la vacuna antirrábica; y en su familia materna son escritores. Además de ello, lleva el peso en los hombros del apelativo musical de los Fuguet a lo que jocosamente dice: “Fuguet que no canta no es Fuguet”.

A esta líder nada la detiene. De las circunstancias adversas ha aprendido que todo tiene su tiempo y que el valor de la familia es único e irremplazable. Cuatro hermanas mayores, que también le dieron calor de madre y un hermano músico como guía son reflejo de lo que hoy es ella como mujer y como empresaria en la rama de la estética.

Y remató: “La clave del éxito es reinventarse, estudiar y actualizarse. Las mujeres no tenemos nada que demostrarle a la sociedad porque estamos al mismo nivel de los hombres, somos nosotras las que decidimos qué camino vamos a escoger”.

antonieta fuguet
Foto / Cherry Domínguez

—Mujeres en primera línea, ¿cómo analiza este contexto?

—Desde siempre las mujeres hemos estado al frente del hogar, en empresas e incluso, de trabajos ordinarios que la sociedad nos hizo creer que solo eran para hombres. La pandemia con todas sus secuelas, ha dejado al descubierto que las mujeres estamos para liderar, para gestionar y para encabezar estrategias en todos los ámbitos del desarrollo.

—¿Eso se puede demostrar?

—Las mujeres no tenemos nada que demostrarle a la sociedad porque estamos al mismo nivel de los hombres, somos nosotras las que decidimos qué camino escoger. Tener un mismo objetivo y trabajar en función de alcanzarlo. Estudiar, nutrirse interna y externamente debe ser algo vital.

—¿Cuál ha sido la fórmula para que su marca Antonietas Estética Integral sea hoy una referencia?

—Todo tiene que ver con los valores en la familia. Nosotros somos seis hermanos: cinco hembras y un varón, yo soy la menor. Mi papá y mi mama trabajaban, por ser la menor fui la más consentida; mis hermanas mayores siempre me protegían, por esa parte tuve tanto afecto que me hizo una buena hija, buena madre y buena empresaria.

«Cuando yo tenía 11 años, mi abuela materna se cayó y quedó sufriendo de una pierna; en Maracaibo la trataron con medicina china y eso me abrió el sentido para hacer lo que me gustaba. Más adelante mi hermana Dalia Fuguet crea las fórmulas magistrales y ella me ayudó a terminar de dar el salto a la cosmetología.

—¿Le costó lograrlo?

—Todo en la vida requiere sacrificio, si lo obtienes con facilidad así mismo verás tu caída. Yo soy relacionista industrial y después de casarme y tener a mi hija Andrea me fui a Valencia y luego a Maracaibo a estudiar cosmetología. En toda esta etapa el apoyo familiar fue primordial; ahora echo un vistazo atrás y digo: valió la pena.

—¿Por qué? ¿No te arrepientes de nada?

—Todo es un aprendizaje. Yo tengo un carácter fuerte, pero primero soy madre, hija y luego mujer. Soy muy espiritual con una capacidad de querer, amar, aceptar y ayudar a las personas, soy una profesional abnegada y apasionada; me gusta ayudar a los demás.

—¿Y eso la hace diferente?

—Más que diferente, me hace especial porque sé de dónde vengo, qué valores hay en mí y eso lo cumplo en mi rol de madre, mujer y empresaria.

—Incluso las mujeres fuertes tienen un punto débil, ¿cuál es el suyo?

—Mi hija Andrea (se le quiebra la voz y continúa). Mi melcochita: es dulce, respetuosa, buena hija, buena nieta, buena amiga. Ella es mi antítesis porque yo soy un poquito ácida. Somos el yin y el yang; distintas pero es mi complemento, nos acoplamos.

—¿La mejor lección que le ha dado la vida?

—El mejor regalo de Dios ha sido ser mujer. La cotidianidad me ha enseñado que donde está el éxito no existe el cansancio.

Perfil

Antonieta Fuguet

  • Relacionista Industrial
  • Cosmetólogo-esteticista integral: medicina china tradicional, cosmeatra, acupuntura, homeopatía, fisioterapeuta, terapia del dolor (especialidad en Bonaire), masoterapia, maderoterapia, bambuterapia y aromaterapia.

En tres y dos

—¿Canción favorita?

Canción para ti (Frank Quintero)

—¿Un viaje?

Europa

¿El corazón?

En el mismo lugar de siempre

¿Una ciudad?

Coro

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