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Curazaito se solidariza con Fernando y pide su libertad

Sobre Fernando Pimentel, familiares, amigos y habitantes del barrio Curazaito aseguran que solo es un vendedor de empanadas y nada tiene que ver con el escándalo del hurto de medicamentos en Coro.

Fernando Alexander Pimentel Perozo tiene 41 años y desde hace seis años un negocito, Arepera JV, más bien un espacio con una ventana a través de la cual vende arepas y empanadas de lunes a lunes, tanto en la mañana como por las tardes.

El hecho de estar abierto casi siempre, es lo que ha hecho que, del barrio Curazaito, sea uno de los lugares más frecuentados, además de estar en la calle Proyecto, diagonal a la calle Sur.

Justicia y libertad plena para Fernando pidieron habitantes del barrio Curazaito de Coro. Foto: Gerardo Morón Sánchez

Así, a duras penas, Fernando Alexander equilibra el ingreso familiar con el que intenta darle una mejor calidad de vida a su esposa Yralis Lilibeth Zárraga y a dos hijos. El otro ingreso, salario mínimo, lo recibe como trabajador administrativo del Ministerio de Educación, como secretario de la escuela Josefin Leidenz de Coro.

El jueves 25 de marzo recién llegaban en su Fiat Palio de comprar ingredientes y materia prima para preparar las empanadas y comida, así como de comprar tres guantes quirúrgicos e igual cantidad de tapabocas del Farmatodo, cuando fueron abordados por una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Yralis Zárraga recuerda que eran las 11:35 de la mañana cuando el detective Emiro Sánchez se presentó como funcionario del Cicpc y expuso que estaba en el lugar para corroborar una presunta denuncia de terceros acerca de que ellos compraban medicamentos.

En presencia de los funcionarios abrió el carro, bajó los ingredientes, el material de bioseguridad que habían comprado y al cabo de unos minutos se trasladaron a la sede del Cicpc, en la avenida Alí Primera para lo que sería una entrevista de rutina.

Citado para entrevista y lo dejaron preso

Confiada de la expresión de que aquello era solo un interrogatorio de rutina, Yralis cuenta que se regresó a su casa a atender a una de las niñas y el negocio, dejando a su esposo Fernando en la sede del Cicpc. Horas después, le informaron que este había quedado preso y retenido el vehículo. Fue la primera vez en 41 años de vida, que lo arrestaban.

Aprovechamiento de objetos provenientes del delito fue el delito que le imputaron el domingo en la audiencia de presentación que se había pospuesto el día anterior.

Desde entonces, permanece confinado en el retén del Cicpc, junto a “Líder”, un señor de 60 años, que lleva décadas vendiendo perrocalientes y hamburguesas en la avenida Santa Rosa, frente al Hospital de Coro, también acusado del mismo delito y dos hombres más, trabajadores de la Secretaría de Salud, sindicados de cancelar utilizar insumos médicos sustraídos de manera clandestina y empleados como equivalentes de dinero.

La detención de los dos comerciantes es la que ha generado más reacciones y ha consternado a la colectividad; sin embargo este miércoles, fueron familiares, amigos y habitantes del barrio Curazaito de Coro, quienes hicieron un pronunciamiento público para pedir que Fernando sea puesto en libertad, aduciendo que este no tiene nada que ver con la sustracción de insumos ni la trama de corrupción que se cierne en el manejo de medicamentos, como Clexane, exclusivo para pacientes con Covid-19, de la cual se ha reportado la desaparición de una considerable cantidad de ampollas, que se estima en 5.000.

Familiares de Fernando se pronuncian

“Nosotros lo que hacemos es trabajar en nuestro puesto de empanadas, somos personas trabajadoras, trabajadores incluso del Ministerio de Educación”, expresó este miércoles con la voz entrecortada, Yralis Zárraga quien pide la libertad sin restricciones de su esposo Fernando.

Manifiesta que al no tener nada que ver con delitos fueron voluntariamente al Cicpc, sin embargo lamenta que lo hayan terminado de involucrar en esa situación.

«Somos personas trabajadoras, que busquen a los verdaderos culpables», sugirió Yralis Zárraga. Foto: Gerardo Morón Sánchez

“Somos personas trabajadoras, que busquen a los verdaderos culpables”, exigió, rodeada de otros familiares y habitantes del barrio Curazaito que con pancartas y a viva voz pedían la libertad de Fernando, asegurando que este no trabaja en el depósito ni en la Secretaría de Salud, por lo que no tiene nada que ver con la sustracción de medicinas de este lugar.

«¡Una injusticia con mi muchacho»!

Ana Perozo de Pimentel, también declaró consternada, llorando por el terrible momento por el que está pasando su hijo Fernando.

“Quiero que me dejen a mi muchacho en libertad, es un muchacho bueno, no tiene nada que ver con eso. Que dejen preso a quienes verdaderamente están metidos; es una injusticia lo que están haciendo con mi muchacho. ¡Que me lo saquen de ahí!”, pidió, solicitud a la que se sumó su esposo Fernando, a cuyo grito de ¡Libertad para Fernando! Se sumaron los habitantes de Curazaito.

Ana Perozo de Pimentel y Fernando Pimentel piden la libertad de su hijo, el que aseguran es un muchacho trabajador. Foto: Gerardo Morón Sánchez

Para parte de la colectividad falconiana, Fernando Pimentel y “el Líder”, no son más que chivos expiatorios, las hebras de una una soga que por momento pareciera librarse de la justicia y que por otro, deja en evidencia que no existen controles estrictos y rigurosos en cuanto al control de lo que sale del almacén, cuyo encargados fueron designados en 2020 a los pocos días de suscitarse una protesta de profesionales de la salud en la que se pedían destituciones algunas autoridades. En respuesta de constituyó un Consejo de Dirección en el Hospital Doctor Alfredo Van Grieken.

Sobre el hurto, sustracción o desvío de medicamentos el Secretario de Salud Jesús Osteicochea, manifestó recientemente que están en el deben de denunciar, acotando que “los organismos están haciendo el trabajo de investigación para determinar lo sucedido. Ya llegará el momento de que yo informe todo”, anunció.

El gobernador Víctor Clark, que se quejó del manejo mediático que por las redes ha tenido el caso, aseveró haber sido quien ordenó la detención en relación al caso.

“Vamos por todos, autores intelectuales y materiales”, advirtió el gobernador. La colectividad falconiana espera que el caso no quede solo en el arresto de vendedores de empanadas y perrocalientes.

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Gerardo Morón Sánchez

Periodista falconiano, a cargo de la fuente de sucesos, policial y judicial, también información general. Becario de la FNPI e Integrante de la Red Iberoamericana de Periodistas. Diario Nuevo Día "Periodismo que Integra".

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