Sucesos

Caso de Érika García resurge tras arresto de cirujana Alcalira

Tras la detención en Estados Unidos de la cirujana Alcalira Jiménez por «desfigurarle la nariz a un paciente», en Coro, familiares de una comerciante dijeron que con contrario Zurlo que denuncia, Érika García no tuvo la misma fortuna en el 2011, toda vez que murió.


La detención en la localidad de Doral, en Miami-Dade de la médico cirujano Alcalira Jiménez, llevada a cabo el pasado jueves tuvo resonancia en Coro, estado Falcón, su ciudad natal y donde en el año 2011 estuvo en la palestra pública a raíz de una liposucción y dermo practicada a una paciente que murió tras una agonía de 33 días.

Jiménez, egresada de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Unefm), fue detenida por presuntamente ejercer la medicina son licencia en los Estados Unidos y aparentemente deformarle la nariz a un paciente. Según nota del Diario de Las Américas, el hombre pagó cerca de 2.800 dólares por las dos intervenciones, pero durante los siguientes meses se dio cuenta de que su nariz no sanaba adecuadamente  y parecía deformada.

El hombre intentó comunicarse con Jiménez sin lograr obtener su número de licencia médica y la información del seguro de negligencia médica, ante lo cual decidió denunciarla ante la policía. 

Según nota del Diario las Américas, se recopilaron declaraciones, fotografías y evidencias de transacciones bancarias, en tanto también información del Departamento de Salud de Florida, respecto a que Alcalira Jiménez “no posee licencia”.

No obstante, se indica que en el reporte oficial Jiménez Alcalira “aparece registrada como propietaria del Milenium Corp desde el 2014 y Millenium Medical PA, Inc, desde 2018.

Según Univisión, Dincezo Zurlo asegura que en febrero de 2020 la sospechosa le realizó una cirugía de su nariz y salió mal. Por esta razón, el afectado puso una denuncia en la policía y un agente encubierto fingió ser un paciente para dar con el arresto de la mujer.

La noticia de la detención de la cirujana falconiana provocó reacciones en Coro, estado Falcón, una de ellas de familiares de Érika Ramona García García, residente de La Velita 2, quien murió tras una larga agonía y caer en comida, después de una cirugía estética: liposucción y dermo, practicada por la referida profesional de la salud en la clínica Millenium, en Coro. Aunque el caso, ya no tendría repercusiones legales, familiares de la fallecida lo hacen nuevamente pública para referir que, “lo de mala praxis, no es algo nuevo”.

El caso fue denunciado el 11 de agosto del 2011 ante el Fiscal Segundo del Ministerio Público.  En el escrito que presentó la hermana se afirmaba que Erika García era una mujer joven, de solo 37 años, madre de una adolescente de 13 años y otra joven de 18 años. “Mujer sana, activa y trabajadora; comerciante, co-propietaria  de la compañía creadora y distribuidora de Pega”.

De una operación sencilla a estado de coma y muerte

Según la denuncia, Érika ingresó a las 8:00 de la mañana del 29 de junio del 2011 al pabellón de la clínica estética Millenium, a realizase una cirugía que consistía en una liposucción del área abdominal y una hidroplastia de la misma área. Érika había pasado por los procedimientos previos que eran los exámenes pre-operatorios, quedando apta para dicha intervención que demoraría unos 45 minutos y máximo una hora.

Érika García murió en el 2011 tras ser operada por la referida cirujana, en Coro. Foto: Cortesía

“Horas más tarde, nosotros los familiares, viendo lo prolongada de la operación preguntamos sobre el estado de salud de Érika a la doctora Alcalira Jiménez, quien realizaba la operación y a la vez es dueña de la estética, quien respondió que no la podían ver porque tenía la tensión un poquito elevada. Luego, a eso de las 11:00 de la mañana, la doctora Alcalira salió del quirófano a atender otra paciente que había ido a un masaje linfático, dejando a la paciente Érika, sola en el pabellón con el anestesiólogo, el doctor Abel Bordóñez y el cirujano  auxiliar,  Argenis Túa, tras haber culminado la cirugía”.

Manifestaron que ese masaje linfático demoró unos 45 minutos, tras los cuales la cirujana regresó al quirófano, del cual salió agitada, llamando a un familiar, acudiendo una prima Norennys Sánchez, cuya presencia descartó pues, exigían un familiar directo. Acudió una hermana de Érika a quien le informó que trasladarían a esta a la emergencia del Hospital de Coro, indicándole a la madre Zenaida García, que la paciente tenía la tensión un poco elevada.

“Todos los familiares estábamos presentes y notamos que la doctora Alcalira estaba muy nerviosa y urgida de sacar a Érika de su clínica. Estaba demasiado nerviosa, con las manos temblando como para ser solo una leve subida de tensión. La recomendamos que llamara a ambulancias AME pero no fue necesario porque llegó la de Protección Civil”, refirió la hermana en el escrito.  

“Ediarmi García pidió le dejaran ver a su hermana, pero la doctora Alcalira se lo impidió, siendo la cuarta negación del día. No obstante, Ediarmi logró ver a Érika y apreciar que tenía los labios agrietados y estaba cianótica  siendo de piel blanca. Érika salió intubada de la clínica, a las 12:00 del mediodía y llevada al hospital de Coro, ingresando a la sala de shock. Fue mientras la atendían que los doctores se percataron de la gravedad de la paciente, poniéndose en contacto en lo inmediato como el director de emergencia de apellido Morocoima, quien hizo saber a familiares el estado crítico de Érika”.

¡Una pendejada mortal!

“Venía grave, tenía un paro cardiaco, estaba mal, y le había vuelto a dar otro paro”, dice el relato. “Más tarde llegó a la emergencia la doctora Alcalira acompañada del cirujano y anestesiólogo. Ante esto, familiares la increpamos: Doctora ¿Qué le hizo usted a Érika?”. No hubo respuesta alguna. El cirujano que la acompañaba les refutó diciendo: ¡Ustedes se van a poner así por esta pendejada! Luego el doctor Morocoima salió y recriminó esa respuesta, haciéndole saber que la paciente estaba grave. Ante el inconveniente generado por la mala respuesta,  le recomendaron a la doctora, al cirujano y anestesiólogo  a que se retiraran de la emergencia”.

Horas más tarde dicen que el doctor Morocoima  llamó a tres familiares a su despacho y les hizo saber que Érika estaba muy grave, que en esas circunstancias, no tenían un ventilador mecánico y ella lo necesitaba, que llamarían a clínicas de Coro para ver si lo conseguían. Ubicaron uno en la clínica Guadalupe, procediendo a trasladar a la paciente en una ambulancia de Defensa Civil. Érika ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), atendida por el doctor Padilla”.

Refieren que a las 2:00 de la tarde llegó a la clínica la doctora Alcalira y el anestesiólogo Abel Bordones, accediendo a la habitación donde tenían a la paciente, de quien no hubo información sino hasta después de las 6:00 de la tarde, que el doctor  Padilla informó a familiares que estaba en estado crítico, que le habían dado dos paros y estaba convulsionando de manera continua. El médico que reveló a Padilla en la guardia, también  ratificó la gravedad de la paciente.

“El 30 de junio del 2011, a las 8:00 de la mañana, familiares de Érika recibieron la noticia de que, según el Seguro Mapfre, el seguro no le cubría tales gastos debido a que había sido una cirugía estética en la cual cayó en tal estado. “La doctora Alcalira le sugiere al doctor que haga un informe  distinto a la realidad para que el seguro aceptara, pero le dijimos que no. A las 5:00 de la tarde de ese día Érika fue trasladada al Hospital Doctor Alfredo Van Grieken de Coro, directo a la UCI donde estuvo 29 días”.

Parte del escrito de denuncia consignado ante la Fiscalía Segunda en el 2011. Foto: Archivo

Muerte de Érika

Manifiestan que en ese lapso Érika tuvo varias complicaciones, entre ellas haber contraído una bacteria que se le había introducido en la sangre por la vía central que tenía tomada lo cual la infectó toda. Luego le diagnosticaron un hongo vaginal, después una infección respiratoria que le desencadenó en una neumonía, cuadro que la condujo a la muerte el 31 de julio del 2011, de lo que se enteraron a las 6:00 de la tarde.

Familiares aseguran que la habían visitado ese día a la 1:00 de la tarde y los médicos le indicaron que Érika estaba estable. “Elixza García pudo detectar que la tensión de su hermana estaba estable, pero el pi de oxígeno estaba  en el número 13, parámetro según el cual y a criterio de médicos es alto, señal de que sus pulmones estaban muy deteriorados”.

Tras haber fallecido, Érika García fue bajada a la morgue y de ahí pasada a la medicatura forense del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de Coro, siendo conducida luego a la de Punto Fijo. No fue sino hasta las 2:00 de la tarde que le hicieron la autopsia, informando que los resultados de la misma los proporcionaría en tres días, con la advertencia de que el caso estaba en manos de la fiscalía del Ministerio Público. Luego dijeron que en tres meses llegarían los resultados que habían sido enviados a Caracas.

En el petitorio reflejado en la denuncia, se señala que la familia sufrió daños económicos, como psicológicos, así como daños morales, además de dejar huérfanas a dos jovencitas. Al respecto la hermana solicitó una serie de actuaciones, advirtiendo el riesgo latente de que pudiesen desaparecer las pruebas físicas en razón de lo cual pedían allanar el consultorio de la doctora, especialmente en el archivo de historias médicas. Así mismo pedía el castigo del delito, más el resarcimiento de daños.

“Le exijo  a las autoridades competentes ¡Justicia! para mi difunta hermana. Castigo para los culpables de que mi hermana sufriera de tantos paros cardíacos, convulsiones, infecciones y complicaciones hasta su muerte, y de que todos sus familiares, que la amábamos sufriéramos física, económica y psicológicamente, emocionalmente todo lo que pasó Érika”.

“El esclarecimiento de la verdad, y la búsqueda de que se me haga justicia y dicha doctora nos pague, y repare los daños causadas a mi hermana, familiares, y a la sociedad, tal como lo establece el Código Orgánico Procesal Penal, el Código Penal, Código Civil, la Ley del Ejercicio de la Medicina, nuestra Constitución y demás leyes”, expresó en aquel escrito Elixza Josefina García García García, hermana de la víctima.

La denuncia y el caso no prosperaron en cuanto a la imposición de alguna medida sancionatoria ni obligación de resarcir los daños, por lo que la doctora Alcalira Jiménez siguió en la ciudad, hasta el 2015 del país que emigró por la situación económica del país, instalándose en Estados Unidos, Florida, zona de El Doral, donde una década después de la muerte de Érika García, fue detenida por las cirugías practicadas aparentemente sin licencia y que causaron desfiguración a un paciente, cuya denuncia ponen en duda.

Familiares han organizado una campaña para solicitar 50 mil dólares para corresponder a los honorarios del abogado que la asistirá.

“¡El mejor abogado para Alcalira!”

Familiares de Alcalira creen que quien la acusa es un extorsionador. En la la plataforma https://www.gofundme.com/ donde solicitan 50.000 dólares de ayuda para cancelar “el mejor abogado para Alcalira”, aseguran que quien la conoce a ella, “no puede negar que es una mujer con valentía, destreza y mucha humildad. Su sonrisa y personalidad cálida cautiva a cualquiera y con sus manos pueden curar hasta al más enfermo”. 

El currículum de Alcalira

Sobre la vida de Alcalira afirman: “Nacida en Coro, Falcón – Venezuela, graduándose como Médico Cirujano en la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda en su ciudad natal, y continuando su especialidad en Cirugía Plástica y Cosmética en la Universidad Autónoma de México. Alcalira se ha dedicado más de tres décadas en el campo de la cirugía plástica especialmente en la Medicina Regenerativa y Antienvejecimiento ganando el 1er premio en el Congreso Mundial de Eurolaser”. 

“Hace 6 años emigramos a los Estados Unidos tras batallar con los cambios económicos y políticos ocurriendo todavía en Venezuela. Con mucha disciplina y esfuerzo, ella alcanzó su licenciatura como Asistente Médico, Asistente Quirúrgico y Especialista Completa en Cosmetología. Como gerente de Millennium Anti-aging & Surgery Center ha logrado ofrecer sus servicios de belleza y antienvejecimiento a más de 500 pacientes que hoy en día la aprecian y admiran no solo como profesional pero como la grandiosa persona que es”.

Señalan a denunciante como “extorsionador”

“Injustamente está siendo juzgada por la justicia de los Estados Unidos  bajo la denuncia por un extorsionador que buscaba grandes cantidades de dinero con la excusa de haber quedado “desfigurado” luego de un tratamiento realizado hace más de un año. La mejor prueba de su mentira la pueden ver en las noticias, donde en entrevistas cuenta su versión de los hechos y curiosamente podemos apreciar su rostro en perfectas condiciones. Es por eso que queremos tu ayuda en recolectar fondos para contratar los mejores servicios legales para su pronta defensa y libertad plena”. 

“Más que una profesional, ella es el mejor ejemplo de excelencia. Como esposa y madre para nosotros ha sido la luz que sustenta nuestros sueños. La que nos enseña que con constancia, educación y pasión podemos lograr todo aquello que queremos. Su resiliencia y pasión por su trabajo es inigualable. Sin duda, ella es un ángel talentoso en este mundo llenando a muchas personas de juventud, belleza y salud”, expresó María Rodríguez, quien organiza la recaudación.

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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